Posted On 1 septiembre, 2021 By In Editorial, Portada With 249 Views

Septiembre 2021: mes de la Patria… triste.

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Septiembre 2021: Mes de la Patria…. triste.

Este mes de la Patria no podemos sacar toda la alegría libertaria. Son muchas vidas perdidas en todos estos años que se acumularon de un golpe. Primero la represión generalizada de la dictadura de partido que sufrimos en el siglo XX y parte de este siglo; aunado a ello, porque todavía padecemos la epidemia que ha cobrado ya más de 258,000 vidas.

No son tiempos de sonreír y sí de lamentar con un saldo hasta hoy de 250 mil mexicanos no identificados, muertos con violencia. Más de 90 mil desapariciones forzadas cuyas familias buscan incansablemente a sus familiares.

¿Qué podemos celebrar?

El sistema capitalista que padecemos es proclive a celebrar sus logros en derechos humanos cuando todos sabemos que no existe un capitalismo con rostro humano.

Nosotros no olvidamos e insistimos: los crímenes del pasado deben ser aclarados y  los culpables deben ser castigados. Todo lo demás son solo palabras huecas.

Celebremos entre amigos y familiares, pero teniendo muy claro lo que padecemos y cuál es la cura.

Hoy nos toca recordar a las y los compañeros como el Dr. Pineda, investigador que no dudó nunca en dar a conocer la historia desde los pueblos, desde sus testimonios, sus experiencias en la lucha por la liberación. Que no dudó nunca en narrar las estrategias del poder y sobre todo de los pueblos, en la guerra y en la paz, en los símbolos y en las realidades. Recordar al compañero Hernán, ejemplar en su trabajo en las impresiones y las artes gráficas. A la compañera Lucha, siempre aguda en sus críticas a las fallas y desviaciones que observara y puntual en la crítica y autocrítica de lo que considerara afectara al trabajo de nuestra organización. Recordamos el aniversario de cumpleaños de la compañera María Luisa quien como dijo el compañero Alfredo en su recordatorio escrito en 1976 desde la Selva: supo captar y entender rápidamente los criterios de la organización y a los diecinueve años es ya militante profesional.  La recordamos en Nepantla, en las tareas domésticas, enfrentándose a destazar un pollo, a asear una estufa, a chapear un pedazo de tierra y sembrarlo de alfalfa, a vigilar la higiene de las jaulas de conejos o pollos, y en todas sus tareas, teniendo presente la idea de formación revolucionaria que estaba adquiriendo gracias al nuevo enfoque que adquiere el trabajo cuando hay que realizarlo con esfuerzos propios, aprendiendo a revalorar las cosas, los bienes, en lo que realmente son, en lo que realmente representan, tomando conciencia de las necesidades para con ello ser más plenos, más libres.”  y recordar también el cumpleaños del compañero Mario, Mario grande… pues grande fue el ejemplo que nos dejó con su vida.

En la Casa de Todas y Todos, parafraseando lo que se escribió en 1983 en el Nepantla 30, recordamos a las y los compañeros caídos en la lucha en el sentido histórico, no porque el compañero Mario, el compañero Pineda o la compañera Lucha hayan aspirado a la gloria, “sino porque el revolucionario es el hombre histórico por excelencia. Primero porque estudia la historia -sobre todo la de su pueblo-, buscando en ella claves para comprender la realidad social; después, porque recoge los anhelos de cambio de las masas y las organiza en una estrategia: y porque ocupa su lugar en el ejército de los explotados para hacer la revolución, que es hacer la historia.

Pero más que nada, por cierto, sentido de continuidad, por la conciencia de tener raíces y la responsabilidad de hacer fructificar un esfuerzo colectivo, pues al rebelde social no le cuadra el papel de genio solitario: dando su vida, el militante da vida a la organización y ésta no lo deja morir del todo; recoge sus aportaciones individuales, aquellas que nos permiten seguir adelante, pues los compañeros somos, ante todo, compañeros de lucha, de una lucha que apenas se inicia.”

Este septiembre también nos toca recordar con tristeza y energía, el aniversario de la desaparición forzada de los alumnos de la Escuela Normal Rural Virgilio Burgos de Ayotzinapa, pues…

¡Vivos los llevaron!… ¡Vivos los Queremos!

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos.

¡ VIVIR POR LA PATRIA O MORIR POR LA LIBERTAD

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