Jornada de exposición fotográfica: “XIV Aniversario de la explosión de la mina 8 en Pasta de Conchos”.

¡Justicia y dignidad para los obreros del mundo!.

La lucha por la dignidad y la recuperación de los cuerpos de 63 mineros, es una exigencia histórica para el pueblo mexicano. Como Casa de todas y todos, respetamos la digna resistencia de las familias y trabajadores. Es por ello, que La Casa de Todas y Todos, presentó el pasado 8 de febrero en La Casa Colectiva la exposición fotográfica: “XIV Aniversario de la explosión de la mina 8 en Pasta de Conchos”, y el miércoles 12 de febrero en la Facultad de Ciencias Políticas de la UANL, donde además se llevó a cabo una conferencia con testimonios de familiares.

Posted by Casa de Todas y Todos on Saturday, February 8, 2020

Relataría de hechos y testimonios de lo sucedido en la explosión de la mina 8 de Pasta de Conchos.

Explosión de la mina 8 de Pasta de Conchos: testimonios

Posted by Casa de Todas y Todos on Wednesday, February 12, 2020

Lectura de la convocatoria y posicionamiento de familiares y organizaciones solidarias.

Explosión de la mina 8 de Pasta de Conchos: 14 años

Posted by Casa de Todas y Todos on Wednesday, February 12, 2020

Relataría de trabajos desarrollados con familiares y organizaciones en Pasta de Conchos y lectura de convocatoria para el 19 de febrero.

Testimonio de lucha: Pasta de Conchos #pastadeconchos #salylucha

Posted by Casa de Todas y Todos on Wednesday, February 12, 2020

Testimonio que muestra lo atroz que ha sido el estado mexicano con los familiares afectados por la explosión de la mina 8 de Pasta de Conchos.

El próximo 19 de febrero del 2020, se cumplirán 14 años de la tragedia de Pasta de Conchos en la mina 8 y con 12 años (28 de septiembre del 2008) de iniciado el rescate independiente cuando las Viudas y Familiares de los 63 mineros atrapados de Pasta de Conchos.

Por ello, Viudas y Familiares de los 63 mineros atrapados de Pasta de Conchos, organizaciones políticas independientes y organizaciones sindicales, invitan a solidarizarse a todos los sectores de la sociedad, para acudir al campamento “Susanita Gómez” el día 18 de febrero, y el 19 de febrero a las 10:00 am a participar en la marcha donde se exige !JUSTICIA y DIGNIDAD! a los familiares y trabajadores obreros.




14 Aniversario de la explosión de la Mina 8, de Pasta de Conchos

En Monterrey, N.L., la Casa de Todas y Todos se suma a éste esfuerzo de memoria y dignidad para presentarla en:

Casa Colectiva: Mariano Escobedo #732 Nte, Col. Centro, Monterrey, NL | 8 de febrero a las 16:00 hrs.

Este trabajo fotográfico lo presentan las compañeras Claudia Maricela Escobar Pacheco y Elisabeth Castillo Rábago, viudas que siguen en pie de lucha buscando el recate de los mineros y la dignificación del trabajo obrero.




Enero, siempre revolucionario.

(La fotografía fue tomada el 29 de noviembre del 2019 en la Explanada de los Héroes de la ciudad de Monterrey, N.L. por el fotógrafo Leonel Rocha.)

La denuncia a una sola voz que se hizo presente inicialmente en Chile, por parte de las mujeres del grupo de “Las Tesis”, representa la actualidad de una lucha histórica e  insumisa que se está desarrollando desde diversos frentes que atraviesan diagonalmente a la sociedad: artísticos, políticos, culturales, autónomos, indígenas, estudiantiles, académicos etc.

Las mujeres, mediante una
práctica política constante, han sido capaces de reconocer no solo a la cara
visible del capitalismo, la violencia sistemática, sino que además cantan la
composición del mismo: el capital, los jueces, los aparatos represivos, el
Estado, los presidentes. Todos estos son causantes de los feminicidios, las
violaciones y la impunidad que padecen las mujeres de nuestro país y el resto
del mundo, donde las relaciones perversas del sistema político y económico, en
conjunto con sus representantes antes mencionados, crean las condiciones
necesarias para que este camino de criminalidad hacia la mujer continúe a
perpetuidad; por lo tanto, deben ser denunciados, condenados y erradicados.

No es casualidad, ni tampoco resultado exclusivo de los medios digitales, que la denuncia presentada como performance con “Un violador en tu camino”, haya hecho eco y traspasando continentes. Es una acción dirigida hacia una sociedad jerarquizada, violenta, ampliamente desigual e injusta, que ha puesto a las mujeres como blancos históricos del capitalismo y es además una denuncia clara frente al machismo. Porque así como el Estado capitalista ejecuta el poder político desde un sistema eminentemente patriarcal, así también, tiene su necesaria continuidad en las prácticas del hombre en la sociedad, porque el hombre machista tiene tanto interés en establecer su dominio social [en paralelo con el Estado] sobre la mujer, que convierte cualquier contacto con ella en una muestra de dominación.

La voz que las mujeres
hicieron sonar en varios países del mundo, se desarrolla colocándolas como
sujetas de su historia y haciendo una revisión radical de los instrumentos del
Estado capitalista al que se han enfrentado por generaciones. Incluso, en esta
revisión radical, se cuestiona y rechaza la propiedad privada, porque desde
ésta se naturaliza y justifica la práctica social que coloca a la mujer como
mera propiedad del hombre, lo que ha significado su exclusión de un sinfín de
dinámicas y escenarios políticos, intelectuales, sociales y económicos.

En definitiva, las
resistencias de las mujeres para el siglo XXI, visualizan la reestructuración
de la reproducción social, económica  e
ideológica, como parte crucial para la transformación de las relaciones
sociales: la única forma efectiva de emancipación de la mujer atraviesa el fin
del Capitalismo en tanto régimen imperante. En este sentido, es indispensable
la radicalización de la lucha contra el Estado capitalista, por la miseria que
éste representa para las mujeres y hombres del mundo.

La libertad, para las
mujeres y hombres conscientes de esto, sólo es posible llevando adelante una
lucha dura, que demanda sacrificios y mucho esfuerzo. Un ejemplo de la
radicalización que mujeres en la historia de nuestro país es palpable en la
vida de 2 mujeres que lucharon contra la invasión norteamericana a la ciudad de
Monterrey en 1846: María Josefa Zozaya y María de Jesús Dosamantes.

En este contexto, presentamos a continuación una semblanza de ellas.

María Josefa Zozaya

Mujeres que participaron contra la invasión norteamericana a Monterrey
en 1846

La presencia de las mujeres
en resistencia a lo largo de la historia es prueba del desarrollo político que
han enfrentado, y que forjaron el camino para las mujeres que ahora cuestionan
el establecimiento del Estado capitalista e imperialista. Las valientes mujeres
que combatieron la invasión norteamericana a Monterrey en 1846, María Josefa
Zozaya y María de Jesús Dosamantes se puede conocer por el artículo publicado
en la revista Relatos e Historias en México, publicada en el año 2010 en su número 111:

María Josefa Zozaya

Originaria de Villa Real de
Borbón (que a partir de 1827 cambió de nombre a Villagrán), un pueblo ubicado
en los límites de Nuevo León a escasos 50 km de Linares, Josefa nació el 12 de
octubre de 1822 en una familia acomodada.

En el verano de 1846 ya soplaban los vientos de guerra que venían de la frontera hacia Monterrey. Las dificultades con Texas y la posterior admisión de ese territorio a la unión americana conducirían finalmente a la guerra de Estados Unidos y México. Los primeros campos de batalla se desarrollaron en la margen del Río Bravo.

Tras las derrotas de Palo
Alto y Resaca de Guerrero, y la evacuación de Matamoros, el ejército mexicano
conducido por Mariano Arista se retiró primero a Linares, Nuevo León, y luego
regresó a Monterrey.

Ante el inminente avance de
los norteamericanos sobre la capital nuevoleonesa, desde principios de junio de
1846 los regiomontanos comenzaron los trabajos de fortificación de la ciudad
que continuaron sin interrupción durante tres meses.

Se edificaron fortines en la
periferia, se levantaron murallas de contención, se cavaron trincheras en las
bocacalles, se construyeron parapetos sobre los techos de las casas y se
abrieron aspilleras o aberturas en las paredes para asomar los mosquetes de los
francotiradores. Todo esto causó expectativa y temor entre los habitantes de la
ciudad por los acontecimientos que estaban por venir.

El miedo de la población de
quedar atrapada en una batalla sangrienta provocó que algunas familias
abandonaran la ciudad. Muchos buscaron refugios en sus fincas, en los
alrededores o con familiares en otros poblados. Pero a pesar de tener la
oportunidad de marcharse a Villagrán, Josefa Zozaya tomó la decisión de correr
la suerte de los habitantes de Monterrey que decidieron enfrentar al enemigo y
con sus hijas permaneció en su casa para enfrentar la situación, cualquier que
esta fuera.

Su casa formó parte del
último recinto defensivo del plan de combate del General Pedro de Ampudia,
comandante del ejército mexicano, y fue ocupada con tropas, ya que desde ahí se
podía dominar el paso de varias calles…posesionado de algunas calles contiguas
a la plaza principal, varias compañías de rifleros de Mississippi, armados con
sus rifles Whitney de cañón rayado, abren fuego desde la parte alta de los
edificios. Los soldados mexicanos, apostados en las azoteas aledañas, también
desde la casa de Josefa Zozaya responden al tiroteo y el combate se generaliza
por entre los techos.

Las batallas silban, caen como granizo y rebotan en los muros de sillar de los parapetos. Las municiones se consumen y es necesario pertrechar a las tropas. Es en ese punto que aparece mencionada Josefa Zozaya por Guillermo Prieto, como si tuviera una cita con el destino, y que, con valor y determinación enfrenta su momento sin imaginar que con este acto pasará a la historia. Ante el riesgo de perder la vida. Josefa sube a la azotea y desdeñando la mortal precisión de los “Rifles Mississippi”, lleva pólvora y balas a quien las necesite, lo que entusiasma a los combatientes.

María de Jesús Dosamantes

Cuando el ejército norteamericano estaba ya casi a la vista de Monterrey, la señorita María de Jesús Dosamantes se presentó ante el general Pedro de Ampudia, comandante de la plaza, con un uniforme de capitana y montada a caballo, dispuesta a pelear contra los invasores. Ampudia comunicó oficialmente al ministerio de guerra: “le encargué que recorriese toda la línea para que la vieran todos los cuerpos que componen este ejército”.

A pesar de que su
participación es la más documentada de entre las mujeres que participaron
activamente en este episodio, su origen posterior de destino se desconoce. El
historiador Israel Cavazos sugirió, en su diccionario biográfico, que muy
probablemente ella hubiera llegado a Monterrey con las tropas de refuerzo antes
de la batalla y seguramente partió con ellas después de la capitulación de la
ciudad. Si esto es cierto, también es probable que hubiera asistido en la
siguiente gran batalla, la de La Angostura, en febrero de 1847, en territorio
de Coahuila, en la cual se enfrentaron los ejércitos de los generales Antonio
López de Santa Anna y Zachari Taylor.

Muchas otras han quedado en
el anonimato, pero que sin duda alguna construyeron la consciencia colectiva
con grandes determinaciones frente a la opresión de cualquier Estado, gobierno,
institución injusta en el mundo. Para todas ellas, nuestro reconocimiento y
para las que han seguido su ejemplo insumiso e insurgente frente a las
hostilidades del capitalismo, abrazamos sus luchas!!!

Este enero del año 2020 recordamos con tristeza a nuestras compañeras y compañeros caídos, heridos, torturados y presos por décadas de antes y después de 1994. El 1 de enero perdimos también a valientes compañeros insurgentes en las montañas, y recordamos con especial cariño y respeto a nuestro querido Co. Subcomandante Insurgente Pedro. Él fue militante desde 1979 y consciente de su actuar hasta el día de su muerte. Pero nuestra lucha no se detuvo y en los hechos, la Declaración de Guerra hecha al poder ejecutivo, al ejército del estado mexicano, y por ende al imperialismo que los apoya, fue aprobada un año antes, en otro enero, 1993, por los compañeros pertenecientes a las FLN. Así se dio inicio, tras 25 años de trabajo clandestino, el levantamiento armado del 1 de enero de 1994.

¡Vivir por
la patria! o ¡Morir por la libertad!

Grupo
Editorial de la Casa de Todas y Todos




Conmemoración de Xavier Mina en México: 202 años de su fusilamiento

El director de la Casa de Todas y Todos, el Arquitecto Fernando Yáñez, comenta porqué es parte importante reivindicar la historia de lucha de los pueblos, y con ello, recordar los 202 años del fusilamiento del héroe Francisco Xavier Mina.

Francisco Javier Mina, natal de Navarra, fue pionero en la lucha insurgente, desde las armas, así como Fray Servando Teresa de Mier, en la letras, el ilustre regiomontano fue quien invitó al héroe a formar parte de la insurrección en América Latina; la politóloga Mtra. Selene de la Fuente invitó a reflexionar sobre la vigencia de la organización antiimperialista hoy.

La Dra. Lydia Espinosa Morales, Historiadora del INAH, en el Conversatorio en honor al luchador antiimperialista Francisco Xavier Mina, en conmemoración a 202 años de su fusilamiento.




Conversatorio: 202 años del fusilamiento de Xavier Mina




Editorial Septiembre, 2019

Septiembre… Mes de “informe y cuentas claras”??? o Mes de lucha y búsqueda de caminos que conlleven a cambios reales…???

Nos llega septiembre del 2019 por primera vez con un
gobierno que se dice “diferente” como ya otros presidentes en turno a lo largo
de la historia se han presentado.

Anuncia, con bombo y platillo…. Informe de gobierno.
Estemos atentos y como siempre críticos a lo que en ésta ocasión “informe” a la
nación. Nación con miles de ausentes y otros tantos cuerpos sin identificar.
Con estados de la República que destacan no por sus avances académicos, sino
por la cantidad de entierros clandestinos que se han encontrado. País que sigue
esperando una transformación, ni siquiera una 4ª… pues no podemos hablar de que
se haya conquistado una genuina independencia cuando viven nuestros pueblos
asolados por los poderes imperialistas.

El informe presidencial por años (desde la
Constitución de 1824) presente en la historia de nuestro México, a manera de
ritual, un protocolo que ha “evolucionado” o que más bien se ha ido adaptando a
las diferentes situaciones que vive nuestro país.  Que inició siendo casi estilo “monárquico”
donde los presidentes en turno desde Porfirio Díaz, pasando por el traidor
Carranza se “arropaban” no sólo de políticos sino también de empresarios,
jerarcas de la iglesia y dueños de los medios de comunicación.

“Informe” que fue aumentando su contenido en
cuartillas, los informes de Porfirio Díaz eran breves, el de 1910, tenía sólo 3
cuartillas. Madero lo aumentó a 21 páginas y en todos ellos se decía que el
presidente en turno contaba con el apoyo del pueblo quien elegía a sus
representantes con “entera libertad”.

Desde Plutarco Elías Calles les preocupaba a los
políticos convocar a un nuevo pacto social. Urgía poner fin al caudillismo para
pasar a lo institucional y el informe sirvió para eso, junto con otras cosas,
para ungir un país de instituciones, un país “en paz”, listo para la llegada de
los capitales extranjeros a “invertir” en nuestro país, para marcar la
diferencia del nuevo régimen en comparación con el sexenio anterior quienes
fueron los malos, los corruptos, los “malos mexicanos” pues ahora tocaba a un
nuevo gobierno quien corregiría las cosas mal hechas en el sexenio anterior.

Para “orquestar” todo lo anterior, ya en 1982, el
desarrollo de la democracia liberal en México nos trajo las “interpelaciones” y
actos de protesta, dentro y fuera de San Lázaro, prueba de que ya todo era
supuestamente distinto.

El desprestigio de la clase gobernante llevó a cierto “ocaso” en el formato de los Informes, y en el año 2005 fue la última vez que el informe se celebraría en San Lázaro, pues al año siguiente –en el contexto del fraude electoral- las condiciones adversas se veían apabullantes y el gobierno panista prefirió “refugiarse”, “protegerse” y buscar las reformas adecuadas a la Constitución para que ya no sea el presidente quien entregue el informe al congreso sino los secretarios de gobernación; y no sólo eso se establecieron desde entonces sedes “ad hoc” para evitar el “desorden” provocado por el descontrol entre la propia clase política: Auditorio Nacional, Museo de Antropología e Historia, y ahora Palacio Nacional. 

No perdamos de vista el horizonte, por este ardor que
tenemos frente. Mientras el gobierno, y el Estado en su conjunto, responda a
los intereses reales del desarrollo capitalista, los pueblos no hallarán en
esas instituciones los instrumentos de su genuina liberación; a lo más, habrán
paliativos, beneficios de mediano y corto plazo, que pueden resultar
refrescantes en muchos miles de hogares y que pueden causar escozor entre el
sector más reaccionario, rancio y vendido del empresariado y su clase política.
Pero ahí estarán, pendientes, observando el modo de retornar. Y, por otro lado,
no estará distante el sector del  empresariado que quizá ve con buenos ojos, o
es indiferente a las políticas sociales de este nuevo gobierno. Y el gobierno
podrá hablar de grandes transformaciones, de cambios de régimen, pero si su
interés es reposicionar al país en el contexto mundial del capitalismo, para
los pueblos finalmente sólo habrá mayor explotación, continuidad al despojo y
en suma, el fortalecimiento del control imperialista sobre nuestro destino
colectivo.

Y los motivos para organizarse y continuar la lucha,
seguirán ahí, presentes.

Efemérides.

En septiembre recordamos a nuestra compañera Lucha, quien
muere en éste mes; a la compañera Ma. Luisa y el compañero Mario que nacieron
en septiembre y que nos dieron grandes lecciones de humildad, compañerismo.

De nuestro compañero Mario extraemos algunos párrafos de la investigación realizada en los años 80’s, aparecida por primera vez en nuestro periódico Nepantla 13 (1981) “Nada es gratuito en la Historia” y que refleja su firmeza y convicción revolucionaria, su amor y confianza en que nuestro pueblo no se equivoca, que es sabio en su toma de decisiones:

(…)

“Para los que en México queremos hacer la revolución, cumpliendo el imperativo de nuestra generación, es imperativo también conocer la obra política de los atacantes del cuartel Madera.  Esto se vuelve más importante en el momento en que la confusión política provocada por las fuerzas de izquierda, que se han sumado sin pudor al presupuesto oficial y abandonan todos sus proyectos -si es que los tuvieron- de independencia de clase, desviando a las masas de la comprensión de su misión histórica.  Se hace necesario abordar el estudio de la obra política de Gámiz en momentos en que las concepciones de la violencia revolucionaria en nuestro país han sido rebajadas a la simple negación de la teoría científica de la revolución por quienes considerándose herederos políticos de los revolucionarios de Madera, han confundido la actividad político revolucionaria con el simple “echar bala” o con matar a un agente de crucero para obtener un revólver, etc., desconociendo -y negando de hecho- lo fundamental de las concepciones políticas sobre la liberación nacional en nuestro país que sustentaba el profesor Gámiz.

Ni locos, ni suicidas, ni mártires.  Mártires los cristianos que se inmolaban en el circo romano, suicidas los kamikazes japoneses; locos, Hitler y Mussolini.  El revolucionario no es suicida ni ama a la muerte.  El revolucionario aspira a vivir para transformar las condiciones de vida miserable de su pueblo y si para lograrlo es necesario entregar la existencia, gustoso la da para que el pueblo siga viviendo.

El pueblo mexicano en su lucha por el pan y por la tierra, por la solidaridad internacional y por el libro, por la defensa de las libertades políticas ha sido muy generoso en la entrega de mártires sacrificados en el altar del capitalismo.  Jaramillo y su familia fueron asesinados, Román Guerra Montemayor fue asesinado, cientos de obreros y campesinos han sido reprimidos por el estado mexicano.  En todas sus luchas el pueblo siempre estuvo desarmado en tanto que el enemigo de clase siempre estuvo armado y por ende a la ofensiva.

Hasta el 23 de septiembre de 1965 la ofensiva estuvo siempre al lado de los opresores; el pueblo siempre actuaba a la defensiva ofreciendo el pecho a las bayonetas.  A partir de esa fecha supo el estado mexicano que el pueblo ya no estaba más en disposición de servir de silueta de tiro al blanco de los soldados.  Nuevas experiencias guerrilleras surgieron después en todo el país:  Genaro Vázquez y la ACNR, Lucio Cabañas y el Partido de los Pobres; distintas y efímeras organizaciones que nacieron al calor de la represión desatada por el régimen contra los estudiantes en 1968 y el 10 de junio de 1971; hasta culminar con la aparición, vida y ocaso de la LC-23-IX que adoptó ese nombre en pretendido homenaje y continuación de la obra de los revolucionarios de Madera.

El revolucionario caído no necesita de apologías para recordar su memoria.  Sus obras y sus concepciones políticas lo hacen vivir.  Para comprender el quehacer revolucionario de quienes por primera vez en la historia del proletariado mexicano emprendieron el camino de la liberación nacional empleando la violencia revolucionaria armados antes que nada de la teoría científica de la revolución; tenemos obligación de estudiar su pensamiento, sus concepciones sobre la lucha de clases en nuestro país, sobre las relaciones de la situación nacional y la internacional; tenemos que estudiar la crítica despiadada que hicieron de las enmohecidas organizaciones de izquierda a las que premonitoriamente calificaron como propensas a ubicarse en lo que hoy conocemos como “reforma política”, sus planteamientos organizativos y las previsibles maniobras intervencionistas del imperialismo yanqui en nuestro país.

Los textos que ofrecemos fueron escritos por el Profesor Arturo Gámiz García, dirigente de la Guerrilla de Chihuahua, precursora del movimiento revolucionario en nuestro país.  Fueron elaborados en octubre de 1963 y febrero de 1965 durante los “Encuentros en la Sierra” y publicados en forma de “Resoluciones” y “Dictámenes” por Ediciones Línea Revolucionaria, teniendo una circulación clandestina.

El rescate del pensamiento revolucionario del profesor Gámiz no tiene como finalidad relatar la historia.  Su finalidad es aportar un material ideológico de importancia fundamental para la lucha de clases en nuestro país, que nos permita esclarecer la actividad revolucionaria de nuestro pueblo en la tarea que le corresponde a nuestra generación en este fin de siglo;  Construir la historia de la liberación definitiva de nuestro pueblo.”

(…)

Invitamos a leer el artículo completo “Nada es gratuito en la Historia” en el libro “Dignificar la historia” III. Cruce de caminos: Luchas indígenas y las Fuerzas de Liberación Nacional (1977-1983)”,  en la página 80.

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos




Saludo por el 50 aniversario de las FLN por parte del compañero comandante insurgente Germán.

“Quiero ser justo al recordarlos a ellos y a esta generación, a ustedes verdes retoños de nuevas ramas del centenario árbol que nos cobija…felicidades a todos ustedes, mujeres y hombres conscientes…”




Inauguración exposición fotográfica 50 años FLN: Símbolos e Historias.

Se exhibirá vídeo sobre la Declaración de Guerra.




1 de julio 2019 – 230 años

Estas son, las mañanitas, que
cantaba el rey David…

a los jóvenes valientes se las cantamos aquí……

Despierta Xavier despierta……!

Julio sigue siendo el mes de los inicios….

Cuando en Otano inicia el nuevo día, en México anochece.
Para nosotros que no olvidamos, sentimos como propia la lucha de los pueblos
por su liberación.

Ese sentimiento nace del ejemplo de otros más antiguos
en el caso de México, 2 héroes de la Patria que unieron la historia para que
hoy podamos llamarnos hermanos mexicanos. Xavier Mina, Fray Servando y se
cuentan hasta 300 combatientes convocados por ellos para ir a luchar en tierras
lejanas para acabar con el imperialismo, ese que desprecia y encadena, nos
suena tan actual, aunque sea otro.

Estamos sin duda en deuda con el pueblo navarro, somos
hermanos en el amor y en el dolor. Debemos ayudarnos sin buscar obtener
ventajas mezquinas, conocer nuestras historias, respetarnos, ser consecuentes
con lo que se dice y se hace. En fin, hacer todo lo que nos une y nada de lo
que nos separe. Existe una gran cantidad de actividades que debemos procurar
realizar en conjunto hoy navarros y mexicanos. Debemos unirnos primero
utilizando los medios modernos de comunicación y después en vivo, todos
aportaremos los puntos de vista de su entorno y encontraremos nuevas rutas que
constituyan los puentes necesarios para ser felices. Ese sentimiento tan
antiguo y tan actual no debe terminar nunca.

Felicidades hermanos navarros!!!!

Gora Mina!!!!

En julio de 1971 el gobierno de Luis Echeverría se
entera de la existencia de la organización 
Fuerzas de Liberación Nacional. 
En  julio, hace 19 años ya, se
inaugura la entonces “Casa del Dr. Margil”, que fue vandalizada y  hoy reconstruida como  Casa de
Todas y Todos
; y en el julio de hace 6 años se inicia el trabajo de
nuestra “página web”.  Con distintos
trabajos y en distintas épocas, y  ya muy
cerca de completar los primeros 50 años de labores “anti-imperialistas”, el
trabajo continúa, y –como no nos cansamos  nunca de decirlo, no debemos equivocar al identificar
al “enemigo”, es ese mismo que ahora presiona no sólo a nuestro país México,
sino a toda América Latina. Citemos al  Ché quien bien lo dijo en su Mensaje a los
pueblos del mundo a través de la Tricontinental….

“América constituye un conjunto más o
menos homogéneo y en la casi totalidad de su territorio los capitales
monopolistas norteamericanos mantienen una primacía absoluta. Los gobiernos
títeres o, en el mejor de los casos, débiles y medrosos, no pueden imponerse a
las órdenes del amo yanqui.”

En éste Julio recordamos al compañero “Héctor” quien nació en éste mes.  Él y Mateo (Alfredo) supieron defender, con las armas en la mano a su organización, al ser descubiertos por los enemigos del pueblo en la ciudad de Monterrey. No podía ser de otra manera.  Años después Héctor y el compañero Manuel fueron los primeros en llegar a la selva a sembrar la semilla para formar un ejército. Sólo dos compañeros quienes iniciaron ese trabajo, hoy somos miles. Tiempo después “Héctor” con cuatro compañeros más y la compañera “Murcia”, cumpliendo con su labor anti-imperialista, desalojaron a los espías del “Instituto Lingüístico de Verano” de su campamento en la Selva, en la Laguna del Ocotal para ser precisos. Esa es la verdad histórica, la única verdad, no hay otra, aunque se pretenda ocultarla. 

Nuestra organización política no basa su desarrollo en
coyunturas, nacimos defendiendo a nuestro país del imperialismo y eso no ha
cambiado. Se dijo hace 50 años “los
errores son nuestros, la victoria es ya de nuestro pueblo”
.  Felicidades a todos aquellos dispuestos a no
dejarse controlar.

Adelante!!!!

¡Vivir por la patria! o ¡Morir por la libertad!

Recordando a Héctor y a Mateo, transcribimos un
testimonio aparecido en las páginas de nuestro periódico NEPANTLA No. 6  de julio de 1979, denominado “El bautizo de
Fuego”, donde se narran los acontecimientos:

LOS ACONTECIMIENTOS

En la
primavera de ese año se ocupó la casa. Comenzó en seguida a funcionar como
lugar de reunión, bodega y chochera –garage- las armas no se almacenaban ahí,
pues la casa se quedaba sola.

La Ca. Reneé (Murcia), era la única mujer que podía asistir ahí. Lo hacía eventualmente y por lo mismo los escasos vecinos que había no la identificaban como su habitante; sólo veían el número de autos que llegaban y salían.

Era la
clásica casa de colonia de clase media; el terreno tenía 12 metros de frente
por 20 de fondo, únicamente colindaba con otra construcción por su lado
oriente, al fondo, y por el lado poniente había terrenos baldíos; al frente había
un pequeño jardín flanqueado por la cochera que desembocaba en la puerta de
entrada principal a la sala-comedor; a un lado del comedor, la cocina con una
puerta que comunicaba hacia un patio de servicio y una salida lateral a la
cochera y a la calle entre la cocina y el comedor un baño y junto a él 2
recámaras con roperías.

Se procuró conseguir una sala para que llenase el espacio de aquel enorme cuarto de entrada. Los demás cuartos estaban casi vacíos, solo había un catre, una mesa para trabajar, algunos libros, cobijas y ropa para el Co. Mateo (Alfredo) que era quien la ocupaba y eventualmente algún compañero profesional que acompañaba al Co. Pedro en sus viajes a la zona centro del país.

En el mes de junio, llegó el Co. Pedro acompañado por el Co. Pepe (Héctor) quien tenía la misión de aprender a volar para obtener su licencia de piloto aviador, por lo que pasaría varios meses en esa casa. El Co. Pedro pasó unos días ahí, regresó al cuartel general que estaba en Puebla, pues estaba preparando la subida al monte de un primer grupo de compañeras y compañeros ya que en ese mes de julio se produjeron las primeras incorporaciones femeninas a nuestras filas profesionales.

El
desarrollo de nuestra organización era acelerado en aquellos días y por lo
mismo exigía aprovechar al máximo la obtención de recursos por vías legales.
Cuando nuestra heroica Ca. Soledad se integró como militante profesional,
propuso obtener una dote que un tío rico le había prometido para cuando se
casara, por lo que se montó una bien orquestada trama que culminó con su
“casamiento” con un Co. nuestro, emprendiendo después del “casamiento” la
graciosa huida con la dote de por medio.

A mediados de julio llegó a Monterrey el Co. Pedro en compañía del Co. Elí, que le servía de chofer, ya que él no sabía conducir. El día 19 de julio, nuestro Co. Pedro estaba en compañía de sus hijos y esposa esperando al Co. Mateo (Alfredo) quien debía pasar a recogerlo a las 19:30 hrs. Ahí estaba yo acompañando a una Cra. urbana que había ido a entrevistarse con otro compañero responsable. Al no llegar el compañero Mateo a la hora indicada, comenzó la natural preocupación ya que era sumamente puntual, además de que había teléfono para avisar si la causa de su retraso fuera por motivos fortuitos.

A las 20:00 hrs. el Cro. Pedro me dijo: “lleva a la compañera a su casa; aprovecha para observar por fuera la casa de Mateo y me avisas si ves algo raro”. Nos despedimos y me encaminé a la colonia Lindavista, que era donde se encontraba la casa de seguridad.  “Aproveché” el tiempo para presumir con la compañera de mis dotes de “agente 007” parodiando las frases que utilizan las series de televisión. Recuerdo que instantes antes de llegar a la esquina para dar vuelta, ya que a 30 metros de ahí se encontraba la casa, iba yo diciendo: “cuando hay una labor complicada generalmente recurren a mi, o a alguien como yo; mi nombre es John Drake”. Mal acababa de pronunciar esas palabras cuando distinguí la casa; estaba con las luces encendidas y los dos autos pertenecientes a nuestra organización estacionados, uno en la calle y el otro dentro de la cochera. Todo parecía normal, avancé unos 15 metros más y se me helaron las palabras en los labios; a 15 metros había un sujeto de complexión robusta, tirado a media calle retorciéndose en el suelo con una pistola revolver calibre .38 de cañón corto en la mano derecha. Para mí ya no había duda de lo que pasaba; tenía 15 metros y un auto a una velocidad de 40 Km. por hora para tomar una decisión; o atropellaba a aquel esbirro y sacaba mi pistola para entrar a la casa, o pasaba sin detenerme para avisar al Co. Pedro; tomé ésta última determinación. Avancé unos 50 metros y me detuve junto a una señora que nerviosa se asomaba a la calle a quien le dije sorprendido: “oiga, señora, ahí a media calle hay un hombre tirado, parece que lo atropellaron”. Ella me respondió impresionada: “no está atropellado, se oyeron muchos balazos”. Ya no había duda alguna; tenía que cumplir con mi misión: avisar al Co. Pedro y ponerlo a salvo. Enfilé a toda velocidad a mi casa donde tenía teléfono y llegué en tiempo record. Segundos después de mí entraron los Co. Mateo (Alfredo) y Pepe (Héctor) sentí un gran alivio; acababa de avisar en clave al Co. Pedro que saliera del lugar donde estaba y camina hacia otro sitio. También avisé al Co. colaborador que nos rentaba la casa para que actuara en consecuencia a lo acontecido. En medio del nerviosismo general proporcioné ropa a los compañeros y me dirigí a recoger a nuestro Co. responsable que esperaba tranquilo en la esquina señalada con un maletín pequeño en la mano.

Ya con más calma el Co. Mateo (Alfredo) nos platicó lo acontecido: a eso de las 18:00 tres tipos habían tocado a la puerta. Del se asomó sin ser visto y alentó al Co. Pepe (Héctor) quien empuñó una carabina M-1 y se parapetó detrás de una puerta donde cubría la entrada en caso de que pretendiesen entrar por la fuerza.  El Co. Mateo (Alfredo) sacó su pistola calibre .45 y se la colocó en la bolsa trasera del pantalón para que no le hiciese bulto en la cintura, entreabrió la puerta y preguntó que deseaban a los sujetos identificándose éstos como agentes federales y que tenían éstos la denuncia de que ahí se hacían movimiento raros y presumiblemente se traficaba con drogas, pidieron que los dejasen entrar a revisar o que, repartiesen la droga en caso de llegar a un acuerdo ahí mismo, o que los acompañaran al ministerio público a declarar. Traían un acta donde aparecían todas las placas de los vehículos que llegaban a esa casa, por lo que todos nuestros autos estaban “quemados”. La decisión del Co. Mateo (Alfredo) fue la más acertada: ganar tiempo para que obscureciera e intentar la salida atacando a los esbirros por sorpresa; todo esto antes de que el Co. Pedro mandase a alguien a investigar por el retraso.

Ahí mismo el compañero Mateo (Alfredo) se identificó con los policías también como policía; los hizo que confiaran y los cebó con repartir el botín, lo cual tenían que consultar con su jefe, un esbirro que acompañado de otros esperaba tranquilamente en su vehículo. Así comentaron tres horas de regateo, los esbirros le preguntaban con qué mafia de traficantes trabajaba él, pues era fácil comunicarse con ellos, para llegar a un arreglo. Se manejaron cifras estratosféricas de millones de pesos en drogas y se hacían recesos para consultar a sus “jefes”, lo que aprovecharon los compañeros para planear su salida. Revisaron la parte posterior de la casa y ahí había un esbirro cuidando, otro por un costado de la casa y tres al frente, uno de ellos exactamente frente a la cochera. Nuestros compañeros prepararon las armas. Lo apremiante de la situación no impidió a Mateo (Alfredo) ni Pepe (Hector) despedirse fraternalmente por si ya no se volvían a ver, y a las 21:00 salieron por el frente. El esbirro que cuidaba la salida levantó su arma pero fue puesto fuera de combate por tres disparos del compañero Mateo (Alfredo). Ambos compañeros corrieron para cruzar la calle resbalándose Mateo por la prisa, pero el resto de los esbirros ya no querían saber nada. ¡Necesitaban refuerzos! y ya no lo siguieron, se limitaron a pedir ayuda acudiendo un centenar de policías de todas las que padecemos intimando a rendirse a una casa vacía y después prácticamente la incendiaron pues lanzaron granadas.

Entre
tanto, nuestros camaradas habían llegado a una calle situada atrás de la casa
cruzando un terreno baldío. Y ya en la calle, el Co. Mateo con sus habituales
buenos modos (pero con su arma en la mano), pidió a un automovilista que por
favor les permitiera usar su auto, a lo que el aterrorizado conductor accedió
sobresaltado por un disparo que el compañero lanzó al aire.

Nosotros teníamos que aprovechar las horas de la noche para cambiar el armamento del escondite en que se encontraba y guardar los vehículos “quemados” para no ser localizados. Avisamos a la Cra. Reneé (Murcia) y al compañero Elí para reunirnos en un terreno que habíamos acondicionado como refugio para utilizarlo en situaciones como la que estábamos pasando.

El Co.
Pedro avisó telefónicamente al Co. Salvador lo que había sucedido y le ordenó
viniese a recogernos; pero el domicilio a donde fueron el Co. Salvador y el Co.
Jesús la noche siguiente para localizarnos estaba también vigilado habiendo
casi un nuevo enfrentamiento produciéndose la persecución de ambos compañeros
por las calles de la ciudad. Pero afortunadamente habían recibido el mensaje
para que se marcharan.

A la
tercera noche cambiamos las placas de los vehículos que teníamos y salimos a
las dos de la mañana con las armas largas y unas 10,000 balas rumbo al centro
del país. El viaje se efectuó sin novedad, contrastando la serenidad y
criterios de nuestros compañeros Pedro, Mateo y Pepe pues para entonces nuestros
nervios estaban agotados.

Los días que siguieron a los acontecimientos del 19 de julio fueron la intimidación y terror para los familiares de los compañeros identificados; el Co. colaborador que había rentado la casa arregló papeles para justificar la renta de su casa a una mujer “X”, pero sobre estimando su habilidad salió de la ciudad para arreglar asuntos pendientes que tenía en Nanchital, Ver., dejando a su secretaria en la oficina. La policía presionó a ésta pobre muchacha hasta que confesó que el licenciado le había rentado la casa a uno de nosotros y no a la supuesta mujer. La policía lo aprehendió en Veracruz y lo condujeron a la ciudad de México en donde el jefe de la Dirección Federal de Seguridad le dijo : “no vamos a batallar mucho” y le puso una pistola en la sien; ahí mismo, se declaró culpable.

Estuvo
preso unos meses, pero recuperó su libertad condicional baja fianza al
convencer al juez de su mínima participación (y alguna, no tan mínima,
gratificación).

El balance de los acontecimientos los hizo la propia dirección de las F.L.N. en aquel mismo mes, en comunicado emitido al respecto. Con la incorporación de nuevos compañeros en las filas de cuadros profesionales se cumplió la meta señalada a fines de ese año, se reinstalaron todas las casas de seguridad que se habían dejado en distintas ciudades del país. Se había sabido proceder acertadamente en aquella primera prueba de fuego: Se había logrado convertir la pérdida en victoria.




Transmisión en vivo del converatorio “Vigencia de la lucha antiimperialista: 230 años de Xavier Mina”

Intercambio de visiones entre historiador e historiadora del País Vasco y México, pueblos hermanos.

vigencia de la lucha antiimperialista: 230 años de Xavier Mina

Conversatorio México y el País Vasco

Posted by Casa de Todas y Todos on Sunday, June 30, 2019