El IPN de nuevo a las calles

Casa Ciudad de México a 13 de mayo de 2016

Corresponsalía de Domingo Cienfuegos.

*Añadimos aquí el comunicado de la Asamblea General Politécnica del 12 de mayo de 2016.

Introducción

MovEstudiantil

Marcha de estudiantes politécnicos hacia el zócalo capitalino, frenada por policías y bomberos, en 1947.

Desde su creación en 1936, el IPN o, con más cariño “Poli”, surgió como un proyecto educativo popular, orientado en ese entonces por las políticas del socialismo a la mexicana del Gobierno del General Lázaro Cárdenas, y sus esfuerzos fueron dirigidos a brindar educación a los hijos e hijas de los obreros y campesinos para poder hacer realidad las promesas de la Revolución Mexicana y concretar el lema con el que fue creado: “La técnica al servicio de la Patria”.

Sin embargo, una vez concluido el Gobierno de Cárdenas, la comunidad del Poli (de parte principalmente de sus estudiantes) ha tenido que permanecer en lucha constante contra el Gobierno y las autoridades que lo detentan; en una abierta confrontación por defender el proyecto con el que se fundó el IPN, no ha habido un solo años sin movilizaciones de algún tipo en la defensa del poli y su proyecto.

El IPN cumple en este año 2016, 80 años de haberse fundado, de los cuales 74 años los ha vivido en franca lucha por seguir existiendo y mantener la filosofía y política con la que fue fundado: dar educación a los hijos de campesinos y obreros, poner siempre “la técnica al servicio de la patria”; aunque esto ha venido a menos sobre todo desde que en México se empezaron a poner práctica las políticas neoliberales.

74 años de lucha y defensa de la educación pública, gratuita, científica, laica para los campesinos y obreros, de resistencia, de represión constante, de problemas no resueltos, de heridas que siguen abiertas:

Nos quitaron las Prevocacionales del D F. y provincia, hoy secundarias técnicas; los Institutos Tecnológicos Regionales de los estados, Vocacionales de provincia; las escuelas de artes y oficios.

La pérdida del internado politécnico, que estaba ubicado en la actual ENCB UST, y el programa de becas casa-hogar;

Ante la defensa de nuestro instituto, siempre la represión (bomberos, policía, ejército), la desaparición forzada y los presos políticos. Estudiantes, profesores y trabajadores (ya sean hombres o mujeres) que luchan por mantener vivo al IPN han sufrido estos hechos, nosotros no olvidamos;

La toma de nuestras instalaciones el mismo día, pero en diferentes años, 23 de septiembre, 1956, 1968, por parte del “digno ejército” mexicano, golpeando, asesinando, aprehendiendo, desapareciéndonos y nosotros defendiendo y defendiéndonos a nosotros mismos y al poli contra la violencia del Gobierno. En este año 2016 se cumplen 60 años de la toma del ejército del IPN en 1956, dirigidos por el indigno Director General Alejo Peralta.

Luchando contra la violencia al interior del IPN, y los grupos de choque conocidos como porros, que son controlados por las autoridades, violencia que ha dejado muertos, heridos graves, violaciones, golpeados; y la que ejercen directamente las autoridades, las amenazas de reprobación académica, contra la integridad física de ti como estudiante, hacia tus amigos, pareja y/o familia; del Gobierno Federal la presencia de grupos vestidos de civil que fueron miembros del ejército, del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), de agentes de gobernación, las diversas policías tanto estatales como federales, que en algún tiempo se llamó seguridad politécnica.

Luchando siempre contra la continua reducción del presupuesto, la falta de infraestructura y materiales para realizar nuestras actividades académicas en laboratorios y talleres, falta de bibliotecas bien equipadas, falta de visitas y prácticas de campo, luchando por más becas e incrementar sus montos para los estudiantes que lo necesitan.

Luchando siempre contra las imposiciones y el autoritarismo de las autoridades politécnicas, de la SEP, del Gobierno Federal, contra las negociaciones entre autoridades y “lideres” que buscan entregar los movimientos buscando prebendas personales en reuniones privadas, negociando en lo “oscurito”, luchando por el dialogo público como base para la solución de los problemas, por una mayor horizontalidad, por discutir los problemas en asambleas generales de la comunidad politécnica, tratando de llegar a acuerdos por consenso, referéndums, es decir, democratización de la vida interna del Poli en todas sus facetas.

El IPN a 2 años del movimiento estudiantil de 2014

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Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura en huelga, 2014.

La huelga del IPN, inicio como una lucha en una única escuela (la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura Unidad Zacatenco, ESIA UZ), con motivo de la imposición de un nuevo plan de estudios, el de 2014, que profundizaba los cambios presentes en plan de 2004 de esa unidad académica y que pretendían imponer las salidas laterales (técnicos superiores universitarios) y una reducción real de los contenidos científicos (una “tecnificación) del ingeniera(o) civil, carrera impartida en ese plantel. Cabe mencionar que el dicho Plan y Programa de Estudios 2004 de esa escuela desde su imposición fue impugnado por parte de esa comunidad, pero no se logró su derogación. Por otro lado, una semana después de que la ESIA UZ entro en paro de laborales indefinido por la derogación del Plan de Estudios 2014, el Consejo General Consultivo (CGC) del IPN, aprueba en sesión extraordinaria en la madrugada, el nuevo reglamento interno del IPN, sin discusión previa por parte de las autoridades con las comunidades de todas las escuelas politécnicas; nuevamente la imposición, autoritarismo, abuso de poder en su máxima expresión, se hacían presente en el Politécnico.

Estos dos hechos mueven a la Comunidad Politécnica a la reflexión y se dan cuenta que, vía los Planes y Programas de Estudios, nos están aplicando la Reforma Educativa (uno de sus muchos aspectos) y que vía el Reglamento Interno solo estaban reafirmando que esta situación seguiría en lo posterior, una reforma total sin tocar nuestra Ley Orgánica, tratando de poner fin al proyecto original del Instituto Politécnico Nacional.

Lo demás ya lo conocemos, se generaliza la huelga en 43 escuelas superiores y de medio superior de la Zona Metropolitana del Valle de México y las unidades académicas de Hidalgo, Guanajuato y Zacatecas.

Las demandas del movimiento, entre otras son la exigencia de un incremento al presupuesto a la educación en general, para quedar en 8% del Producto Interno Bruto, un incremento al presupuesto del IPN, la cancelación de las reformas educativas en el IPN (Planes de Estudios, Reglamento Interno), la salida de los cuerpos represivos del IPN (los grupos de choque conocidos como Porros y la Policía Bancaria e Industrial (que “resguarda” las instalaciones del IPN).

Paracurito”siempre contra las negociaciones en lo “oscesitan.equipadasdemicas,dirigidos por el indigno Alejo Peralta dar terminada la huelga estudiantil y volver a clases la AGP y el Gobierno Federal firmaron los siguientes acuerdos:

1.- Garantizar que no habrá represalias a los participantes en la huelga de 2014 y la creación de la Defensoría de los Derechos Individuales y Colectivos de la Comunidad Politécnica

2.- La desincorporación de las unidades del nivel medio superior del Instituto Politécnico Nacional del Sistema Nacional de Bachillerato y la Reforma Integral de la Educación Media Superior en lo presente y en lo posterior.

3.- Reconocer el carácter resolutivo y refundacional del Congreso Nacional Politécnico (CNP).

4.- Garantizar jurídicamente en el presente y lo posterior la no injerencia del Tecnológico Nacional de México en el Instituto Politécnico Nacional, que vaya en contra de sus principios fundacionales.

5.- La función de vigilancia deberá recaer en un órgano interno dependiente del sector administrativo del Instituto Politécnico Nacional con la única facultad de salvaguardar la integridad y garantizar la seguridad de la comunidad politécnica y patrimonio institucional, sin que sus labores perjudiquen el ejercicio pleno de los derechos humanos, que a la libre expresión de las ideas, a la asociación y manifestación consagrados en el Pacto Internacional de los Derechos Humanos, Civiles y Políticos, los artículos 6º y 7º de la Carta Magna, la Ley de las y los Jóvenes del Distrito Federal, y el artículo 34 de la Ley Orgánica del Instituto Politécnico Nacional.

6.- La cancelación de las pensiones vitalicias (remuneraciones) a los ex Directores Generales del Instituto Politécnico Nacional y que el monto de estas sea transparente en el destino y uso de los recursos conforme a las necesidades que la comunidad politécnica estime convenientes.

7.- Que el Gobierno Federal se comprometa a presentar una investigación, denuncia pública y seguimiento, respecto a los actores intelectuales y materiales de los grupos y organizaciones que violenten y atenten contra la integridad de la comunidad politécnica, así como la imagen e infraestructura del Instituto Politécnico Nacional.

8- Que el titular del Ejecutivo Federal incluya en la Iniciativa de Presupuesto de Egresos de la Federación, para el Ejercicio Fiscal 2015, un incremento sustancial en el gasto a educación pública, así como en lo ramos de ciencia, tecnología e innovación, con relación al Ejercicio Fiscal 2014.

Los pliegos petitorios de cada de las escuelas tanto de nivel medio como de nivel medio superior, quedaron relegados a segundo plano, no obstante, la exhibición publica con la que fueron presentadas en las mesas de dialogo posteriores a la firma de los acuerdos y en las que se acordaron la recalendarización de los calendarios académicos.

Finalmente se reiniciaron las clases en dos fechas: para el área médico-biológicas en diciembre; y las demás áreas en enero.

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Marcha estudiantil politécnica, 6 de mayo, 2016.

Una de las condicionantes que se suscitaron fue la exigencia de la renuncia de los directores de muchas unidades académicas (se llevaron a cabo) y en un hecho inédito, que cundió en todos los demás planteles, pero que inicio en la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura Unidad Zacatenco (ESIA UZ), la escuela que iniciara la huelga estudiantil, en una asamblea de toda la comunidad, se nombró una terna de profesores para ocupar interinamente la dirección del plantel, misma que fue respetada por la Dirección General y esta medida fue adoptada en todos los demás casos.

Sin embargo, estas sustituciones no se dieron de inmediato, ni se llevó a cabo lo conducente para ir resolviendo los pliegos petitorios de las escuelas, solo en algunas escuelas hubo avances; los planes de estudio y el Reglamento Interno, cuestionados ambos, fueron derogados.

Muchos de los comités y colectivos minimizaron sus demandas internas, y se avocaron a pregonar que los problemas se resolverían después del Congreso Nacional Politécnico, que este es la máxima demanda lograda por el movimiento de 2014, y que entonces habría que trabajar paralelamente ambas cosas.

En el trascurso del 2015, la Dirección General del Politécnico, emitió una serie de Circulares con las cuales pretendía haber cumplido los compromisos asumidos con la Asamblea General Politécnica, destacando que solo quedo en eso, pues no pasaron de ser meros documentos de papel, que nunca se volvieron hechos palpables para las comunidades de las escuelas del IPN, por lo que las problemáticas que originaron el movimiento 2014, sobre todo las internas de cada escuela, no han sido resueltas en absoluto.

Este es el panorama con el que llegamos al 2016, en el que a la situación anterior, se le suma el recorte presupuestal a educación, salud, cultura, programas sociales; que en el Poli significo que la Comisión de Operación y Fomento a las Actividades Académicas (COFAA), finalizara en marzo la detención de los apoyos por el resto del año a las actividades académicas y sobre todo la asignación de becas, lo que significa un claro rompimiento de los acuerdos en relación al aumento del presupuesto del IPN.

 

Continuara…

“Los sueños se luchan y construyen entre tod@s”.

“Lo que anhelamos y todavía no logramos es más valioso que lo que ya hemos logrado”

 

*Todas las imágenes fueron apañadas de internet. 




Educación en la escuela y las calles

Corresponsalía de la compañera Sofía, a propósito de la lucha magisterial y las jornadas que se avecinan.

Desde que fue creada, la escuela ha sido pensada para preservar el sistema de producción que impera en cada época de la historia. La escuela es el espacio donde, si se observa desde un punto de vista a favor del estado, permite formar a las personas para que se muestren pasivas y con pensamientos que posibiliten la reproducción de las condiciones políticas, económicas y sociales que hoy prevalecen.

En la actualidad el papel de la escuela no dista mucho de sus años pasados, puesto que es más fácil para cada maestro retomar lo que el gobierno envía, como planes de estudios, programas, libros y otro tipo de materiales para dar clases a sus alumnos, esto sin cuestionar el porqué y para qué de cada contenido o estrategia de aprendizaje.

Dichos materiales frecuentemente se encuentran plagados de inconsistencias y en ellos se plantean “objetivos” designados por autoridades educativas y no educativas, para determinar con ello lo que ocurre en los espacios educativos. Negando así el derecho y la obligación de los docentes que en el rol de investigadores identifican las particularidades, necesidades de aprendizaje, actitudes y fortalezas de sus alumnos y de la comunidad.

Una de las innumerables inconsistencias de los planes y programas de estudio tiene relación con el respeto a la diversidad cultural y la inclusión a los espacios escolares de personas con capacidades diferentes porque, aunque teóricamente se propugne por una educación que permita su desarrollo integral, al observar las actividades y contenidos que en ellos se plantean, las consideraciones hacia los aspectos antes referidos, poco o nada se retoman. Por el contrario, lo que se busca es formar “mexicanos” o ciudadanos universales, que lejos de valorar sus raíces, vivan con la idea de que precisamente son estas las que no les permiten encontrar mejores condiciones de vida y por lo tanto ignorarlas resulta apropiado y favorecedor para los intereses del sistema capitalista que no encuentra resistencia cuando dejan de existir los vínculos como la lengua, el idioma, la vestimenta y, más aún, las instituciones tradicionales de cada pueblo.

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Magisterio democrático en las calles del centro del DF, antes del desalojo del plantón en el zócalo por la policía federal, 13 de septiembre 2013.

Sin embargo, la escuela y el maestro, aunque a la vista de tantos sea una herramienta del gobierno, pueden iniciar con la transformación del estado de las cosas. Esto depende de la identificación que surja entre éste y  la comunidad o ciudad donde labore. Aunque es bien sabido que los vínculos se vuelven más estrechos si se tratada de pequeñas comunidades, como las que predominan en Oaxaca.

En este estado, al igual que en muchos otros del país, el número de maestros rurales que viven y laboran en comunidades es mayor que los que laboran en las zonas urbanas, la labor del maestro juega un papel importante. La educación es indisociable de lo político, lo cultural, lo social e incluso lo religioso. En las comunidades los días en los que los niños y jóvenes reciben “clases” no están determinadas por un calendario escolar, la labor del maestro se extiende a más horas de trabajo, y no únicamente se trabaja con las personas que mantengan alguna relación con la escuela. El maestro pasa a formar parte de la comunidad, aprenden a “ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo.”

Los problemas abundan, pero la pobreza y el aislamiento de estas comunidades representan las raíces de tantos otros, como la deserción escolar, el ausentismo, la alienación, la explotación infantil y la delincuencia, principalmente ésta última en la que los jóvenes se involucran por falta de oportunidades y condiciones para continuar  sus estudios.

El apoyo del gobierno es poco, no existen un interés real por el aprendizaje de los alumnos. Para hacer notar el tipo de apoyo que los alumnos tienen del gobierno, podemos hacer una comparación entre el tipo de material educativo que reciben los niños, y los “apoyos” que reciben casi la totalidad de las familias en las comunidades. Por ejemplo, los padres de familia, después del llamado “apagón analógico” recibieron una pantalla plana, que si bien es cierto, tiene un costo menor que el de la mayoría de las televisiones en el mercado, este precio puede incluso hasta triplicar el precio de las dos libretas, la cajita de color, lápices, borrador y sacapuntas que al inicio del ciclo escolar recibe cada niño de las comunidades. Ahora bien, preguntémonos entonces, cuáles son las prioridades de gobierno.

 

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Maestros a la espera del resultado de las negociaciones del sindicato, ante el inminente desalojo. 13 de septiembre 2013.

Estos problemas enlistados en párrafos anteriores inciden al interior del espacio escolar y es ahí donde se debe empezar por erradicarlos, en respuesta a ello, día con día los maestros rurales llegan a sus escuelas con la intención de transformar el mundo, no sólo la vida de los niños. Es por ello que se opta por cambiar desde los objetivos hasta las estrategias de aprendizaje que son sugeridas por el estado para formar a los alumnos. Parte de esta estrategia la conforma el PTEO (Plan para la Transformación de la Educación del Estado de Oaxaca), con el que se pretende terminar con el control que el gobierno tiene sobre el aprendizaje de los educandos y sobre todo para construir un modo de vida organizada y respetuosa de las particularidades de cada comunidad.

Una de las prioridades de esta propuesta es el rescate de la identidad de los pueblos oaxaqueños organizando proyectos que parten desde una postura crítica frente al sistema que los oprime, identificando de este modo las necesidades dentro y fuera de la escuela, donde también intervienen padres de familia, algunas autoridades educativas y miembros de la comunidad. También se forma a los alumnos mostrando que en cada época de nuestra historia siempre hubo o hay personas que lucharon para lograr condiciones de igualdad para todos, que la historia no fue de unos cuantos como lo narra la historia oficialista, sino que existió gran cantidad de personas que lucharon por cambiar el mundo, y aunque ellos piensen en la mujer más como objeto que como sujeto, situación se observa tanto en casa como en la televisión, también se les enseña a comprender que ambos, tanto la mujer como el hombre, son explotados y por ello son iguales.

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Extraña escena, previo al desalojo. Misma fecha.

El PTEO fue construido por miembros docentes de la Sección XXII, de la Coordinadora de Trabajadores  de la Educación y fue presentada como una alternativa ante la reforma educativa, y aunque fue rechazada por el gobierno federal y estatal, en las escuelas aún se sigue implementando porque una vez que se ha comprendido que el problema no es exclusivamente en la educación, sino de todo el sistema, no se puede dejar de pensar que es un absurdo no hacer algo para cambiarlo.

Por todo lo anterior se entiende que la lucha y el proceso de resistencia también se deben hacer fuera de las escuelas, en las calles con cada acción en la que los docentes son convocados y generan afectaciones a los interés capitales, y evitando ingresar a programas, como el de Escuela de Tiempo Completo que el gobierno federal oferta a los docentes para obtener mayores ingresos a cambio de no perder el control en las escuelas y dividir a las organizaciones como la antes mencionada, haciéndoles creer que la reforma educativa ya es una realidad y no vale la pena seguir luchando. Este pesimismo se acrecentó con la toma del IEEPO (Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca)  por parte del gobierno con ayuda de las fuerzas represivas federales, institución que hasta hace unos meses se mantenía en manos de los representantes sindicales.

A partir de eso momento, el gobierno trató en varias ocasiones de convocar a los docentes a las evaluaciones como parte de la reforma educativa, mismas que no tuvieron éxito puesto que el magisterio oaxaqueño no presentó el examen y, por el contrario, desarrollaron acciones de boicot para las fechas programadas. Sin embargo, el estado, bajo amenazas de despido o suspensión de salarios ha intentado que un mayor número de maestros se someta a la evaluación y con ello se renuncie a los derechos que hasta ahora se  siguen manteniendo. De igual manera, ha aplicado descuentos por las movilizaciones pasadas del mes de noviembre y en febrero, buscando que la participación se vea mermada.

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El zócalo capitalino, luego del desalojo, 13 de septiembre, 2013.

Ante esta situación, los maestros, desde el 1° de mayo inician con una etapa más activa en sus movilizaciones sindicales, entregando el pliego de demandas al gobierno estatal, entre las que destacan la abrogación de la reforma educativa, la libertad de los presos políticos, el alto a la represión y criminalización de la protesta social, así como la entrega de útiles, uniformes y calzado a los alumnos que, dicho sea de paso, son entregados por el gobierno a los alumnos, porque año tras año, en cada movilización aparece como una demanda.

De igual manera, otra de las demandas va encaminada con la dotación de infraestructura, equipamiento y materiales para las escuelas. Así mismo se demanda la no desaparición de las escuelas formadoras de docentes. Y aunque en los medios de comunicación se les haga creer, erróneamente a los padres, que una de las demandas es el aumento salarial de los docentes, no es así.

Es obligatorio pensar que con cada reforma, de cualquier índole, siempre se favorece los intereses de la clase dominante y lo que se busca en todo momento es la privatización de los servicios y los bienes. Por ello esta lucha no es únicamente contra la reforma educativa que busca el despido masivo “legal” de los docentes mediante una serie de evaluaciones sin fundamento que no aportan al aprendizaje de los niños ni de los docentes, sino contra el neoliberalismo que es el origen de la desigualdad que hoy en día padecemos.

El 15 de Mayo se acerca, y no se pudo elegir mejor forma de festejar que luchando. Es nuestra obligación como docentes el participar y defender la educación, porque nos duele la ignorancia, la carencia y la desigualdad en la que viven nuestros niños y nuestro pueblo y porque queremos una patria libre y justa.

*Corresponsalía gráfica de tijuanajuana.




Los pueblos del Istmo, entre la seducción neoliberal y los partidos políticos.

Corresponsalía del Colectivo de Liberación Ixtepecana.

Las resistencias colectivas de los pueblos del Istmo no son otra cosa que el rechazo al megaproyecto neoliberal que en los últimos años se ha desarrollado con especial resonancia en la región.

Estas resistencias no son homogéneas, es decir se reivindican y se organizan de modo distinto. Sus prácticas son diversas, ya que algunas mantienen relaciones y alianzas de diversa índole, ya sea con partidos políticos, con la élite política, o con organizaciones no gubernamentales. No obstante, hay otras que son de carácter autónomo, que su práctica está basada en la organización colectiva y rotativa, donde no existen liderazgos, vanguardismos, o protagonismos.

Por ello la organización colectiva de abajo es un proceso nada sencillo que resulta así porque se enfrenta a instituciones oficiales con prácticas clientelares y nocivas que desdeñan el quehacer político de la comunidad. Por lo tanto, lo reducen a una acción estéril y sin validez legítima y jurídica.

Es debido a ello que la organización política y social de abajo -del pueblo- ha sido una práctica fuertemente cuestionada y criticada, por el hecho de no estar en busca de reflectores, o padrinos que acompañen el proceso. Esa crítica se ha basado en minimizar las prácticas y acciones populares, por la ausencia de vínculos con la élite de la que se compone el poder central.

Ha sido reprochada en innumerables ocasiones a causa de su “tamaño” y “alcance social”, ya que advierten que en comparación a otras prácticas organizativas, éste tipo de organización popular y comunitaria no representa a las masas, porque no se ve quien es el que lleva el liderazgo. También aseguran que existe mucha incertidumbre sobre los resultados que de ello pueda surgir, puesto que como no se reconocen dentro de los espacios de poder, su legitimidad es inexistente.

Su resonancia sólo existe en determinados espacios del territorio; los lugares del común. Y aunque la escuchan allá arriba, es difícil que alcancen su comprensión.

Es ineludible el peligro que todo ello representa para la élite capitalista y la élite política, porque evidentemente pierden el control del accionar social y político de los pueblos. En este sentido es inexorable que tal riesgo se debe a construirnos desde la colectividad, como sujeto de “peligro” respecto a la práctica política.

Lo antepuesto conlleva a reflexionar no sólo al quehacer organizativo en la región, sino además a pensar que el enemigo tiene un nombre y apellido: CAPITAL Y ESTADO MEXICANO, y en tal sentido es necesario repensar que si construimos alianzas con un candidato político, con un presidente municipal, o con una empresa nacional o transnacional, el pronóstico es la esclavitud.




Denuncia del pueblo de San Miguel Panixtlahuaca, Oaxaca.

Recibimos en el correo de corresponsalias@casadetodasytodos.org la siguiente denuncia, que reproducimos aquí integramente, en solidaridad con el pueblo de San Miguel Panixtlahuaca, Oaxaca.

LA OPINION PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

ALTERNATIVOS E INDEPENDIENTES

A LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y AUTONOMOS

En el Municipio de San Miguel Panixtlahuaca, ubicado en la Región Costa de Oaxaca, México, los habitantes viven una tensa situación de violencia debido a intereses de los hermanos MOISES CONSTANTINO Y SAMUEL SORIANO MENDOZA, afiliados al partido más tramposo y criminal en México, léase Partido Revolucionario Institucional. Desde que IMPUSIERON a CONSTANTINO SORIANO MENDOZA como Síndico Municipal, en la pasada elección del 2013, en el pueblo ya

no existe tranquilidad, ni la seguridad, ni mucho menos acciones para el beneficio de la comunidad en general, lo que existe en cambio, es violencia, homicidios, amenazas de muerte y “tranzas” por parte de la autoridad municipal, encabezada por los priistas CONSTANTINO SORIANO MENDOZA, síndico impuesto municipal; ALEJO SANCHEZ, tesorero impuesto municipal y LUIS MENDOZA MENDOZA, suplente impuesto de Vialidad municipal.

Ya van dos años de dicha administración y no han hecho asambleas comunitarias para la rendición de cuentas con el pueblo como marca la ley municipal, no hay obras municipales mas que algunas obras de pequeña importancia de las cuales exageran costos. Lo único con que buscan “taparle el ojo al macho” es su famosa POLICIA MUNICIPAL, quienes están sometidos a su orden y manipulación total, y con quien están gastando el dinero del Ramo 33, fondo IV, que son aproximadamente 4 millones de pesos, así como la mayor parte del Ramo 28, según, en la seguridad de la población.

La verdadera función de la Policía Municipal es otra, pues no están resguardando a la comunidad sino a la gente del síndico municipal y sus seguidores.

A continuación exponemos una cronología de algunos hechos violentos que la policía y el síndico municipal han cometido:

El día 17 de mayo del 2015 fue asesinada la señora VICTORIA SORIANO MENDOZA, persona de la tercera edad, a plena luz del día cuando el Sr. AMADEO MENDOZA MENDOZA, hermano de LUIS MENDOZA, conduciendo su vehículo de motor en la Av. Cuauhtémoc, Barrio Guadalupe, se le fue encima atropellándola brutalmente en varias ocasiones. Al ocurrir esto fue detenido al instante junto con su vehículo por la policía municipal y llevado a la cárcel municipal de Panixtlahuaca, sin embargo, unas horas después quedo en libertad sin castigo alguno.

En el mes de julio de 2015, en la Col. Aeropuerto de este municipio, a media noche, la policía municipal detuvo a un asesino absuelto, el sr. Francisco Mendoza, con arma de fuego cuando este andaba escandalizando la vía pública. Como es reconocido en la comunidad, ya que es uno los pistoleros de CONSTANTINO SORIANO MENDOZA, sin lugar a dudas seguramente lo dejaron en libertad sin recibir castigo alguno.

En ese mismo mes fue atropellado por la patrulla municipal el joven menor de edad MOISES SORIANO MENDOZA. cuando trataron de alcanzarlo para detenerlo. C4omo ya se ha hecho costumbre, la policía atrapa a personas que andan en la calle ya entrada la noche con el pretexto de acabar con la violencia, la realidad es que han convertido esta actividad en un buen negocio extorsionando a las personas que detienen culpándolas de que son ellos los que están violentando la comunidad,

Otro hecho violento es el intento de homicidio por parte de la autoridad municipal a uno de sus Trabajadores, el sr. ADELFO RAMIREZ RAMIREZ, chofer oficial, quien fue golpeado brutalmente por CONSTANTINO SORIANO MENDOZA y ALEJO SANCHEZ, esto ocurrió en un hotel en la ciudad de Oaxaca.

Otro lamentable homicidio sucedió el domingo 30 de agosto de 2015, ARTURO LOPEZ GARCIA de 38 años de edad, fue asesinado brutalmente a balazos de alto calibre a pleno luz del día cuando se encontraba trabajando con su retroexcavadora en la Col. Piedra del Sol. El ahora occiso pertenecía al partido MORENA, partido rival en la competencia política local.

Una de las acciones violentas más descaradas fue el intento de homicidio que sucedió la noche del 16 de septiembre del 2015, cuando el Comisariado de Bienes Comunales y Consejo de Vigilancia fueron atacados a balazos cuando circulaban en la Av. Cuauhtémoc a la altura del panteón del Barrio la Soledad. Sin lugar a dudas se señala directamente que el responsable intelectual fue el Sr. CONSTANTINO SORIANO MENDOZA.

Desde el año 2004 los hermanos SORIANO MENDOZA regresaron al pueblo de San Miguel Panixtlahuaca después de varios años de vivir la ciudad de Oaxaca para terminar sus estudios, desde entonces empezaron a organizar campañas políticas por el poder local al estilo del PRI, engañando a la gente necesitada con compromisos falsos que nunca llegaron a cumplir. En el 2004 ganaron la presidencia municipal, MOISES SORIANO MENDOZA se convirtió entonces en presidente. El siempre usó la violencia para intimidar a los ciudadanos que levantaban la voz para exigir verdad, justicia y cuentas claras, una de sus estrategias era, y sigue siendo, utilizar y comprar a las persona malas para que sean sus pistoleros, sobornándolas con armas, bebidas alcohólicas, algo de dinero y haciéndoles creer que están defendiendo a su pueblo.

Actualmente están volviéndose más violentos, pues a varios de los ciudadanos que siguen por la verdad y justicia para el pueblo los están amenazando de muerte. Hay un hostigamiento y amenazas directas contra la gente que alza la voz, obviamente el que se denuncie la situación del municipio no es conveniente para estos personajes.

En este tiempo, cuando se acerca la contienda electoral para la gubernatura estatal y la elección comunitaria municipal, los hermanos MOISES SORIANO MENDOZA, CONSTANTINO SORIANO MENDOZA, SAMUEL SORIANO MENDOZA y GERARDO MENDOZA conjuntamente con el presidente de Santa Catarina Juquila, el Sr. MANOLO LEON SANCHEZ de afiliación priista, dieron el abanderamiento el pasado 11 de septiembre del 2015 de la construcción de PUENTE RIO OLLA que está ubicado a la orilla de la población de Juquila.

Esta obra se construirá con recurso de la federación con la inversión de más de $9 millones de pesos avalados por el municipio de San Miguel Panixtlahuaca, dicha obra se logró gracias a las gestorías de ya varios años por parte de las autoridades municipales de los municipios de la región como; San Miguel Panixtlahuaca, San Juan Quiahije, Santa cruz, Tepenixtlahuaca, Tataltepec de Valdez, Tututepc, y hasta ahora fue autorizado por la federación.

Pero ahora los priistas lo están utilizando para sus campañas políticas, haciendo creer que es una obra creada por ellos, es decir, por el PRI para la gubernatura estatal y de los dos municipios de Juquila y de Panixtlahuaca.

Debido a que en el municipio de San Miguel Panixtlahuaca, en agosto del año próximo, habrelección municipal por usos y costumbres, los priistas, encabezados por los hermanos; MOISES, CONSTANTINO, SAMUEL SORIANO MENDOZA y GERARDO MENDOZA han comenzado a reunir y a comprometer a gente necesitada de la comunidad, comprando su conciencia con despensas, repartiendo ropa usada y sobornando con armas de fuego a los violentos de la comunidad, para tener así un respaldo y seguir intimidando al pueblo pasivo con su violencia y lograr sus intereses personales y de su partido.

Recientemente en Panixtlahuaca los hermanos SORIANO MENDOZA están reclutando pistoleros, ahora que se acerca la contienda electoral estatal y municipal, su estrategias es sacar a los criminales multi-homicidas de la cárcel de Juquila para intimidar a los ciudadanos que levantan la voz y defienden a las costumbres de su pueblo en la elección comunitaria que viene.

Por ello el pueblo consiente de San Miguel Panixtlahuaca levanta la voz y el puño en reclamo de un buen gobierno que vele por su pueblo y no en contra de él, a la vez que se hermana con todo movimiento que busque condiciones más justas y humanas para el futuro.

Pueblo San Miguel Panixtlahuaca.




La depreciación del peso mexicano

Corresponsalía del Dr. Pascal

“vosotros sois los primeros hijos de México y os quieren arrebatar vuestra Patria”
Gral. Ignacio Zaragoza

El alza de la tasa de interés anunciada hace unos meses por la Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), y ejecutada en fecha reciente, ha generado que las monedas de los países periféricos, también nombradas economías en transición, se hayan depreciado respecto al dólar.

La depreciación es consecuencia de que esta alza hace más atractivos los instrumentos financieros emitidos por y en los Estados Unidos de América (EUA), estimulando que el capital dinerario abandone el territorio de los países periféricos para colocarse en EUA.

La depreciación se intenta contener a través de la intervención de los bancos centrales de los países afectados. El “éxito” de dicha intervención está en función de dos factores; por un lado las reservas acumuladas; el otro, por la exposición de las transacciones productivas y comerciales del país en relación al mercado mundial. Esto explica que la variación porcentual en la depreciación de las monedas de los países periféricos difiera. En unos países la depreciación ha sido mayor que en otros, pero en general la depreciación ocurrió respecto al nivel del tipo de cambio que prevalecía antes del alza de la tasa de interés ejecutada por la FED en fecha reciente.

Lo relevante –para nosotros– es que la depreciación del peso mexicano representa la prolongación del deterioro del poder adquisitivo de la población; en particular, de aquellos hogares constituidos por la clase trabajadora.

legarretaAlgunos sectores, asociados al poder político mexicano, han intentado argumentar sobre algunos supuestos beneficios de la depreciación del peso mexicano; que si las remesas que llegan mes con mes rendirán más y fortalecerán el mercado interno; que con la devaluación crecerán las exporaciones, al reducirse los precios de las mercancías mexicanas en el mercado internacional. El colmo de esta nefasta comunicación política, ha sido el diálogo entre un par de “estrellas” de un programa matutino de la televisión nacional, quienes siguiendo con pericia las líneas del teleprompter, afirmaron ante el público que no hay motivos para preocuparse por la depreciación del peso frente al dólar; fuera de cámara, al menos uno de los dos ha afirmado lo contrario, dejando en claro que sólo cumplía con su trabajo de mercachifle.

Es importante realizar un análisis de cuáles son los efectos concretos de la depreciación del peso en la vida económica del pueblo trabajador.

Sobre las remesas, podemos afirmar que -si bien “rinden más” ante un peso depreciado- son un paliativo a las enormes carencias económicas de buena parte de la población. Las remesas, como tal, no tienen el alcance para contrarrestar, desde los bolsillos de las familias que las reciben, una estructura económica dispuesta para expoliar a la clase trabajadora. A lo más, permiten la subsistencia o, en el mejor de los casos, una muy limitada movilidad social.

Ahora bien, sobre las exportaciones; si exportáramos mercancías sin comprar bienes intermedios del exterior, los capitalistas localizados en el territorio mexicano (no decimos capitalistas mexicanos, pues el capitalista no tiene más patria que el dinero) estarían “saltando” de la emoción, ya que las mercancías que les compran los del resto del mundo resultan ser más baratas cuando la moneda se deprecia. Pero esto no es del todo así.

La actual depreciación ocurre en una economía mundial en crisis. Una de las consecuencias de dicha crisis es que la demanda mundial se encuentra deprimida. Por ende, las exportaciones estimuladas por una depreciación, no podrían ser propulsoras de las economías que exportan sin importar, ya que no hay un aumento real en la demanda.

Lo cierto es que un amplio margen de la producción de mercancías hechas en México requiere de la importación de mercancías (insumos, maquinaria, herramienta). Esto explica –en parte– que la relación comercial de México registre un déficit comercial: el valor de las importaciones es superior al valor de las exportaciones. Cuando los capitalistas en territorio nacional producen mercancías, ya sea para abastecer el mercado nacional, o para exportar a otros países, requieren comprar mercancías, sobre todo proveniente de EUA, las cuales se adquieren tomando como referencia al dólar.

La depreciación significa que ahora el dólar vale aún más respecto al peso mexicano, por lo que los costos para producir las mercancías se incrementan en la medida que para producirlas en México se requiere de importar otras mercancías que se compran con dólares.

Dicho incremento del costo de producción, resultado de la depreciación -y a pesar de la intervención del banco central mexicano- obligará a los capitalistas localizados en territorio nacional a defender sus márgenes de ganancia; aquellos que no lo hagan así, o que no lo logren, saldrán del mercado.

Esta defensa de los márgenes de ganancia por parte de los capitalistas, toma la forma de un ajuste ante el incremento de los costos de producción, y dicho ajuste consiste en traspasar este incremento, ya sea a los precios finales de las mercancías, o conteniendo el venidero incremento de los salarios nominales, esto es, negando un salario más alto a los trabajadores del campo y la ciudad. En ambos casos, el resultado afecta de manera negativa el poder adquisitivo de los hogares mexicanos, ya que el costo de la vida se incrementa con la depreciación.

El sector productivo localizado en México que importa mercancías, pero que no está expuesto a la competencia internacional, por ejemplo, ese sector de capitalistas cuya mercancía es un servicio, tiene la posibilidad de traspasar todo el incremento del costo de la producción hacia el precio final. Por ello es posible -y muy probable- que en fechas próximas se observe un alza de las tarifas de dichos servicios (luz, telefonía, internet).

Si los productores de estos servicios no optan por el incremento de las tarifas, aun así, buscarán reducir el incremento del costo de producción, a través de proseguir flexibilizando el funcionamiento del mercado de trabajo, como hasta ahora lo han venido haciendo. Y la mentada flexibilización laboral no es otra cosa que la ruptura de los viejos convenios laborales, protectores de ciertos derechos y beneficios para el trabajador, en favor de modalidades de contratación que benefician exclusivamente a los patrones capitalistas.

Si el sector productivo localizado en México importa mercancías, y además está expuesto a la competencia internacional, es decir, en los casos en los que esa misma mercancía es también ofrecida en territorio nacional por capitalistas del resto del mundo, debido a los tratados comerciales que el gobierno mexicano ha firmado, los capitalistas optarán por traspasar el incremento del costo de la producción conteniendo los salarios, ya que si optaran por traspasar el incremento del costo al precio de los bienes finales, perderían mercado frente a sus competidores que se encuentran en otras partes del mundo. Y ante esta posibilidad, nuevamente, el poder adquisitivo de los trabajadores, se ve afectado.

Aquellos productores que ni con estas medidas de ajuste logren alcanzar los márgenes de ganancia previos, debido a que el aumento del costo de producción -a causa de la depreciación- sea superior a la posibilidad de la reducción del costo laboral, se irán a la quiebra, con el consecuente correlato del desempleo. Y en este mismo sentido, también hay que considerar que, si la deuda de las empresas está en dólares, la depreciación actual eleva el monto que deben que pagar, provocando la contracción de su gasto, lo que afectará la demanda de trabajadores – manteniendo o acrecentando los niveles de desempleo.

Estas distintas posibiles respuestas del capitalista localizado en territorio nacional ante la depreciación del peso, brotan por la estructura heterogénea de la producción de mercancías en México. Hay ramas expuestas a la competencia mundial y otras aún no expuestas; muchas -no todas- dependen de la importación de insumos para la producción; otras tantas funcionan con un elevado grado de endeudamiento. No obstante, el resultado es que el traspaso, ya sea vía precio final o vía contención salarial o con la combinación de ambas medidas de ajuste, recaerá en el poder adquisitivo de los mexicanos.

A estos factores se debe agregar que el ingreso gubernamental se verá afectado, ya que ahora es más atractivo, para el gran capital, adquirir bonos emitidos por el gobierno de EUA, que mantener el capital en moneda mexicana; es más redituable, pues, invertir en la moneda norteamericana que en la nacional.

Esto conduce a una reducción del gasto gubernamental en los subsecuentes años; aunado a ello, dicho gasto ha sido ya gravemente afectado por el actual precio mundial del petróleo, ahora a niveles bajísimos -incluso por debajo de su costo de producción. El impacto de la depreciación en las finanzas públicas contribuirá a que persista, y se amplíe, el incumplimiento de las funciones sociales –educación, salud, vivienda– por parte del gobierno, precarizando aún más la economía familiar de la clase trabajadora.

Desde un enfoque más amplio, esto se traduce en que el paisaje mexicano siga empobreciéndose, generando “ninis”, desempleados, empleados precarios, clínicas sin medicamentos, jornadas de trabajo extensas, inundación de mercancías provenientes de China, aumento del costo de los servicios privados y públicos, quiebra de empresas, migración y, imposible omitirlo, crecimiento del “trabajo” en la empresa del narcotráfico, con su inevitable correlato de violencia.

La historia económica de los países de América Latina revela que la depreciación de la moneda nacional siempre deriva en la combinación de inflación y contracción de la producción. Dicho comportamiento ha sido asumido, por parte de la clase política mexicana, como una ley inquebrantable; esa misma clase política ha ido entregando los instrumentos fundamentales de control de la economía, como la banca central -supuestamente autónoma-, a los dictámenes del capitalismo contemporáneo, complicando aún más la ruptura de los eslabones que encadenan en la pobreza a trabajadores, del campo y la ciudad, en nuestro páis.

De la clase política mexicana no vendrá la alternativa que contribuya a mejorar el bienestar de la población, no les interesa suprimir el ciclo inherente del funcionamiento del capitalismo. Incluso los sectores de la clase política que intentan diferenciarse del carácter mafioso y criminal que impera en el Estado mexicano, se han rendido ya a las leyes económicas del capitalismo en su configuración actual: las dejan hacer y las dejan pasar. Lo consideran imposible de alterar. Y no es falso afirmar que, en esas leyes económicas, lo que cobra cuerpo es la guerra hasta el infinito contra los pueblos del mundo, y contra el pueblo mexicano. ¡Acabemos de raíz con la guerra!

*Ilustraciones, corresponsalía de Insólito.




Paz laboral

Corresponsalía* del Padre Guerrero.

Amigos, ¿realmente en Nuevo León existe paz laboral?.
Pregunto lo anterior porque cuando me acerco a las fábricas y converso con diversos trabajadores, me señalan muchas condiciones no dignas, bajos salarios, incomprensión cuando piden necesarios permisos, falta de respeto a sus días de asueto y de vacaciones, exposición a altas temperaturas o a fríos extremos, exposición a enfermedades por el manejo de desechos tóxicos, ausencia de las necesarias medidas de seguridad.

Muchas veces los sindicatos están subordinados a los dueños de las grandes o pequeñas empresas, e igualmente son muy normales las complicidades entre las empresas y la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

De tal manera que los obreros y empleados viven expuestos a una vulnerabilidad injusta. Por eso, cuando intentan organizarse para exigir sus derechos, fácilmente son reprimidos, despedidos y puestos en “la lista” de conflictivos.
Por todo esto es fácil comprender que es falsa la presumida “paz laboral”, porque los trabajadores están sometidos por este sistema neoliberal.

Y si desde los años noventa no se presentan huelgas, no es porque los obreros y empleados estén muy conformes con sus condiciones laborales.

Mas bien no hay huelgas, porque los obreros están sometidos, amenazados y atrapados por un sistema que los pone en el dilema de trabajar recibiendo salarios de miseria o morirse de hambre.

Los despidos injustificados van en aumento, la represión a la protesta es la amenaza constante, los trabajos precarios son la única oferta, el subempleo van a la alta, y la perdida de los derechos laborales es presentada como “privilegio”.

Por eso, considero que juntos debemos atender este grave problema que está afectando a las familias de miles de obreros en la ciudad y en el país.

Nuestro silencio será cómplice de estas injusticias y nuestra indiferencia favorecerá el triunfo del capital sobre los derechos laborales de los mas humildes, si ahora nosotros no nos comprometemos como sociedad civil, para detener la acumulación capitalista.

No es posible que sigamos viendo como” normal y natural la acumulación privada de capital por una élite y la venta de la fuerza de trabajo por la inmensa mayoría”.

 

Soy el Padre Guerrero y esta es mi humilde opinión.

 

 

 

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¿Por qué los maestros se movilizan?

Corresponsalía de Sofía, maestra normalista del Estado de Oaxaca.

Desde hace ya varios meses, el tema de la Reforma Educativa ha dado mucho de qué hablar y ha generado oposiciones principalmente acerca de los agentes que se encuentran en las escuelas, los docentes. La mal llamada “Reforma Educativa” como la denomina la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) ha sido tema de múltiples debates. El gobierno sostiene que se ha realizado dicha reforma con la finalidad de mejorar el aprendizaje de los niños. Sin embargo, la reforma se centra en la evaluación del trabajo de los docentes y no propone una reestructuración de las estrategias de aprendizaje, de los contenidos, ni metodologías de enseñanza.

Por lo anterior, es pertinente realizar la siguiente pregunta: Si durante varios años los docentes han asistido a cursos de actualización, han sido evaluados con programas como “carrera magisterial”, y la educación en México sigue siendo de mala calidad, como el Estado afirma, ¿no sería más prudente cambiar lo que se enseña y el sentido de para qué se enseña?

En la actualidad, los planes y programas de estudio se centran en el trabajo del profesor como administrador de estímulos, respuestas y reforzamientos; dichos conceptos son propios del paradigma conductista. Es decir, el trabajo del profesor es aplicar en la escuela una serie de consideraciones con la finalidad de que los alumnos se formen siguiendo la orientación marcada por la “Reforma educativa”. La educación que se obtiene, entonces, es instrumental, pragmática, bancaria. Este tipo de educación, en realidad, responde a los acuerdos internacionales que nuestro país está obligado a aceptar por haber obtenido préstamos de distintos organismos internacionales.

Por ello, a pesar de que los planes se transforman, siempre tendrán el mismo objetivo si provienen del Estado: reproducir la ideología de la clase dominante, atender a las necesidades del sistema capitalista, formar sujetos aptos para trabajar en empresas transnacionales y megraproyectos, pero ganando “sueldos de hambre”. Además, bajo la idea de formar sujetos “universales” se contribuye a la pérdida de su identidad, costumbres, lenguas y tradiciones, cayendo en la enajenación, despreciando su cultura y viviendo para trabajar y obtener más dinero, debido a que, finalmente, hoy en día para la mayoría de las personas el valor humano es equiparable al valor de sus propiedades. Es válido, entonces, realizar la pregunta: ¿Por qué si los planes y programas se han reformado en múltiples ocasiones, y los docentes reciben cursos para mejorar su trabajo, la educación no ha servido para transformar las condiciones de desigualdad, inseguridad, pobreza y miseria que hoy en día vivimos?

Ante la “reestructuración” de planes que hace el Estado para seguir formando sujetos con las características antes mencionadas, hace tiempo, la Sección 22, sindicato de trabajadores de la educación del estado de Oaxaca, a través del CEDES 22 (Centro de Estudios y Desarrollo Educativo de la Sección 22) se ha encargado de realizar investigaciones en el plano educativo para generar una propuesta de trabajo y con ella atender las problemáticas sociales que aquejan a la entidad, que bien podrían ser retomadas por otras organizaciones de docentes que buscan mejorar su realidad, en otros Estados. Esta propuesta educativa es el Plan para la Transformación de la Educación de Oaxaca. Con ella se pretende la formación de personas críticas del sistema que los mantiene oprimidos, retomando su entorno, realidad social, ideas, tradiciones, saberes comunitarios, creencias, es decir, involucrando a los distintos actores, ya no solo de la escuela, sino de la comunidad.

La propuesta se ha implementado en distintas escuelas del estado de Oaxaca, en proyectos que han sido producto de la detección de los problemas socioculturales presentes en cada comunidad. Sin embargo, ha existido una resistencia, sobre todo por parte de las instancias de gobierno, para permitir el desarrollo de los proyectos en las ciudades y comunidades, puesto que el hecho de que la población perciba las condiciones de desigualdad en las que vive y trate de aminorarlas, afecta a su clase, esa clase privilegiada por su condición de explotadora.

El PTEO, contrario a lo que ha difundido el gobierno, también propone la evaluación a los docentes, la cual acompaña en todo momento al proyecto que se ha decidido implementar. En él se pugna por que el docente tenga una formación que posea saberes pedagógicos, multidisciplinarios e investigativos. Por lo tanto, la evaluación que se propone en el PTEO es reflexiva, incluyente, formadora e integral.

Es por todo lo anterior que cuando la Sección 22 presentó el PTEO como propuesta educativa, ésta fue rechazada por el gobierno federal, debido a que contraviene las condiciones de educación de la clase explotada. Y fue a partir de que dicho sindicato dedicó esfuerzos para promover su plan ante la sociedad en general, y que éste empezaba a ser aceptado, que el gobierno inició una campaña de desprestigio contra los maestros, bombardeando a la población de falacias a favor de la Reforma Educativa que más que educativa es laboral porque condiciona a través de pruebas estandarizadas la permanecía de los profesores en sus trabajos. Aunado a ello, esta Reforma busca tener el control de lo que se enseña en las escuelas por medio del envío de evidencias de trabajos de los niños, condicionando al maestro para que sólo enseñe lo que aparece en los planes y programas, sin atender la diversidad cultural que presenta nuestro Estado.

En fechas recientes, como parte del desprestigio al magisterio de Oaxaca, fuerzas represivas federales y estatales tomaron las instalaciones del Instituto de Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), argumentando que se encontraba en manos de la Sección 22; sin embargo, esta acción debe entenderse como una manera de obligar a los trabajadores a aceptar la Reforma Educativa, negando con ello la posibilidad de una transformación social que parta de una propuesta diseñada por los mismos docentes en respuesta a la problemática social.

En la radio, la televisión y prensa escrita, el gobierno ha realizado campañas donde sólo se menciona al pueblo las “ventajas” de la reforma educativa, pero no las afectaciones que sufrirán todos los trabajadores de la educación en el país. Incluso, han enviado mensajes a los teléfonos celulares del pueblo oaxaqueño anunciando el inicio del ciclo escolar el 24 de Agosto. Asimismo, se han adjudicado logros sindicales como la entrega de uniformes y útiles escolares a los educandos. Ante ello, los docentes de Oaxaca, valiéndose del apoyo de los padres de familia, han decidido iniciar antes el ciclo escolar y han reprogramado sus jornadas de lucha, dispuestos a defender su trabajo y la educación pública.

No es una mentira que el Estado, por todos los medios ha tratado de terminar con los sindicatos del país, principalmente con el de los trabajadores de la educación del Estado de Oaxaca. La lucha de la sección 22 se inició por las inconformidades que había por parte de maestros en relación a sus pagos (había maestros que se encontraban trabajando sin recibir ningún pago durante dos años), a causa de que el pago se encontraba centralizado y para obtener alguna información sobre el mismo tenían que ir hasta la ciudad de México invirtiendo tiempo y dinero. Además, el SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) no hacía nada por atender las demandas de su gremio, por lo que surgió una Comisión Ejecutiva en 1980 que redactó un pliego petitorio con el que se logró arrancar al gobierno el pago de bonos establecidos únicamente en zonas petroleras, ese logro no sólo fue aplicable en el Estado de Oaxaca sino en la totalidad de los Estados del país, además de ello, se logró un aumento en el sueldo de los docentes.

Hasta hace unos meses, el pago nuevamente fue centralizado, no obstante, dentro de las demandas del pliego petitorio de la sección 22 no aparece un punto que exija el aumento de los salarios de los profesores, lo cual muestra que la lucha se está realizando por la defensa de la educación pública que realmente permita un cambio en la forma de vida de las personas.

Las movilizaciones de los maestros han sido tanto en las aulas, enseñando a apreciar lo que poseen y han heredado, como fuera de ellas, a través de la realización de marchas, mítines, programas socioculturales, congresos educativos en los que se promueva su plan educativo. Todo ello a pesar de que han sido víctimas de represiones por parte del gobierno, el cual ha generado miedo entre las bases y cometido asesinatos y desapariciones, como las ocurridas en el 2006, cuando el pueblo se unió al magisterio y desestabilizaron el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, quien en un acto desesperado ordenó el desalojo de los maestros de las calles de la capital del Estado; o como el desalojo perpetrado por la policía federal ordenado por el actual presidente de la República el 13 de Septiembre del 2013 para celebrar el grito de independencia en el Zócalo, el cual, desde esa fecha a la actualidad, se encuentra resguardado para que nadie se pueda manifestar en él.

Cada vez son menos las oportunidades que los docentes tienen para manifestarse, ya que con la Reforma se imposibilita al docente a ausentarse por más de tres días consecutivos de su centro de trabajo. En contraposición, cada vez ocurren más frecuentemente las represiones en contra de las personas que se manifiestan. La causa de lucha es justa, sin embargo las representaciones, se han encargado de tergiversarla. No es una lucha únicamente de los maestros de Oaxaca, ésta debería ser de todo el país por la defensa del derecho universal de educación.

 

Fotografía: Corresponsalía de Chubakai.




Pueblo sin timón

Corresponsalía de Victor Riot

El día 10 de junio del año en curso, en México, Distrito Federal un automovilista que estaba inmerso en el intenso tránsito de la avenida Constituyentes era víctima de un asalto. En la escena, uno de los tres agresores recibió en la columna vertebral un impacto de bala efectuado por un agente de la Policía de Investigación del Distrito Federal. El primer diagnóstico señalaba que el asaltante Jorge Eduardo Damasco García iba a quedar paralítico de por vida. El policía que detonó el arma de fuego y que lleva por nombre Ricardo López Lara fue arrestado para horas más tarde quedar libre, al confirmar que “actuó en cumplimiento de su deber al defender la integridad de la víctima”.

Después de una semana en la Cruz Roja de Polanco, Jorge ingresó al Reclusorio Preventivo Oriente, para esta fecha (17 de junio) se sumaban tres personas más a denunciar los abusos que aquél había cometido tiempo atrás. Al tercer día, el convicto fue trasladado a la Torre Médica del Penal de Tepepan: su estado de salud no mejoraba. Afuera, en un acto público con presencia del procurador de justicia, el agente Ricardo fue ascendido a comandante, merced a su historial como agente de investigación así como por su “distinguida” participación en el asalto de avenida Constituyentes.

La historia y vida de Jorge Damasco, terminó el 1 de julio a las 15:02 horas en   la Torre Médica del Penal. Dentro de la literatura del célebre escritor francés Víctor Hugo podemos encontrar una aguda reflexión sobre este tipo de casos. El texto entre comillas que transcribimos y parafraseamos será propio del genio. Nos limitamos aquí a dar los títulos de las obras donde se puede encontrar la extensa y excelsa postura: Los Miserables y El último día de un condenado a muerte.

“¿Qué es esta historia de Jorge? Es la sociedad comprando un esclavo. ¿A quién? A la miseria. Al hambre, al frío, al abandono, al aislamiento, a la desnudez. ¡Mercado doloroso! Un alma por un pedazo de pan: la miseria ofrece, la sociedad acepta.” Hijo desheredado de una sociedad madrastra “que el correccional acoge a los doce años, la cárcel a los dieciocho y el patíbulo a los cuarenta. Pobre diablo que el hambre empuja al robo, y el robo a lo demás; infortunado a quien con una escuela y un taller habría podido ser bueno, moral, útil. ¡Le imputáis como fechoría el aislamiento en que vosotros lo dejasteis! ¡De su desgracia hacéis un crimen! Nadie le ha enseñado a saber lo que hacía. Ese hombre ignora. Su culpa está en su destino, no en él. ¡Matáis a un inocente!

En contraste, en ciertos sitios de internet propios del periodismo esta es la opinión que se plasmó:

  • ¿Murió, o acabaron con su sufrimiento y eliminaron una amenaza a la sociedad?
  • “[…] malditos rateros sí merecen un buen castigo, que les corten la mano por andar robando y poniendo en riesgo la vida de las personas inocentes y trabajadoras.
  • “¿Van a tratar de convertir a esta rata en un mártir? (sic)”

De acuerdo con Víctor Hugo, “El vulgo es un viejo Narciso que se adora a sí mismo, y que aplaude todo lo vulgar” ¿Con qué ética, valor, moral estos mercaderes de la sangre juzgan lo que es bueno o malo, lo perjudicial y lo decente, lo justo? La pregunta torna al tema poco abordado hoy en día: la conciencia de clase. Sin embargo, en esta ocasión preferimos tratar de argumentar el porqué de estos casos.

De acuerdo con investigaciones contemporáneas propias de la crítica de la economía política marxista, los mexicanos estamos inmersos en una economía que desde hace prácticamente 40 años ha presentado una disminución en su crecimiento económico promedio, pasando de tasas de crecimiento mayores al 5% del PIB a registros inferiores del 3%. Así, en el año de 1976 es la cumbre del crecimiento de los salarios reales así como el inicio de una tendencia constantemente decreciente del mismo.

En este contexto, la clase obrera y el sector estudiantil han recibido golpes fuertes, silenciosos e infames: outsourcing, privatización de los bienes y servicios públicos, desaparición de sindicatos – como el SME; para los estudiantes, una reconfiguración de los planes de estudios: un nivel básico y medio superior muy apegados a la tecnificación (menos horas de ciencias sociales y ciencias básicas); a nivel superior para el caso de las ciencias sociales algunas licenciaturas presentan rasgos muy conservadores, v.g., en Economía, las clases de economía política marxista, son casi inexistentes; ahí donde hay presencia de resistencia estudiantil, está la persecución, la desaparición, el asesinato. En tal circunstancia, han surgido grupos activistas con pretensiones de cambiar, o mejor dicho, reformar el sistema capitalista en aras de tener condiciones de vida más favorables: emprendedores, ambientalistas, ciclistas, feministas, policías comunitarios, rechazados de universidades y preparatorias públicas, movimiento LGBT, etcétera, etcétera.

Sin embargo, se presenta una coyuntura donde la capacidad de organización combativa al estilo europeo del siglo XIX se torna poco imaginable: las luchas están poco vinculadas, y lo más preocupante aún es que la verdadera causa del problema (el sistema de producción) se comprende de manera muy parcial, así como los efectos encadenados a corto, mediano y largo plazo que conllevarían los cambios radicales al sistema vigente; tanto menos se entiende sobre el futuro lejano que le puede deparar a este sistema económico, en pocas palabras: estamos frente a un inmenso pueblo sin timón.

Los que se oponen al capital pueden ser muy numerosos, pero sólo pueden triunfar ‘si están unidos por la organización y dirigidos por el saber’ parafraseaba el célebre sociólogo Michael Lebowitz a Karl Marx.

No se pretende quitar el mérito a los movimientos sociales previamente mencionados como posibles protagonistas de un cambio muy sustancial en un futuro previsible, sin embargo (a nuestro parecer) sucede que las clases sociales entrelazadas, los motivos, las tácticas y las finalidades presentes en éstos, exhiben ante la sociedad no-participativa y del Poder a estas rebeliones como parte de una tradición ante la inconformidad; hechos nimios y efímeros: “no hay clases porque van a cerrar la escuela / mañana no hay clases porque es día de la bandera”, “voy a llegar tarde porque hay manifestación/voy a llegar tarde porque está lloviendo”. En este sentido, por ejemplo, ante la ilegitimidad del presidente en turno cientos de universitarios salieron a las inmediaciones del centro histórico a manifestar su descontento.

Así, mientras en distintos centros intelectuales se discute apasionadamente sobre: sí es socialismo, capitalismo o comunismo; ¿izquierda o derecha?, ¿democracia directa o participativa?; sí desarrollo rural o integración espacial. La fría realidad nos sacude con sus manos de hielo y nos muestra que la economía global, en esencia, se está centralizando más y más (al más puro estilo económico socialista), v.g., Coca-Cola invierte en Pemex, Ford compra a Volvo; Repsol a YPF, Heineken a Cuauhtémoc-Moctezuma y Wal-Mart a “n” supermercados. Luego, regresa a nuestra memoria la hipótesis: “La disyuntiva será quién va a planificar el sistema económico en el largo-largo plazo ¿Carlos Slim/Bill Gates o el colectivo?

Parece oportuno cavilar que si contribuimos con alguna aportación de tinte anti-capitalista se puede propiciar una relación causal donde el estudio empuje a la lucha y la lucha a éste, ipso facto, cabría la posibilidad de contar con un vasto pueblo que piense y actúe de manera muy diferente al que hoy se presenta. De no ser así, supone que en nuestro país el pauperismo, la miseria y la violencia retendrán su vergel. Coyuntura donde historias como las de Jorge y su familia, así como de las personas perjudicadas por la ignorancia del asaltante, se nos presentarán hora tras hora, día con día.

Dura lex sed lex.

 

 

*Fotografía de Ernst Haas (sin autorización).




La lucha por la vida en el Istmo de Tehuantepec

Corresponsalía de Eva.

Eran las 6 de la mañana en punto, el automóvil se detuvo exactamente en la Puerta del Pacífico. Más de diez años de estar lejos de tierras istmeñas, y el paisaje era -absolutamente- distinto.

A unos kilómetros adelante, se observan casas contiguas a las gigantes torres eólicas, que a su vez compiten la tierra con la siembra de maíz y sorgo.

Entre los sonidos provocados por los fuertes vientos del mes de noviembre, y los intensos ruidos de los motores de semejantes aparatos, el trayecto es ensordecedor.

El paisaje, la tierra y el territorio de aquella región diversa que es el Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca, ha sido atravesado por parques eólicos; de norte a sur, y de este a oeste. Los vientos de más de 180 km/h que soplan en el Istmo, lo convirtieron en la región más prodigiosa para el capital inversor de energía eólica.

Para los campesinos la tierra ya no es la misma de antes. La siembra y la cosecha, dicen ellos no es igual. Lo atribuyen a la muerte de las aves que son importantes en la cadena reproductiva y en la función que ocupan en la milpa. A diario son estrujadas cientos de aves viajeras, que hacen su paso por el Istmo, desde Canadá, hasta Centro y Sudamérica.

Sin duda para lo/as campesina/os NO es una opción pensar entre la reproducción de la llamada “energía verde”, y el abandono de sus modos de vida. Su respuesta es la tierra, es la vida.

La tierra del viento ha quedado sometida por gigantescas aspas de pálidos tonos. Son más de 2000 aerogeneradores que producen energía eólica. ¡El viento en el Istmo de Tehuantepec adquirió un valor de cambio!

Los parques eólicos son la embestida que han venido sufriendo diversas comunidades de la región. La disputa por el control de las tierras, por un lado, y la lucha por la defensa del territorio, por el otro, han demostrado la inminente voracidad del capital. Pero al mismo tiempo nos expresan que la lucha social que defiende la tierra y el mar, es la lucha por la vida.

La demagogia del discurso de desarrollo sostenible y regional que han sostenido las empresas transnacionales y nacionales, en colaboración con los tres niveles de gobierno, ha servido para que el territorio de los Binizaá y de los Ikjoots esté plenamente distribuido por el capital.

La repartición del territorio de los pueblos del Istmo hecha por las empresas eólicas está siendo la más grande ofensiva póstuma a la colonia. Este despojo sólo pudo consolidarse a través de farsas; de violencia simbólica que han escalado a un tipo de violencia física.

En un primer momento, entre engaños y promesas, campesina/os, comunera/os y ejidatario/as fueron víctimas de un despojo parcial o absoluto, que se vio reflejado en el arrendamiento o en la venta de la tierra, de donde obtuvieron una retribución ínfima por la misma.

El capital es insaciable: no sólo son los parques eólicos, también hay proyectos de prospección minera a gran escala, que están asentados en ´llevar al Istmo al mundo del desarrollo´. Esa es la gran bandera de los gobiernos en turno, partidos políticos, y empresarios que intentan someter este territorio.

La respuesta ha sido la organización de los pueblos que ha sido fundamental en el emprendimiento de la lucha social por la defensa de la tierra y el territorio.

El proceso social que distintos pueblos de la región han emprendido ha tenido diversos alcances, que se demostró con la lucha victoriosa del pueblo Ikjoot de San Dionisio del Mar, por la defensa de la Barra de Santa Teresa.

Esta experiencia ha sido el baluarte con que otros pueblos han emprendido la lucha por la defensa de la vida. Y aunque los resultados no han sido muy favorables para el resto de las comunidades, la lucha continúa presente, y se ha demostrado de distintos modos.

San Dionisio del Mar y otras comunidades aledañas que se encuentran en la defensa de sus prácticas cotidianas y de subsistencia, tienen por seguro que el mar es más que un recurso de extracción y explotación económica, y que por ser elemento de vida es necesario defender.

La empresa “Mareña Renovables” de procedencia transnacional deseaba instalar torres generadoras de energía eólica, dentro de la Barra de Santa Teresa, cuya inviabilidad era evidente para la población que se dedica a la actividad pesquera. De manera que la resistencia emprendida por los pobladores detonó en una violencia ilegítima, que fue ejercida por el aparato de Estado y la empresa transnacional.

La defensa jurídica en la que se ampararon estos pueblos, así como la resistencia y organización comunitaria es la principal fortaleza para la defensa del territorio a escala regional. Es en este sentido el caso de San Dionisio del Mar y de otros pueblos mareños que comparten la Barra Santa Teresa, demuestra que la organización y el control comunitario del territorio son fundamentales para la movilización y la resistencia social ante la ofensiva del gran capital.

Esta es una primera embestida y el trayecto es largo, los hombres y mujeres lo saben, pero su motivación es la defensa de la vida que como pueblos trasmiten la enseñanza a las nuevas generaciones.

La fuerza y la esperanza yacen en la identidad de todos los pueblos que objeten su liberación y reivindicación de sus derechos, cuyos cimientos estén en la organización de la comunidad.

Corresponsalía de Eva.

 

 

*Fotografía – corresponsalía de Chubakai.




Historia forzada: o de la desaparición de la Justicia.

Corresponsalía y Opinión de Samuel Mexi, a 9 meses de la desaparición forzada de 43 estudiantes en Ayotzinapa, Guerrero.

La historia la escriben los vencedores, y hay que decirlo, en México al pueblo, el vencido en muchos aspectos, le siguen dictando el mismo capítulo de desaparición y muerte. Desde la guerra sucia iniciada en los últimos años de la década de los sesenta o quizá mucho antes, allá en los pasajes fratricidas de la institucionalización del México moderno, hasta nuestros días, en los cuales el país entero yace convertido en un campo de batalla para el crimen organizado y las fuerzas militares de los gobiernos –indistinguibles entre ambos-, las consecuencias antes y ahora se ven reflejadas en un resultado común, el costo en vidas humanas. Costo que redunda además en cifras ignominiosas, de las que contrario a lo que pudiera parecer, un mero juego de números y estadísticas en las peroratas de políticos y funcionarios, de ellas no es posible reducir, bajo ningún método matemático o discursivo, el sufrimiento de las madres, hijos y hermanos de las víctimas por desaparición forzada u homicidios sin resolver; quienes sólo han de encontrar alivio en la verdad, que sea no el limitarse a señalar frívolamente a unos cuantos responsables, sino en el desmantelamiento del sanguinario ajedrez del que nos han hecho peones.

Y es que develar la intrincada maraña en que se resuelven las formas de opresión es un primer paso hacia la justicia, hacia el carácter liberador que posee; por una parte conocer bien a bien el porqué de que hoy en día no tengamos una cifra real o verosímil de mexicanos desaparecidos, o el porqué de lo monstruoso de hablar en aproximación de más de treinta mil -la desgracia de cualquier número no es poca-, y aun más, cuestionar el terror como síntoma de qué, es un primer paso para estar en aptitud de juzgar sobre lo inmediato, sobre lo que nos salta a la cara sin contención, para después buscar el origen sus en formas más domesticas de control social. Ignorar las causas de uno o de otro resultado –primario o consecuente-, por su parte, afianza el clima de impunidad y nos abandona a la injusticia, no conocer o no estar dispuestos a ver el copioso entramado de intereses que se urden detrás del asesinato de un paisano en el marco de la denominada “guerra contra el narcotráfico” es aceptar la mentira de una versión oficial que a lo sumo logrará ser verdad legal, y que en esos términos también actúa como discurso-soporte para el Estado criminal.

Así pues hablar de la violencia intrínseca en las relaciones de producción, pasan a un segundo plano, bien porque dicho trauma al ser asimilado bajo la carácter ideológico del Estado democrático moderno, los anhelos de desarrollo económico y, el edulcorante en que se expresa la sociedad de consumo, tanto la explotación o enajenación del trabajo, como la precariedad de satisfactores económicos elementales, se vuelven una inopinada forma de vida para la mayor parte de la población, mientras que para el resto es aceptable como una irremediable condición de clase (Zizek 2001). Es entonces que para los ojos de la sociedad cautiva lo que realmente vale como violencia, tiene lugar bajo una forma más brutal, sanguinaria incluso, hasta menos filosófica podría decirse. La violencia existe solamente bajo el palpable dolor de la guerra. Frente a este escenario estamos hoy parados y aun así, ante esta grotesca expresión de la violencia, de entre los afectados, que en suma somos todos, hay quienes prefieren aceptar una sola versión de los hechos, una historia a fuerza del terror; son ellos quienes sin una pregunta compran una respuesta, para poder asimilar el agravio sin atentar contra la estructura ideológica en la que se sienten complacidos. Pero están también los que admirablemente, desde el dolor han renunciado al miedo, ese se lo han tragado y han opuesto el orgullo del combatiente.

Así lo han hecho las Fuerzas Unidas por los desaparecidos, así lo han hecho los padres del Ayotzinapan furioso, tampoco cesa esta Casa en la exigencia de la presentación de nuestros hermanos; se ha negado pues, si bien con hambre de verdad, cualquier versión que las autoridades tilden de oficial, pues ésta resulta ser sinónimo de acomodaticia, exigimos la verdad que incomoda, la que destruye prejuicios y pone de cabeza la mentira del gobierno. En lo reciente es señalable la forma en que el anterior titular de la Procuraduría General de la Republica se refirió a la versión, que de los hechos del veintiséis de septiembre de dos mil catorce, estaba consignada en la averiguación previa al reputarla como “verdad histórica”, pues tal calificativo no es sino una ansiosa pretensión por asirse de un cabo de legitimidad desde el discurso y no a través de las pruebas –que tambalean frente a las opiniones de la comunidad forense independiente-, pues en el derecho tal concepto de verdad es por demás utópico, siendo sólo asequibles en la práctica los términos de verdad legal o procesal, y hasta en tanto no sea fallada por un tribunal. Al final del día la procuraduría en su cinismo falla desde la ciencia forense hasta la filosofía del derecho, evidenciándose el intento de simulación.

Pero a qué va la simulación, qué es lo que encubren y a través de qué lo hace: la respuesta es un concepto que cumple un doble propósito, el de hacerse valer como objeto de la maniobra, y el medio mismo a través del cual se lleva a cabo el encubrimiento, hablamos pues del Estado de derecho como Estado legal y éste como limitante a la justicia -o concedamos el termino critico de Estado paleo-iuspositivista (Ferrajoli, 2001)-. Y es que si se dice tener las leyes, si se crean las instituciones para su cumplimiento, pero se mofa de los gobernados con la legalidad cual artimaña o ésta no sirve a sus fines últimos, entonces estamos ante la simulación de Estado; esta es la historia de México, un país con leyes pero sin justicia.

Aquí es necesaria otra pregunta como saeta, en qué parte del discurso del llamado Estado de Derecho, encontraremos justicia y en qué parte hemos de ubicarla más que como un valor ideal, como una función propia de la asociación humana; esto se deja de lado en cualquier pronunciamiento que haga parecer al Estado de Derecho como figuración monolítica, el concepto de Estado de Derecho ha servido para referirnos al sostenimiento de las categorías de autoridad, incluso para hablar de seguridad pública o paz social, mas nunca sugiere una función de justicia que valga para todos los horizontes de la vida social.

Frente a la vacuidad del Estado de Derecho, la toma de justicia cobra expresión en acciones que desafían el status quo de la legalidad, la justicia se vuelve un incansable proceso de búsqueda, corporizado en la afrentosa indagación del paradero de un desaparecido al margen de las autoridades; es el grito que acusa a quienes hacen oídos sordos tras un escritorio o una barandilla; en suma, es un expediente abierto para un país mutilado, sobre el que debemos de juzgar nosotros, los que no vestimos toga, los desnudos. Han ocultado bajo abstracciones inferiores la verdadera justicia, han disfrazado a los criminales últimos, y desaparecido a los rijosos, a los testigos, a los rebeldes, a los libertarios, a los comunistas, y a los inocentes, a estos últimos los entierran bajo el término de daño colateral.

Entonces ahí junto al Estado de Derecho, está la violencia de Estado para perpetuar un orden cuadrangular de legalidad, infranqueable, inmune a la protesta, monstruosamente más fuerte cuando la reprime; así funciona la violencia de Estado, tanto para detener o desarticular de manera directa todo intento de búsqueda de justicia, como para cundir el miedo y el temor en una sociedad de por sí ya cautiva, borrando toda posibilidad de movilización emergente. En nuestro país, éste avasallamiento del poder se ha enquistado en todos los niveles de gobierno, sin la exclusión de pertenecer a un mismo aparato de poder que encubre la violencia desde el momento mismo en que se pueda señalar como un acto u abuso de autoridad, o corrupción. Y es que cuando presuntos policías municipales, entran por la madrugada a un domicilio a sustraer al mayor de los barones de la familia que ahí reside, la figuración del Estado está ahí, en el amague con armas prohibidas, en los uniformes y las botas, en las insignias que ostentan impunidad, la violencia de Estado está también en una investigación varada.

La desaparición forzada, por su calificación especifica en cuanto al sujeto activo, posee una característica complejidad en su persecución, pues si el acometimiento de este delito de lesa humanidad tiene como presupuesto típico la participación de elementos del Estado ya en forma directa o mediante su aquiescencia plagiaria, desde una percepción generalista -como negársela a quien sufre el secuestro de un hermano por elementos policiales- resulta absurdo, que las pesquisas de los responsables estén a cargo del mismo aparato que concibió culposamente, o bien mediante un dolo oculto, el crimen contra un paisano y de quienes tras el viven buscándolo.

Esta conducta criminal pues, lesiona gravemente los supuestos de legitimidad de un régimen democrático, aun más cuando se tiene conocimiento certero de que el contexto en el que ocurre es el de una represión sistemática. La propia Corte Interamericana de los Derechos Humanos, se ha referido a la gravedad de la fenomenología que como delito de Estado tiene la desaparición forzada, pues advierte este organismo internacional, que el crimen de desaparición forma parte, en la mayoría de los casos –y México no ha sido una excepción- de un patrón sistemático aplicado o tolerado por el poder gubernamental. Esto ha sido relatado en el Caso Rosendo Radilla Pacheco, que desde 1974 tuvo que esperar treinta y cinco años para que un tribunal internacional reconociera que fue el Estado; fue el Estado quien llevo a cabo la desaparición de un campesino en un contexto de efervescencia política. Cabe además acotar lo vergonzoso que resulta, que nuestra historia, nuestra historia de dolor tenga que ser relatada por un tribunal fuera de nuestras fronteras, parece el colmo de todos nuestros males, que la jurisdicción de nuestra conciencia como pueblo no nos alcance para condenar con expeditéz a los gobiernos responsables de agresiones contra la población civil, y que por su parte se haga parecer a la justicia como un producto de importación.

Se ha dicho además, que el derecho a la verdad frente a un crimen de Estado, es un derecho colectivo, pero reflexionemos allí, si al referirse como derecho colectivo dicha corte habla de un prerrogativa que incumbe a la sociedad en groso modo, entonces dicho derecho no es una concesión sino una construcción que debemos ejercer quienes nos agrupamos en la búsqueda por la verdad, esa verdad que se nos oculta; la sociedad organizada no puede pedir al propio aparato criminal la clarificación de los hechos y que además se imponga las sanciones conducentes, la sociedad organizada, debe, crear las condiciones mismas para abrogar la injusticia que es la falta misma de una acusación formal al aparato gubernamental responsable del delito de desaparición forzada, como hoy lo sería la desaparición de cuarenta y tres normalitas de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos. Con esto no se quiere decir que absolvamos a quienes fungen el papel de autoridades, sino que las juzguemos a la luz de la historia, que las relevemos de la potestad de su cinismo.

El caso del veintiséis de septiembre ha alcanzado un aforo mediático de magnitudes insondables, la indignación, si bien no ha corrido como pólvora, pues no ha prendido en todos los sectores de la población de manera significativa, sí ha hecho aparecer para los menos, una idea, suficiente para cuestionar de fondo a todo el sistema político mexicano, “ha sido el Estado el responsable único de la desaparición forzada de cuarenta y tres jóvenes normalistas”, sí #FueelEstado. Entonces podemos decir que si el sólo hecho de que un crimen como la desaparición forzada de personas, es la primera muestra de que no existe un régimen democrático, o de que éste se viene abajo en sus supuestos constitutivos, corresponderá pues a la sociedad organizada restituir los valores democráticos que han sido lesionados, en desagravio de la soberanía popular, de la cual también se han burlado.

Esto no sucedió en el 68, nunca antes, tan amplios sectores de la sociedad mexicana han conocido de manera masiva y de forma inmediata hechos similares, en los que autoridades de distintos niveles de gobierno sean responsables de la orden y consentimiento de una agresión en contra de la población civil; no estaríamos hablando de una certeza acabada de los hechos sino de una amplia difusión de los mismos, en sus consecuencias más prontas el atentado en contra de la integridad física de jóvenes mexicanos, p. ej., ahora se tiene certeza sobre la masacre de Tlatelolco, pero cuántas personas se dieron cuenta del crimen el tres de octubre de aquel año. Hoy, nosotros nos hemos enterado del asesinato de trece personas (una de ellas con aterradores signos de torura) y la desaparición de más de cincuenta, al día siguiente a los hechos; es claro que no se ha guardado el mismo silencio de antes, el #FueelEstado es una resonancia que nos simbra de coraje.

Sin embargo, ante un crimen de Estado un pueblo no puede plantearse la justicia bajo el mismo orden en que hasta entonces se ha sustentado la conformidad social frente a las instituciones, es decir, la legitimidad; frente a un crimen de Estado, no se puede confiar en las investigaciones de un gobierno que puede ser señalado de responsable directo, así de absurdo es, como que el titular del ejecutivo haya designado a un comisionado centralizado dentro del ejecutivo para investigar un conflicto de interés en la compra de fastuosas propiedades por parte de la primera dama y un secretario de Estado, esto a un contratista favorecido en múltiples negociaciones dentro de gobiernos priistas -como antecedente el mexiquense-; aquí también cabe la percepción generalista, pues es visible el cinismo de la clase política frente a los cuestionamientos de la opinión pública, mismo cinismo con el que ha diseñado la estructuración del Estado mexicano, se revela pues la farsa de Estado.

Y es que una violación de esta naturaleza, como lo es la desaparición de los cuarenta y tres, es hasta una regresión al refinamiento del poder, desnuda la imagen del Estado moderno sobre la que se construye o hacia donde pretende dirigirse la sociedad actual, el aparato de dominación se lava la cara y muestra su verdadero rostro, el del despotismo más exacerbado y vergonzante.

Hoy está puesto el llamado para que salgamos con la palabra por delante a encontrar la justicia, a librar la historia, a cuestionar nuestra propia posición, reconocer hasta dónde nos ha relegado ésta forma de Estado, hasta dónde nuestra soberanía, cuánta es nuestra libertad de autodeterminación, el paraqué de la autonomía, hacía dónde nuestros derechos, cuándo la transformación de nuestras relaciones de producción. Un gran debate se está abriendo, y lo más alentador son los distintos foros en que hemos de encontrarnos, pues las resoluciones de cada uno de ellos serán voces a punto de actuar.

*Fotografía – Corresponsalía de Chubakai.

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