14 de febrero 2026: A 52 años de Nepantla,a 33 años del 1er Congreso de las FLN.

Nueva traducción de la Segunda Declaración de las FLN en idioma Náhuatl.  Desliza para ver.

Recibimos Comunicado urgente de las FLN, que por su importancia reproducimos de manera íntegra…Aquí el mensaje…

Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional por el Compañero Cdte. I. Germán y el Compañero Cdte. I. Romeo.

Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional idioma Tzotzil por el Teniente Coronel I. Vicente.

Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional idioma Tzeltal por el Mayor I. Fidelino

A la redacción de la Casa de Todas y Todos llegó el audio de traducción a Náhuatl, de la Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional, que a continuación se reproduce. 

Invitamos a los pueblos indígenas a participar en la traducción del documento a sus lenguas, con el fin de difundir el mensaje a la mayor población indígena que sea posible en el país. 

El audio puede ser grabado y enviado al correo de La Casa de Todas y Todos. 

Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional idioma Náhuatl por el Compañero Temachti.

Segunda Declaración

Fuerzas de Liberación Nacional

14 de febrero del 2026

AÑO DE LA RESISTENCIA

A las Comunidades, Pueblos y Colonias mexicanas marginadas

A los Obreros de la Ciudad y del Campo

A los Pueblos Indígenas y Trabajadores Agrícolas

Al Pueblo Mexicano en general

A los Pueblos del Mundo

Somos las Fuerzas de Liberación Nacional.

Nosotras y nosotros emprendimos nuestro caminar revolucionario hace ya varias décadas. Las luchas de los ferrocarrileros, doctores, campesinos, maestros y estudiantes de los 60’s fertilizaron nuestros nacimientos, que fueron muchos.

Resistimos la agresión, la tortura, la desaparición forzada y la violencia que el imperio norteamericano impuso en nuestro país a través de la llamada guerra sucia durante la década de los 70’s, con una activa y brutal colaboración del Estado mexicano. Fue en Nepantla, Estado de Mexico, y en la selva lacandona de Chiapas, cuando la expresión violenta de esta guerra asesinó a cinco y desapareció a sietes militantes de nuestras Fuerzas de Liberación Nacional en febrero de 1974.

Mientras que en los 80s fracasaba el brutal modelo capitalista imponiendo a nuestro pueblo una cuota devastadora, con la subsecuente resurrección del capital en su etapa neoliberal y globalizadora, nuestra organización crecía aceleradamente, sumando voces, caminos, pueblo y comunidades.

Preparándonos y organizándolos en silencio por más de dos décadas, junto con comunidades indígenas, campesinas, otros pueblos y otras voces oprimidas y acalladas, nos alzamos en guerra contra el Estado Mexicano el 31 de enero del 1993, como mandato de nuestro Primer Congreso Nacional, celebrado a principios de ese mismo año.

Nos replegamos por al menos dos décadas, dando espacio, tiempo y respeto a aquellos que creían que negociando con el violento y corrupto Estado Burgués Mexicano produciría algún tipo de resultado o solución. No lograron nada con ello, absolutamente nada. Y mientras ellos negociaban lo innegociable y lanzaban candidaturas, nosotros resistíamos la traición, la agresión y varios intentos, tanto de propios como de extraños, de acabarnos y derrotarnos. Simplemente no pudieron.

Durante la década pasada (que empezó en el 2010), nos dedicamos a hacer dos tareas fundamentales. La primera fue reorganizarnos, conectando con pueblos y comunidades, con aliados y simpatizantes, con viejos y jóvenes revolucionarios mexicanos que creyeran que en nuestro país seguía siendo necesaria y posible la revolución, pero no aquella que se encuadra en el romanticismo poético, intelectual o mesiánico, sino en esa que representa la aspiración de un pueblo mexicano que clama equidad, justicia, libertad e igualdad, sobre todo lo demás.

La segunda tarea de esa década fue el extraordinario esfuerzo de Dignificar la Historia de la experiencia de lucha de las y los militantes de nuestra organización, con sus aciertos y retrocesos. Con ese fin se publicaron los Cuatro Cuadernos de Trabajo bajo el mismo lema, donde las Fuerzas de Liberación Nacional compartieron con el pueblo de México una buena parte de sus archivos y documentos históricos.

Y fue en estos últimos años, cuando el imperialismo empezó a mostrar su cara más cruda: la supremacista, la militarista y oligárquica, en su insaciable búsqueda de nuevos mercados, territorios, tecnologías y recursos, reventando cualquier pretensión de orden o ley internacional, fue entonces cuando nuestra organización llevó a cabo su Segundo Congreso Nacional. 

Fue el 17 de noviembre del 2025 cuando las delegadas y delegados de todas las regiones del país, concluyeron los trabajos de este Segundo Congreso, después de varios días de discusión, deliberación y decisión.

Y es en este Congreso de donde emanan esta Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional, que reafirma nuestra identidad de lucha y nuestro carácter de organización revolucionaria, y convoca al pueblo de México a Declararse en Resistencia,

Pueblos y Comunidades de México…

Las Fuerzas de Liberación Nacional, por mandato de su Segundo Congreso Nacional, se declaran en resistencia directa antimperialista, con una visión internacionalista y una lucha primordial de Liberación Nacional. Además, hoy reafirmamos:

1. Que nuestro enemigo es el Imperialismo y el Estado Corporativo Oligarca Mexicano

Vemos como enemigos del pueblo mexicano al imperialismo, sobre todo el representado por los Estados Unidos de Norteamérica, Rusia y China, y sus socios locales en México, las corporaciones trasnacionales y la burguesía nacional.  Consideramos como enemigo estratégico nacional al Estado Mexicano, con sus partidos electorales, con sus medios de difusión ideológica, su sistema jurídico y brazos armados: policías, ejército, Guardia Nacional, cuerpos paramilitares, cárteles de la droga y crimen organizado.

2. Que La Lucha de Clases existe en México… y en el mundo

Estamos profundamente comprometidos a luchar y organizar junto a la población trabajadora oprimida y explotada del campo y la ciudad, incluyendo mujeres trabajadoras no remuneradas, juventud marginada, pueblos indígenas y afrodescendientes, migrantes y desplazados, presos y personas con capacidades diferentes. Porque somos ellos y ellas quienes integramos la militancia y la dirigencia de las Fuerzas de Liberación Nacional.  Porque junto con ellos y ellas tomaremos el poder político, económico, social, cultural y militar en México. Las Fuerzas de Liberación Nacional se ha dedicado desde su fundación a acompañar e impulsar las luchas de las clases marginadas para construir juntos el camino hacia la liberación nacional y la revolución en México. 

3. Que nuestro horizonte es Socialista… o como el Pueblo decida llamarlo

Nuestra lucha es por una sociedad donde el desarrollo humano esté basado en el acceso de todos a todos los derechos humanos, donde la pobreza sea evitable y moralmente inaceptable, donde el acceso a la salud, la educación, la alimentación saludable, el trabajo y vivienda digna no sean parte de una transacción de mercado motivada por la ganancia y el capital. Luchamos por un futuro donde la justicia sea de todos y para todas, donde el respeto y el cuidado al medio ambiente sea una acción y aspiración cotidiana, donde la sabiduría y el bien común -y no las clases sociales-, guíen y regulen las relaciones entre unas otros y marquen el camino de nuevas generaciones.  Con estas ideas iremos construyendo nuestra plataforma de lucha, construyendo el nuevo acuerdo social mexicano, y dibujando la patria socialista, o como se le quiera llamar. 

4. Que nuestra Patria esta herida y en peligro

A pesar de que el imperio Norteamericano ha saqueado de forma exorbitante los recursos naturales, y que ha instrumentado un sistema de explotación masiva de la mano de obra de los pueblos del mundo, especialmente aquí en el continente americano, ahora lanza una nueva guerra para la conquista de mercados, intentando un nuevo orden mundial imperial, rompiendo cualquier apariencia de decencia y legalidad.

En competencia con los chinos y rusos, los norteamericanos han decidido usar avanzada tecnología militar (drones, satélites, armas sónicas, etc.), su poder económico, el secuestro de presidentes, los bombardeos ilegales, la vigilancia digital y aérea, y la intervención militar directa para castigar naciones y pueblos que nos se alineen a sus planes y para lograr sus propósitos de control mundial. Este descaro autoritario e imperial no empezó ni termino en Venezuela hace unos días; ya tiene su tiempo, y mientras escribíamos esta Declaración, el dictador imperial norteamericano y su círculo fascista lanzó frescas amenazas de intervención militar directa contra Cuba, Colombia, Groenlandia… y México.   

Y en México, bajo la tutela y guía de todos los partidos políticos, incluyendo aquel que cínicamente se proclama por la Transformación, han permitido, alentado y aceptado esta intervención imperial, han negociado nuestros recursos, nuestra frontera y nuestra patria. Han vendido una vez mas todo, absolutamente todo. Estos políticos y partidos hoy no solo representan la corrupción hecha poder, sino que representan la traición a la patria hecha poder.      

Por esto, hoy, 14 de Febrero del año 2026, Año de la Resistencia Antimperialista, las Fuerzas de Liberación Nacional

Convocan

a cada individuo consciente, a la mujeres del campo y de la ciudad, a los estudiantes de secundaria y universitarios,  a quienes les fue negado el derecho de estudiar, a los trabajadores de aplicaciones, a las comunidades LGBTIQ+, a los trabajadores de maquiladoras en huelga, a las trabajadoras domésticas, a las diferente iglesias, cultos y otras denominaciones, a los colectivos de madres buscadoras, a las comunidades migrantes en los Estados Unidos, a los trabajadores del mar, a los compañeros anarquistas, a los intelectuales honestos, a las trabajadoras y trabajadores sexuales, a los sindicatos independientes, a las asociaciones de colonos y vecinos, a los pueblos y comunidades indígenas, y a todas y todos aquellos individuos conscientes y rebeldes, a sumarse a esta…

Declaración de la Resistencia

… y crear en cada rincón nuestro país, y si fuera posible en el extranjero, Comités de Resistencia y Liberación Antimperialistas (CRLA).

Que en cada escuela Secundaria, cada Preparatoria, cada Normal Rural, cada Facultad, en cualquier Instituto, Museo o Compañía de Teatro…. se forme un Comité de Resistencia y Liberación Antimperialista.

Que en cada fábrica, en cada planta maquiladora, en cada mina, en cada ensambladora de autos, en cada cementera, en cada rastro y en cualquier ingenio azucarero, proyecto eólico o acuífero…. se forme un Comité de Resistencia y Liberación Antiimperialista.

Que en cada colonia o ejido rural, en cada comunidad campesina, en cada pueblo o nación indígena, y en cualquier municipio autónomo o pueblo en rebeldía… se forme un Comité de Resistencia y Liberación Antiimperialista.   

Los Comités Resistencia y Liberación Antimperialista estarán formados por mexicanos y mexicanas que quieran tanto su patria, a su comunidad y familia, que estén dispuestas y dispuestos a luchar por ellas y defenderlas.

Será en estos Comités donde nuestras esperanzas de un país mejor, más justo, más digno se junten y crezcan. En ellos aprenderemos de nuestras resistencias colectivas e individuales, donde compartiremos nuestros históricos dolores causados por la miseria y la pobreza y la violencia a la que nos han hecho sujetos tanto propios como extranjeros en su búsqueda por poder, capital y territorios.

Los Comités de Resistencia y Liberación Antimperialista serán, sobre todo, el espacio de organización popular donde se diseñarán las estrategias y formas de lucha, desde las más básicas a las más complicadas, incluyendo la discusión y planeación de escuelas y círculos de estudio, de acciones concretas concertadas, de iniciativas colectivas económicas o culturales. Desde ellos también saldrán iniciativas ideológicas, políticas y sociales que avancen las luchas actuales y futuras de nuestros pueblos, comunidades y colectivos.   

Con tiempo, con dedicación y compromiso, estos Comités serán la base principal de la conspiración, de la movilización coordinada, de la acción popular que cimbre y haga caer por siempre y para siempre la injusticia, la desigualdad, la explotación en México.

En los Comités de Resistencia y Liberación Antiimperialista crecerá primero la Rebeldía, después la Resistencia y finalmente la Revolución, que le dará a pueblo y la patria un lugar digno en la historia, como nos enseñaron Miguel Hidalgo y Costilla, Josefa Ortiz Téllez Girón y José María Morelos y Pavón en las luchas de nuestra primera independencia, o el General Ignacio Zaragoza en la Batalla de Puebla derrotando el Imperio Francés, y de Villa y Zapata entrando victoriosos a la ciudad de México en 1914, derrotando a la dictadura porfirista.

Mexicanas, mexicanos: si llega a tus manos esta Segunda Declaración de la Resistencia, si compartes la visión y el camino planteado, la historia de lucha, o quizás algo más fundamental de lo dicho o hecho por nuestra organización, las Fuerzas de Liberación Nacional, súmate, agrégate, levanta la mano, grita a voces, haz tuya esta Declaración, y

¡Declárate en resistencia!

¡Forma tu Comité de Resistencia y Liberación Antiimperialista!

Ahí donde lo digan, donde lo decidan, donde lo acuerden, ahí llegarán hombres y mujeres de las Fuerzas de Liberación Nacional a acompañar este proceso de construcción. Así como lo acuerden, lo decidan o lo digan, estos Comités de Resistencia y Liberación Antimperialista serán de lucha abierta o de cualquier otro tipo. En estas luchas futuras que se acercan, los Comités serán, en verdad las primeras y últimas trincheras de nuestra patria, usando todas las formas de luchas, todos los esfuerzos, todas las voces, y con todo el Pueblo de México.

Dirección Nacional-Comité Central

Fuerzas de Liberación Nacional

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Visita la pagina de RADIOINSURGENTEMÉXICO.COM la voz oficial de las Fuerzas de Liberación Nacional

Segunda Declaración de las Fuerzas de Liberación Nacional

14 de febrero  2026, año de la RESISTENCIA

Si te preocupa la situación del país y compartes el contenido de la Segunda Declaración de las FLN, súmate a la creación de Comités de Resistencia y Liberación Antimperialista para construir entre todos la nación que queremos…..

Escríbenos a contacto@radioinsurgentemexico.com




02 de Octubre 2025

A nuestro correo de info@casadetodasytodos.org llegó el siguiente texto, mismo que reproducimos íntegro….

En días recientes recibimos la triste noticia de la muerte de nuestro compañero Pedro Castillo Salgado, conocido por nosotros como “el compañero impresor”, y tiempo después, como “Señor Palacio”. De una manera extraña, su deceso se dio en días cercanos al 57 aniversario de la matanza estudiantil de Tlatelolco.

Con una larga trayectoria de lucha de varias generaciones, el compañero apoyó con su trabajo silencioso, discreto y desinteresado las tareas que requería la organización. Apoyó, acompañó y ayudó a un sinnúmero de grupos y organizaciones -no sólo a la nuestra-, en muchas actividades, pero sobre todo en la difusión del trabajo ideológico.

Él acompañó nuestro trabajo desde los años ochenta y dio empleo a varias compañeras y compañeros que replicaron sus conocimientos en diferentes lugares donde se instalaron imprentas para reproducir nuestra palabra. 

Fue estudioso del marxismo-leninismo, que aplicó en su actividad política durante las protestas estudiantiles del 68 y del 71. Durante su estancia en la cárcel de Lecumberri, convivió con compañeros y aprendió de ellos. Siempre tenía preguntas y respuestas, críticas a diferentes situaciones políticas que se presentaban y defendía, a capa y espada, los argumentos que él consideraba correctos. Eso hacía que quienes fuéramos a platicar con él, saliéramos con 2 o 3 tazas de café que siempre compartía en su oficina. 

Donó una máquina de imprenta en momentos donde la organización no tenía la capacidad de comprar alguna, y junto con ella, capacitó a los operadores. Muchos compañeros pasaron por este aprendizaje, pero muchos no supieron quién estaba detrás de la maquinaria que utilizaron.  

Hizo su trabajo de manera solidaria, sin una “paga” de por medio, pues para él, el apoyo a la causa revolucionaria no es una transacción de mercado motivada por la ganancia.  

Por esa razón, no despedimos a un compañero de lucha. Sólo le decmos: ¡Hasta pronto, Camarada! Se nos adelantó y ni modo, pero le pedimos que allá donde esté nos espere, pues todavía falta por acá mucho trabajo por hacer. Ahora existe mucha tecnología en la elaboración de libros, periódicos, folletos, carteles, y demás. El desarrollo no se detiene, pero no avanza de manera integral sin la conciencia de los individuos, de las organizaciones y de los pueblos que acompañen esa lucha.

02 DE OCTUBRE, NO SE OLVIDA

A 57 años de la masacre estudiantil, el 2 de octubre sigue presente en la memoria de nuestro pueblo. La cerrazón del Estado antipopular, ligado a los intereses del imperialismo norteamericano, llevó al genocidio de cientos de jóvenes que sólo exigían justicia y democracia. Sobre la muerte de los estudiantes, deslumbraron en el mundo los Juegos Olímpicos de 1968, sin que los culpables fueran enjuiciados.

Por todos los rincones del país se escuchan en éstos días los gritos de protesta para recordar la masacre de Tlatelolco. Y no olvidamos que tras los culpables visibles (Gustavo Días Ordaz y Luis Echeverría Álvarez), estuvo el Estado con toda su maquinaria represiva y la oligarquía sometida a las órdenes del imperialismo, durante una etapa oscura del país donde ser joven y estudiante era (y sigue siendo) un peligro para el poder (véase los estudiantes de Ayotzinapa).

Por eso, nosotros unimos nuestra voz a la indignación del pueblo consciente por la masacre estudiantil, ordenada y orquestada desde el poder. 

¡DOS DE OCTUBRE, NO SE OLVIDA!




60 aniversario del asalto al Cuartel de Cd. Madera

Ni locos, ni suicidas, ni mártires

“El camino que nosotros escogimos está perfectamente claro, consideramos que ya es la hora de iniciar la revolución. Sabemos que no han madurado las condiciones ni vamos a sentarnos a esperarlas; madurarán al calor de las acciones revolucionarias

Arturo Gámiz¨*

Aun no despuntaba el alba el 23 de septiembre de 1965 cuando once guerrilleros al mando del profesor Arturo Gámiz se apostaron en tres flancos alrededor del Cuartel Militar en Ciudad Madera, Chihuahua, para iniciar el asalto a la base castrense. Eran las 5:45 am y las sombras de la noche aún cubrían el cielo, mientras la tensión del silencio invadía el ambiente.

La señal para empezar la ofensiva guerrillera era quebrar de un balazo el farol que alumbraba la barraca de los militares, tarea asignada al mejor tirador del grupo: Ramón Mendoza. De inmediato sobrevino una tormenta de balas contra el cuartel desde los tres flancos. Cayó el primer militar que salió a responder la ofensiva y siguió un intercambio de disparos entre dos fuerzas desiguales, que se prolongó por casi dos horas. El saldo: ocho guerrilleros muertos y tres que lograron romper el cerco para escapar y seguir la lucha en otras condiciones, mientras de lado contrario cayeron abatidos 16 soldados.

El plan de los guerrilleros era tomar por sorpresa la base ocupada por 125 soldados para denunciar los abusos de los caciques y exigir el reparto de tierras acaparadas por latifundistas en el estado de Chihuahua. Pero en realidad, la estrategia iba más allá: realizar una operación relámpago contra el cuartel para abastecer de armas al grupo, tomar el pueblo, expropiar el banco local y dar un mensaje a la población a través de la radio para iniciar una larga lucha revolucionaria. 

Los combatientes al mando de Gámiz eran integrantes del Grupo Popular Guerrillero y lo conformaban Pablo Gómez, Salomón Gaytán, Rafael Martínez Valdivia, Oscar Sandoval, Antonio Escobel, Miguel Quiñones, Emilio Gámiz, Ramón Mendoza, Florencio Lugo y Lupito Escobel. Los tres últimos sobrevivieron a la andanada de balas y encaminaron sus pasos hacia a la sierra, perseguidos por la soldadesca y policías estatales, con los que todavía sostuvieron un combate a la salida del pueblo.

Los cuerpos de los ocho guerrilleros acribillados fueron exhibidos en la plaza principal para luego ser enterrados en una fosa común por indicación del gobernador de Chihuahua, el general Práxedes Giner Durán, que cumplió gustoso con una orden dada desde la Presidencia de la República. “Querían tierra, pues denles tierra hasta que se harten”, resonaron como sarcasmo las palabras del mandatario ante la prensa. En contraparte, los militares abatidos fueron sepultados con salvas de honor y con la bendición del párroco del pueblo.

Sobre los cadáveres de los guerrilleros cayeron no sólo toneladas de tierra, sino las peores calumnias y adjetivos, lanzados desde la “izquierda” reformista que los acusó de aventureros, suicidas, locos, desesperados, equivocados, o en el mejor de los casos, “mártires” que se inmolaron en un asalto que sabían perdido de antemano.

La complicidad de un Estado aliado a los terratenientes y empresas depredadoras como Bosques de Chihuahua, así como largos años de lucha legal inútil que acumuló miles de expedientes agrarios sin respuesta, generó hartazgo del pueblo y la decisión del Grupo Popular Guerrillero (GPG) de pasar a la ofensiva.

Pero Chihuahua sólo era el reflejo de lo que pasaba en todo el país, dominado por caciques, terratenientes y empresas trasnacionales protegidas por el Estado burgués encabezado por Gustavo Díaz Ordaz, genocida que tres años después del asalto al Cuartel de Ciudad Madera exhibiría toda su saña al ordenar la masacre de estudiantes de Tlatelolco, para allanar el camino a las Olimpiadas de 1968.

Desde los Encuentros de la Sierra “Heraclio Bernal”, realizados en octubre de 1963 y febrero de 1965, que congregó a delegaciones campesinas, estudiantiles y obreras de varias regiones del país, Gámiz sostuvo que era necesario tomar acciones contundentes contra el Estado. Resumió que luego de intensos análisis sobre la realidad nacional, Ciudad Madera podría ser el foco de una insurrección que se extendería a todo el país en una lucha de liberación contra el Estado, la burguesía y el imperialismo, para construir el socialismo en el país.

Las primeras actividades del GPG fueron robar armas y sabotear a los caciques. Luego de pequeñas acciones realizadas con éxito, los miembros del grupo acordaron realizar la ofensiva contra la base militar de Madera, inspirados en el asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, pero armados de una estrategia visionaria que analizaba las condiciones del país y la necesidad de emprender una insurrección nacional en la lógica de Gámiz, de que “la lucha será terriblemente prolongada y no se contará por años sino por décadas”.

Durante un año anterior al asalto al cuartel, el grupo guerrillero provocó derrotas y golpes al ejército, a los caciques y a las guardias blancas que asolaban a la población en la sierra. Al mismo tiempo, los rebeldes realizaron una intensa labor política entre los campesinos y mantuvieron contacto con estudiantes radicalizados de las normales rurales y urbanas del estado de Chihuahua y otras regiones del país.

Una noche antes del ataque, los guerrilleros discutieron si debían realizarlo o no, pues una dotación de armas que esperaban no llegó y había sospechas de que el plan había sido delatado. Luego de horas de deliberación, los rebeldes decidieron actuar. Con escaso y deficiente armamento (rifles calibre .22, escopetas y bombas caseras), resistieron durante casi dos horas la lluvia de balas del ejército, que respondió fulminante con fusiles M-1 y ametralladoras.

A la distancia, podemos decir que la derrota militar del grupo de Gámiz fue causada más por errores propios del movimiento que por falta de condiciones objetivas del país, pero la acción representó una victoria ideológica, pues el asalto al Cuartel y la lucha que inspiró, fue el primer movimiento de orientación socialista en México y pionero de las luchas guerrilleras de los años sesentas y setentas, que enfrentaron una feroz represión del Estado conocida como “guerra sucia”.

Sobre la gesta heroica de Ciudad Madera, el último sobreviviente del ataque al Cuartel, Florencio Lugo comentó en una entrevista reciente:

“Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer. Perdimos una batalla militar, pero ganamos un triunfo político-ideológico. Yo había dicho que la lucha armada ya había pasado a la historia, que ya no se podía, pero en fin… eso lo va a decidir el pueblo, no nosotros. La lucha no violenta es válida, desde luego, pero si en un momento dado el pueblo se ve en la misma situación en que nos vimos nosotros en aquella época y responde a la violencia institucional con violencia revolucionaria, eso lo va a decidir el pueblo”.

(https://lacasadetodasytodos.org/portada/el-socialismo-sigue-siendo-hoy-una-opcion-valida-florencio-lugo/)

A 60 años de distancia, la gesta del asalto al Cuartel Militar de Ciudad Madera representa el sacrificio de los mejores hijos del pueblo que dieron su vida por una nueva sociedad donde la justicia, la dignidad y los derechos sean una garantía para todas y todos; un sueño que sigue presente hasta nuestros días.

Ver documental: Madera 1965: Alborada de la Rebelión:

* “Nada es Gratuito en la Historia”, Cuadernos de Trabajo Dignificar la Historia III, Cruce de caminos: luchas indígenas y las Fuerzas de Liberación Nacional (1977-1983), Pag. 80.




Efemérides, agosto, 2025

Recordamos varias fechas en agosto:

El día Primero recordamos a nuestro compañero Hernán, joven originario del Estado de Chiapas que muy joven se integró como profesional a la lucha revolucionaria. Durante los años que nos acompañó formó a varias compañeras y compañeros como impresores, pero sobre todo como compañeros, capaces de darle continuidad al trabajo revolucionario sin importar las jornadas de trabajo que en ocasiones fueron y son agobiantes. Siempre sonriente, pero exigente en el trabajo que había cumplir con puntualidad y esmero en el control de calidad para los trabajos que realizaba, ya fuera para la impresión de un trabajo, o en los envíos de nuestros materiales, en los trabajos de serigrafía, en el cuidado de las máquinas patrimonio de la organización que aunque “viejitas”, buscaba la refacción o a la persona que supiera sobre su funcionamiento y de esa manera logró amistades entrañables y lograba que las máquinas sirvieran a la causa.

El 5 de agosto cumplía años nuestro compañero Salvador, 2º responsable a nivel nacional de las FLN, originario de Xalapa, Ver.  Hijo de maestros rurales. Realizó su servicio social como médico en Tenenexpan, Ver. Actualmente existe una escuela preescolar en el municipio de Manlio Fabio Altamirano que orgullosamente lleva su nombre:

Así que, como había que festejar al cumpleañero ese día 5 de agosto del año 1969, se reunieron en el rancho El Mezquital, a unos 15 kilómetros de Monterrey, para celebrar el aniversario de nacimiento de nuestro Compañero Salvador….

El compañero C.I. Germán recuerda:

“Era su cumpleaños de Salvador. Cenamos carne asada y brindamos por la salud del festejado. Como ya todos los sublevados clandestinos estaban juntos, decidieron celebrar una reunión al día siguiente, en la casa de seguridad de Monterrey, y así, el seis de agosto de 1969, a eso de las 20 horas, se celebró la reunión, se les pregunto a todos si querían seguir con la lucha, uno por uno opinó y fue su libre decisión continuar formando una nueva organización. Como toda organización requiere una dirección, decidieron nombrar un responsable que se encargase de dirigir los trabajos. Cada uno fue nombrando ¿quien quería que dirigiese la nueva organización? y por unanimidad decidieron nombrar al compañero Pedro (Manuel), como el Primer responsable. Él aceptó el cargo y en ese momento nombró al Compañero Salvador como Segundo responsable Nacional. Nos comunicaron que iban a platicar en privado y que esperásemos ahí.  Varias horas después, nos llamaron y nos anunciaron el nombre de nuestra organización, político-militar, nuestro lema y nuestros principios antimperialistas. Los siguientes días fueron de preparativos y esperar; había que escribir comunicados, buscar vehículos, dinero; y así, poco a poco, se fueron cubriendo todos los planes ya conocidos en nuestros cuadernos de trabajo. Nadie nos engañó, se nos dijo que la lucha sería larga, cruenta y difícil, que tomaría generaciones, pero que el triunfo era ya de nuestro pueblo”.

Este mes, las Fuerzas de Liberación Nacional, cumplen 56 de años de existencia, y como ya se ha dicho, las FLN fueron nutridas, a lo largo de todos esos años, por mujeres y hombres que con su trabajo y su ejemplo han demostrado que, con cada pequeño paso, con cada pequeño esfuerzo es posible lograr grandes cosas.

En agosto, el día 10 del año 1980 recordamos a nuestro compañero Ismael, ejemplo de revolucionario, quien también uso el nombre de Gonzalo. Compañero ejemplar. En su vida civil fue corrector de estilo de una compañía editorial, estudioso de la historia. Muere en agosto de 1980. Llegó a ser miembro de la DN. Pidió ser profesional en marzo de 1976. Durante el periodo en que nos acompañó aprendió muchas cosas: Mecánica, a envasar y empacar objetos y alimentos que eran enviados a la montaña: asear y cuidar la casa, a preparar los alimentos diarios. Siempre estudioso del marxismo. Se inició en la fabricación de botas y en la práctica de la soldadura autógena. Es preparado para ser enlace entre el grupo de la sierra y las ciudades, así que aprendió a caminar en los pueblos, los caminos carreteros lodosos, los escondrijos que sirven como punto de contacto, las señales secretas, las claves, aprendió a disfrazarse para pasar desapercibido en los pueblos, a pesar de las distancias, los horarios siempre se cumplieron. En marzo de 1977, le tocó acompañar al Cro. Alfredo herido de muerte, y ayudó con sus manos y un machete, a horadar el lecho donde se colocó el cuerpo del compañero Alfredo. Fue nombrado miembro del Buró Político y como responsable de zona recorría varias ciudades En 1979 inició la producción de nuestro periódico interno Nepantla y diseñó los primeros estatutos de las FLN, aprobados el 6 de agosto de 1980, 4 días antes de caer cumpliendo con su deber. 

!Vivió por la Patria! !Murió por la Libertad! 




A 60 años de la integración del Grupo Popular Guerrillero

Génesis del asalto al cuartel de Ciudad Madera

“Ni locos, ni suicidas, ni mártires.  Mártires los cristianos que se inmolaban

en el circo romano, suicidas los kamikazes japoneses; locos, Hitler y Mussolini.

  El revolucionario no es suicida ni ama a la muerte.  El revolucionario aspira a vivir para transformar las condiciones de vida miserable de su pueblo y si para lograrlo es necesario

entregar la existencia, gustoso la da para que el pueblo siga viviendo.”

Cro. Mario. Nada es Gratuito en la Historia

Cuaderno de Trabajo “Dignificar la Historia” III.  Pag. 88. Dignificar la Historia.

Maestros rurales, estudiantes y campesinos del Estado de Chihuahua, integraron hace 60 años el “Grupo Popular Guerrillero” (GPG), impulsado por un núcleo de rebeldes que participarían un año después en el asalto al cuartel de Ciudad Madera (septiembre 23 de 1965), como respuesta del pueblo organizado a la represión y cerrazón del Estado mexicano a las demandas de justicia social.

Entre los integrantes del grupo se encontraban Arturo y Emilio Gámiz García (hermanos), Salomón Gaytán, Pablo Gómez, Miguel Quiñonez, Oscar Sandoval, Florencio Lugo, Rafael Martínez Valdivia Antonio y Lupito Scobell (hermanos) y otros más que tuvieron un papel relevante en la primera rebelión armada de orientación marxista registrada en el país.

Los primeros días fueron especialmente difíciles para el grupo rebelde, ante la tarea gigantesca de organizar la respuesta armada del pueblo, harto de los abusos y despojo de tierra por parte de los caciques, ganaderos y compañías madereras protegidas por el Estado cómplice.

El último sobreviviente del Asalto al Cuartel Madera, Raúl Florencio Lugo, nos permite entender el pensamiento político de los insurgentes, los motivos y la ideas que los llevaron a emprender una acción de tal magnitud, que marcó a los movimientos armados en el país.

Lugo comenta que el grupo de compañeros se mantuvo por más de un año “propinando derrotas y golpes tanto al ejército como a los caciques y sus “guardias blancas”.  Durante ese tiempo se dedicaron a realizar labor política entre los habitantes de la región, estando a la vez en contacto constante con las masas estudiantiles radicalizadas de las normales rurales y urbanas del estado. Realizando a la vez una vasta labor ideológica en el seno del mismo grupo y asimilando experiencia militar y consiguiendo implementos bélicos para desarrollar la guerra revolucionaria.”

A continuación, transcribimos un fragmento del testimonio escrito por Raúl Florencio Lugo. La versión completa puede consultarse en la siguiente liga:

https://raulflorenciolugoh.blogspot.com/2024/09/asalto-al-cuartel-de-ciudad-madera_2.html

“Surge la denominación de “Grupo Popular Guerrillero”, con base en una acción militar ejecutada por Guadalupe Scobell. Primer encuentro con el enemigo.

El núcleo fundador de la guerrilla estaba en su mayoría compuesto por campesinos o gente pobre de la ciudad; de procedencia citadina era el profesor Gámiz, comandante en jefe del grupo. Todos estos cuadros primarios de la guerrilla eran producto de luchas democráticas. La experiencia lograda a través de invasiones de tierras, de tramitación agraria en las oficinas de la Reforma Agraria, así como la movilización campesina dirigida por la UGOCM a principios de los años sesenta en el estado de Chihuahua, habían servido de base para la formación de éstos cuadros.

Aun cuando, repito, el reclutamiento no se planteaba como un objetivo inmediato, no faltaba que entre los campesinos, la gente del campo quisieran unirse a la guerrilla. Es el caso de Lupito Scobell, quien no se había incorporado al grupo armado porque estaba cumpliendo, por necesidad, el desempeño de funciones importantes en el área suburbana de Ciudad Madera; la iniciativa de hostigamiento al enemigo no estaba limitada para estos compañeros. En el caso que estoy señalando, eran tantos los deseos de participación armada, que Lupito por iniciativa propia (29 de febrero de 1964), quemó un puente por donde los madereros pasaban con sus cargas extraídas de la Sierra. En esta ocasión Lupito dio a conocer la acción adjudicándosela al “Grupo Popular Guerrillero”, de allí en adelante éste sería el nombre de nuestro grupo.

El proceso de exploración y establecimiento en la zona requería más gente haciendo trabajo político entre los campesinos, que los organizara y preparara para la lucha. Gente capaz ideológica y políticamente que pudiera desempeñar el trabajo de politización para evitar tener que sacar de la zona a aquellos campesinos más politizados, puesto que estos compañeros desempeñaban, en el momento actual de la lucha, trabajos que en su comunidad eran de vital importancia.

El profesor Gámiz, consciente de esta situación, evitó incorporar antes de que fuese necesario a este tipo de compañeros cuya ansia de enfrentamiento directo con el enemigo era mucha, pero cuya importancia en el trabajo de creación de base organizada para la guerrilla, requería de ese entusiasmo y de esa voluntad de lucha. Esto no señala, por supuesto, que no viéramos la necesidad de subir más gente, pero se pensaba que dicha necesidad podía ser solucionada por la red urbana.

La tarea de reclutamiento en esos momentos era difícil, ya que, por una parte, los compañeros campesinos disponibles para incorporarse no tenían sustituto que continuara su trabajo político en sus localidades; por otro lado, la red urbana no podía suplir esa necesidad en el trabajo de masas por no tener los cuadros adecuados para ello. Asimismo, para abastecer a la guerrilla de compañeros de la ciudad, la red urbana fue insuficiente sobre todo cualitativamente. El caso de un compañero estudiante es bien ilustrativo de este hecho. El estudiante, por su actividad en la Universidad, fue localizado y perseguido por el aparato represivo, lo que le obligó a remontarse a la sierra. A los tres días de estar arriba pidió su baja por no aguantar el ritmo de la vida guerrillera.

Por supuesto, no quiere decir que un compañero de la ciudad no pueda ser guerrillero rural, pero marca la necesidad de llevar a cabo previamente un proceso de preparación ideológica y entrenamiento militar, lo más completo, dentro de lo posible, en ellos.

El saber por parte de nosotros que la lucha era larga y llena de dificultades, evitaba precipitarnos en cuestión de reclutamiento. Así, una ocasión en que llegó un mensaje de la ciudad donde se nos decía que siete compañeras estaban listas para incorporarse al grupo armado y se nos pedía autorización para que lo hicieran, la respuesta de nosotros fue que por el momento no era posible, ni conveniente que se incorporaran, ya que el inicio mismo de la guerrilla imponía esfuerzo y sacrificio, en todos los aspectos, que era difícil soportar. Si hubiéramos estado en una etapa de poder controlar militarmente la zona, las compañeras se habrían podido incorporar al grupo armado y se les habría podido proporcionar el debido entrenamiento militar del que carecían.

Estos eran en sí los elementos generales que conformaban los aspectos fundamentales en el trabajo político que inicialmente realizaba la guerrilla.

Después de un desplazamiento continuo en la zona que comprende desde Ciudad Madera hasta los límites con Sonora y tras realizar el trabajo que en párrafos anteriores se describe, llegamos en una ocasión al campamento que habíamos establecido a nuestra llegada.

Hasta allí llegó Juan Antonio Gaytán, hermano de Salomón, para informarnos que habían llegado al pueblo de Dolores un grupo de judiciales rurales, que por el norte se les conoce como “acordada”, y un pelotón de soldados. En su informe señalaba que el grupo que había llegado estaba presionando al pueblo para que denunciara el lugar en donde se encontraba la guerrilla. Sin embargo, pese a las humillaciones y los golpes, ningún campesino nos denunció. Al ver esto, el grupo de rurales se trasladó al rancho de los Gaytán, donde detuvieron a Juan Antonio y a otro campesino que vivía allí cerca, los cuales fueron golpeados con el mismo propósito: saber nuestra ubicación.

Al ver que no lograban con sus métodos represivos sacar los informes que querían, apresaron a un sobrino de los Gaytán, como de unos diez años de edad, y lo torturaron atándole una soga al cuello y levantándolo a la vez que le preguntaban en donde se encontraban sus tíos. Lo que nos llama la atención no es el sistema represivo usado por el enemigo, que es bien conocido por el pueblo mexicano, sino la actitud de los campesinos y del niño, ya que casi todos sabían que nos encontrábamos cerca, que nuestro campamento estaba atrás de una cordillera cerca del rancho de los Gaytán.

El rancho se encontraba en un lugar que se denominaba Arroyo Amplio, cerca de Dolores, donde se levanta una cordillera suficientemente alta como para dominar una gran extensión de la sierra, que alcanza hasta los límites con Sonora. Atrás de esa cordillera, en una barranca, se encontraba nuestro campamento y en la parte más alta nuestro puesto de vigilancia. Como medida de seguridad nos remontábamos a las partes más altas de la sierra, pero la comida y el agua se nos acababan y nos veíamos en la necesidad de tomar agua de lluvia estancada en las tinajas naturales de los peñascos y en ocasiones tuvimos que limpiar pencas de nopal y masticar la pulpa para mitigar la sed.

Nuestra reacción, al conocer la noticia que nos llevó Juan Antonio, fue de coraje e indignación, tomando inmediatamente las precauciones para evitar cualquier sorpresa. Nos subimos a lo más alto de la cordillera y analizamos la situación y sus implicaciones políticas. Como resultado de lo anterior se estableció lo siguiente.

El pueblo campesino nos había brindado todo su apoyo y colaboración, lo último más concreto en situaciones de represión lo estaba demostrando al no denunciamos. Era notorio que el campesinado había prestado su colaboración y solidaridad a la guerrilla por considerarla una alternativa real de cambio y una fuerza política en que estaban plasmados sus anhelos libertarios; nosotros en el momento, tácticamente debíamos, y nos convenía, eludir el enfrentamiento directo con el enemigo, pero no podíamos permanecer quietos ante aquella situación que podía echar por tierra la confianza de los campesinos, ganada con un gran trabajo de politización; aun cuando la correlación de fuerzas nos era desfavorable en el aspecto estrictamente militar, políticamente nos convenía realizar una acción de enfrentamiento con el enemigo por dos razones fundamentales:

1.- Demostrarle al pueblo que nuestras ideas y nuestra práctica revolucionaria estaban comprometidas hasta sus últimas consecuencias; que no rehuíamos al combate; que éramos una fuerza revolucionaria; que hacíamos de los problemas y sufrimientos del pueblo una cosa nuestra y que estábamos dando el ejemplo de batalla contra el enemigo de clase.

2.- Demostrarle al enemigo que la guerra estaba declarada y que sería una guerra a muerte.”

Los hechos registrados en Chihuahua fueron decisivos para los movimientos armados que le siguieron, y al contrario de lo que difunde la ideología dominante, no representaron acciones desesperadas de grupos suicidas o locos que actuaron al margen de la sociedad, sino respuestas organizadas de un pueblo que lucha por construir un país con justicia y dignidad, sin represión, opresión ni explotación, un país para todas y todos. Una tarea que sigue pendiente.

“Vivir por la Patria o Morir por la Libertad”

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos




Vuelos de la muerte: Los crímenes de Estado

“En ocasiones me di cuenta de que el personal que supuestamente

estaba muerto, todavía iba vivo, agonizante, así eran subidos al avión y

después los tiraban al mar”.

Margarito Monroy, testigo de los vuelos de la muerte.

A 50 años de distancia, no olvidamos ni perdonamos los crímenes del Estado contra el pueblo con el pretexto de la amenaza comunista. Fiel al mandato de su amo del norte, el Estado mexicano aplicó durante el periodo de la guerra fría toda la saña del aparato represivo contra el pueblo, con un saldo estimado de 8 mil 594 víctimas por tortura, detenciones y desaparición forzada, ejecuciones y 46 masacres, según datos oficiales, aunque la realidad bien puede rebasar las cifras.

Una de las caras más sangrientas de ésta represión fueron los “vuelos de la muerte”, realizados por el Ejército entre 1974 y 1979, con un saldo de por lo menos 350 personas arrojadas al mar luego de ser ejecutadas con el tiro de gracia en la nuca. Eran órdenes directas del entonces secretario de Defensa Nacional, el general Hermenegildo Cuenca Díaz y del presidente Luis Echeverría Álvarez, Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Las atrocidades se justificaban con el pretexto de “defender nuestra democracia de cualquier agresión interior” y del fantasma comunista.

La barbarie es difícil de imaginar y representa una de las peores pesadillas de la historia reciente en México. Entre 1974 y 1979, el Ejército realizó por lo menos 54 vuelos nocturnos de la muerte, 80 kilómetros al norte de la Base Aérea Militar Número 7 de Pie de la Cuesta, en Guerrero.

La mayor cantidad de vuelos se produjo al inicio. Septiembre y octubre de 1974 fueron los más atroces: 16 vuelos de la muerte confirmados en total, con un aproximado de 100 personas lanzadas al mar.

El procedimiento era siempre el mismo: los detenidos eran llevados en la madrugada al “bungalow”, sentados frente al mar, ejecutados con un tiro en la nuca, subidos al avión y lanzados al Océano Pacífico. La mayoría de las veces el disparo era letal, pero cuando no era así, el escenario se volvía más inhumano y atroz. Las versiones de cadáveres que empezaron a aparecer en las costas de Oaxaca obligaron a los militares a envolver los cuerpos en costales de ixtle con piedras para impedir que flotaran.

El 27 de julio del 2001, un equipo de peritos confirmó la existencia del avión Aravá matrícula 2005 en el hangar del escuadrón 301, donde eran trasladados los detenidos durante los vuelos de la muerte. Un testigo cuenta que “con un plástico les envolvían la cabeza para tratar de atajar el escurrimiento de sangre” para evitar dejar rastros.

Aviones Aravá. “Traslados”

“Me tocó darme cuenta en la primera ocasión cuando el general Quirós Hermosillo disparó a varias personas. Me acuerdo bien porque mi general vestía una playera blanca y ya después de las ejecuciones lo veía con la camiseta manchada de sangre. Por eso yo le puse El Verdugo y a la pistola que usaban para matar a la gente, una Uzi 9 milímetros, le puse La Espada Vengadora, que hasta donde sé la habían traído de Israel”, dice Margarito Monroy, un testigo que trabajó para el Ejército.

Los testimonios coinciden en que las personas detenidas y asesinadas pertenecían a la Liga Comunista 23 de Septiembre y otras organizaciones guerrilleras de Guerrero y de todo el país, pero también “había de toda clase, gente de pueblo, de ciudad, de buena situación económica, ingenieros, doctores, licenciados, de todo tipo”.

Monroy señala que algunas veces llegó a ver militares que eran detenidos y ejecutados.  “Se decía que se habían pasado al bando de la Liga 23 de Septiembre, eran jefes, oficiales y personal de tropa, pero no me enteré de sus nombres; recuerdo el caso de un soldado paracaidista que se había volteado de bando, fue detenido y decía que ya sabía que lo íbamos a matar, lo cual efectivamente sucedió”.

Finalmente agrega que “… las detenciones, ejecuciones y traslado que hacíamos de los cadáveres al mar para tirarlos, era un secreto a voces, todos sabían de eso: el comandante de la zona, el de la Base Aérea Militar de Pie de la Cuesta y el personal que ahí laborábamos”.

Hoy nos queda claro que la barbarie del Estado mexicano fue parte de la guerra imperialista contra los pueblos en América Latina durante las décadas de los sesenta y setenta, cuando florecieron como hongos las dictaduras sangrientas financiadas por Estados Unidos en casi todo el subcontinente.

Parte del plan imperialista era aniquilar la amenaza del comunismo y México enfiló su política por ese carril: recibió entrenamiento militar y asesoría de la Escuela de las Américas y la Central de Inteligencia Americana (CIA) para combatir la insurgencia popular mediante técnicas de detención y tortura.

Hoy está comprobado que los expresidentes Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría eran informantes de la CIA y aplicaban en México las atrocidades recomendadas por su amo para contener las luchas y resistencias del pueblo.

LIMPIARLE LA CARA AL ESTADO

En días recientes apareció una supuesta lista de 143 víctimas de los vuelos de la muerte, tomada de los archivos que Doña Rosario Ibarra integró a lo largo de los años de lucha del Comité ¡Eureka!. El Centro Académico de la Memoria de Nuestra América (CAMENA), proporcionó esa lista para la elaboración de un “reportaje” con supuesto valor histórico.

El Comité Eureka rechazó en un comunicado la veracidad del material difundido, la intención de crear una expectativa sobre el “grandioso descubrimiento” y al mismo tiempo sembrar dudas sobre la honestidad de Doña Rosario Ibarra. (A continuación, transcribimos íntegro el comunicado).

Nuestra posición:

A nosotros como Casa de Todas y Todos, nos llama la atención la información de una supuesta lista de víctimas de los vuelos de la muerte por varias razones:

  1. El “reportaje” se publica a escasos días de finalizar el sexenio de López Obrador, que deja sin resolver el tema de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Desde éste punto de vista, la información puede ser un distractor para limpiar la imagen de un Estado ineficiente en el tema de los desaparecidos políticos.
  2. Se busca limpiar la imagen de un Ejército represor y violador de los derechos humanos, pues vemos que ayer como hoy, los ejecutores directos de la represión siguen siendo protegidos por el Estado, antes en la guerra sucia y hoy por los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
  3. La difusión de una supuesta lista de víctimas de los “vuelos de la muerte” libera al Estado de seguir la búsqueda de los desaparecidos y cumplir la consigna de sus familiares: “vivos se los llevaron, vivos los queremos”. El argumento de fondo sería que es imposible rescatar a quienes habrían sido devorados por tiburones o se perdieron en las profundidades del mar.
  4. La maniobra de una supuesta lista de los “vuelos de la muerte”, es una burla contra los luchadores sociales, los familiares de los desaparecidos y del Comité Eureka. Es parte de la estrategia de AMLO para descalificar y culpar a los defensores de derechos humanos, periodistas y ciudadanos que se atreven a cuestionar los “logros” de la Cuarta Transformación, con todo el saldo de sangre y muerte que sigue representando el sistema político actual.

A nosotros nos queda reconocer y acompañar la digna lucha de los familiares de los desaparecidos, en la exigencia de procesos que resuelvan el problema de la confianza y la certidumbre en las acciones que se tomen para resolver con seriedad y con justicia los casos de desaparición forzada de antes y de hoy, para evitar que esos crímenes vuelvan a suceder en nuestro país y que el terrorismo de Estado llegue a ser una pesadilla.

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos

COMUNICADO DEL COMITÉ EUREKA




Jornada en memoria de la guerrilla antifascista en el Poniente granaino

A nuestro correo info@lacasadetodasytodos.org llegó la siguiente corresponsalía, misma que reproducimos íntegra, pues consideramos que rescatar las luchas de nuestro pueblo contra las arbitrariedades y la represión del Estado aliado a los más oscuros intereses, es una tarea necesaria en todo momento y lugar. No sólo es recordar los pasajes más dolorosos, la persecución, el exilio, la cárcel, la tortura y la muerte de quienes enfrentaron la ignominia del poder y la reacción. Es una tarea que nos permite además dignificar el presente, hacer justicia a quienes lucharon por un mejor futuro para nuestro pueblo; reconocerlos no sólo con estatuas, placas, discursos o libros que sellan la historia como una lápida sobre la tumba, sino valorar el ejemplo que nos dejaron para mantener viva la llama de la indignación, el coraje contra toda injusticia contra la humanidad.

Recuperar la historia del olvido, la memoria indomable y la dignidad de quienes dieron su vida para responder al momento histórico que les tocó vivir, es nuestra responsabilidad, lo mínimo que debemos hacer para evitar que esas historias se repitan en otro tiempo y otras latitudes. Es una lucha contra el silencio que vivimos a pesar de la era de la información, la tecnología, los satélites y la internet.

No sólo recordamos, también somos continuidad, resultado de una historia de luchas en constante desarrollo, con triunfos y derrotas, con alegrías y tristezas, pero con la esperanza en lograr un mundo mejor.

Una de las frases más hermosas sobre la necesidad de la lucha contra la injusticia fue pronunciada por Ernesto Che Guevara hace ya algunas décadas: No somos conocidos ni familiares, pero “...si usted es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es lo más importante”.

Éste rescate de la historia la tejen los pueblos de todo el mundo como una forma de mantener la identidad frente al enemigo de la humanidad: el imperialismo. El tejido es de muchos colores y se alimenta de todos los idiomas del mundo, unidos por la dignidad y la justicia.

Los ideales de quienes murieron por las causas del pueblo siguen siendo una tarea pendiente. Rescatar esos ideales históricos nos alimenta, nos fortalece y nos convence de que la lucha sigue en el nuevo contexto mundial, más complejo y diverso. Esos ideales siguen vivos, calan hondo en nuestro ser colectivo y reclaman nuevos derroteros en muchos frentes, trincheras y batallas. La mazmorra y la muerte no logró enterrar esos ideales, porque siguen presentes en nuestras luchas.

Si las luchas de nuestro pueblo fueron pisoteadas, criminalizadas, satanizadas y sobre ellas se lanzó injurias, lodo y tierra para sepultarlas, es nuestro deber rescatarlas no sólo del olvido sino de la insidia convertida en poder. Somos fuertes porque nuestras luchas son dignas y valientes, miraron de frente al enemigo y opusieron resistencia, organizaron, sembraron la semilla que se convirtió en fruto, alimentaron pequeños vientos para convertirlo en tempestades de rebeldía para barrer del mundo a los tiranos que nos oprimen, explotan, someten, humillan, masacran, violan.

Gracias a nuestros hermanos de lucha que nos precedieron, la bandera de la libertad ondea, pero necesitamos tomar su asta con fuerza para elevarla a nuevos horizontes, en el confín de las luchas que sólo acabarán cuando sea posible la liberación definitiva de nuestros pueblos. Ellos lo reclaman, porque los enemigos de antaño siguen presentes, vestidos con nuevos ropajes y caretas, organizados mejor y a nivel internacional.

Con la misma entereza de nuestros compañeros que ya no están pero siguen presentes en nuestros corazones y nuestra memoria, seguiremos enfrentando la embestida criminal de los dueños del mundo, la destrucción y el ecocidio que han provocado con su sistema de muerte, las guerras, la infamia y las mentiras que difunden en los grandes medios de comunicación que operan como negocios de la desinformación. Por eso hermanar nuestras luchas es necesario.

Grupo Editorial de la Casa de Todas y Todos.

Resumen y agradecimiento por la jornada en memoria de la guerrilla antifascista en el Poniente granaino.
Uno no sabe nunca por qué ni para qué hace lo que hace. Este pasado sábado 11 de mayo provocamos desde la Tasquiva, la organización de una jornada intensa de memoria y recuerdo de la lucha guerrillera en el Poniente granaino, sin saber qué iba a resultar, a pesar de lo que resultara. Pasaron meses desde que en octubre pensamos en darle forma a dicha jornada. Reencuentros con antiguos amigos y amigas de Loja con la excusa de la recuperación de la memoria, Paco, Mauri. Encuentros con nuevas personas amigas, preocupadas por la memoria y el recuerdo de una lucha y su continuidad, Juanjo, Dulce. Invitación quienes se habían dedicado a recuperar esas historias de vida de lucha y apoyo contra el franquismo, contra el fascismo, excavando en la historia en las condiciones menos favorables, Jose M.ª, Jacqueline, las gentes del Frente Sur.
Pasaron los meses y la propia tentativa de la jornada empezó a generar un compartir los recuerdos de los que en aquellos años eran muy chicos y ahora, en el presente, les sale inconscientemente una memoria que no se cierra, que necesita ser compartida. Gentes de Loja, de Arenas del Rey, del Salar, a les que el relato de la historia como “lo que ha pasado, pasado está” no convence, no tranquiliza, no funciona. Una memoria que cortocircuita el presente, que lo desordena. Una memoria que impide el sepultamiento total de a quienes derrotó la dictadura. Un recuerdo que restaura otros presentes desde el pasado.

Y así fue. Desde las primeras horas de la mañana, en el primer encuentro de gentes desconocidas entre sí en el Centro de Interpretación de la Sierra de Loja, se sentía un aire fresco que paralizaba la destrucción histórica de un mundo más justo. El camino de la Sierra previsto se giró en un no saber cuál era el sendero exacto para lo que habíamos quedado, y se convirtió en un deambular, u camino compartido de historias y risas, con un recuerdo en la cima para aquellos lejanos años republicanos. Parece que se respiró el mismo aire que las gentes de la Sierra respiraron hace más de 70 años. Una lucha colectiva de clases por un mundo más respirable, más justo.

Por la tarde la gente amiga de la librería Omega tenían todo ya preparado para iniciar la segunda parte de la jornada con el documental de Juanjo Matas, la presentación del campamento guerrillero de Cerro Formazo y la vida en la sierra a cargo del grupo Frente Sur, el relato sobre la guerrilla antifranquista en el poniente granadino de Jose M.ª Azuaga y la historia “sin retaguardia, la mujer y la guerrilla” de Jacqueline López. Tres horas sin parar, sin despegarse de las sillas, con el aforo excedido y algunas personas de pie en la puerta, desembocó en las intervenciones de familiares de víctimas del franquismo de Loja, Arenas del Rey, Salar, así como de miembros de la asociación La Desbandá y otras personas del público.
Un descanso merecido dio paso al relato sobre los maquis y la poesía de Andrés Ortiz y la actuación del grupo musical lojeño Elemento, con su gran tema dedicado al éxodo de La Desbandá en 1937. Cerraron la jornada con una fantástica versión del Último de la Fila, “Insurrección”, evocando ese sentimiento tantas veces sentido en la historia de la gente digna y rebelde del Poniente de Granada que te lleva a levantarte contra una injusticia, a luchar por un mundo más justo:

Me siento hoy como un halcón. Llamado a las filas de la insurrección.

Alguien se quedó con toas las ganas de continuar el encuentro después en el bar conocido como el Sindicato, pero decidimos dejarlo para una próxima vez, así las puertas se dejan entreabiertas para seguir
conspirando mano a mano, hombro a hombro.
Gracias a todas las personas que hicisteis posible este estimulante encuentro, tanto a las que vinieron a compartir lo investigado sobre la guerrilla en el Poniente granadino y sus redes de apoyo, como a las personas que compartisteis el recuerdo de quienes fueron asesinadas.
Gracias también a las que se comprometieron alegremente con seguir enlazadas para futuros necesarios.
¡A tol mundo, gracias de corazón! ¡Seguimos juntándonos a recordar!

Abrazos y hasta pronto.
La gente de La Tasquiva.

A continuación, compartimos algunos materiales y contactos relacionados con el tema por si os interesa seguir investigando por vuestra cuenta, hay muchos más, todo es ponerse:

– Documental “Historia de la guerrilla antifranquista en el Poniente granadino (Foro por la Memoria de Granada, 2011) h

– Documental “Historia de la guerrilla antifranquista en el Poniente granadino (Foro por la Memoria de Granada, 2011) https://www.youtube.com/watch?v=UzSubFJSaK0

– Documental “Los guerrilleros del Poniente granadino” (La Plaza Digital, 2023)

 – Libro: “Historia de la Guerrilla Antifranquista en el Poniente Granadino” (Foro por la Memoria de Granada, 2011) En adjunto.

– Libro: “Los hijos de Lucas Gutiérrez López. Una historia de la gente de Alhama de Granada” (Ediciones La Peña, 2012) https://hijosdelucasgutierrez.wordpress.com/wp content/uploads/2012/12/alhamadefinitivo.pdf

 – Libro: “Me robaron la juventud” (Amelia Retamero, 2023) Sobre Arenas del Rey. https://www.youtube.com/watch?v=nt98YLcTMP0

 – Asociación La Desbandá: https://ladesbanda.es/ – Asociación de Estudios Históricos Frente Sur: https://sites.google.com/view/frentesur/inicio?authuser=ttps://www.youtube.com/watch?v=UzSubFJSaK




Compañero Sebastián

Compañero, recibe en estas letras algunas de las palabras que recordaremos de tus trabajos; para nosotros y nosotras siempre fuiste y serás un compañero de lucha, de esas luchas que permiten crear y renacer, de esas luchas que con risas y encuentros podemos conocernos y reconocernos.

Ahora otros caminos surgen, otros pasos caminan en la memoria de los que vienen, en el ejemplo de quienes como tú se convierten en consecuencia y compromiso.

Ahora la tierra te recibe y con ella te recibimos de nuevo en la lucha consecuente, en las redes que abajo se abrazan, en las raíces que dan y darán nuevos frutos.

Compañero Nicolás ¡PRESENTE!

Grupo Editorial Casa de todas y todos 23 de septiembre de 2023.




¡¡Porque vivos los llevaron, vivos los queremos!!

Este 28 de agosto se cumplieron 45 años de la primera Huelga de Hambre por la presentación y liberación de todos los presos y desaparecidos políticos del país. Familiares de mujeres y hombres ausentes, aglutinados en el Comité Eureka exigen hasta nuestros días verdad, justicia y un alto a la simulación de las instituciones oficiales que buscan a toda costa limpiar la imagen de las corporaciones policiales y militares que ejecutaron un sinnúmero de desapariciones y asesinatos.

“Estamos aquí en el marco de aquella huelga de hambre en protesta ante este gobierno que sigue simulando, mientras no dé una respuesta es igual que todos los anteriores. Exigimos la presentación con vida de todos los desaparecidos y que no haya persecución para nadie” señaló, María Concepción, hermana de Jesús Ávila González.

Por ello Junto con las doñas y todas las compañeras y compañeros del Comité Eureka decimos:

¡VIVOS LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!

GRUPO EDITORIAL DE LA CASA DE TODAS Y TODOS




Nosotros el pueblo, somos la Revolución

Y jurad que si veréis que invadida

se ve de nuevo nuestra patria bella,

 laureles mil conquistareis para ella,

o moriréis por ella con placer

-Dolores Jiménez

Para entender nuestro presente, es importante conocer la historia de nuestros pueblos, de procesos que llevaron a cabo personas conscientes de la lucha, ejemplo del quehacer revolucionario, en pensamiento y práctica, personas que dedicaron y entregaron sus vidas por la revolución. Por eso, hoy recordamos a mujeres y hombres que construyeron una de las luchas sociales más importantes del siglo XX: la Revolución Mexicana de 1910; en contra del burgués, del hacendado y de todo aquel que se había enriquecido con el trabajo del pueblo trabajador.

La historia oficial, la que el mal gobierno manda leer, quiere confundirnos al decir que Revolución Mexicana significa un evento lineal, cuando fue un proceso con contrastes y cambios, conformada por grupos políticos con distintos objetivos. En libros y discursos públicos hablan sobre falsos héroes que no servían al pueblo mexicano, sino protegían intereses de la misma clase política que decía despreciar el régimen de Porfirio Díaz, cuando su intención era tomar el poder manteniendo beneficios sólo para los suyos a costa de desigualdad e injusticia; por eso recordamos, para que exista un reducido grupo de ricos debe existir una mayoría de explotados que con su fuerza de trabajo sostienen los despilfarros del acumulador capitalista.

El acontecer de la Revolución

A grandes rasgos, el estallido de la guerra revolucionaria fue consecuencia de las condiciones de opresión, pobreza y marginación que se vivía. En 1892 surgen las primeras movilizaciones en el centro de la Ciudad de México, cuyos antecedentes son decenas de levantamientos campesinos e indígenas esporádicos y efímeros en distintos puntos del país contra la dictadura porfirista, en 1900 se crean los primeros círculos liberales del Partido Liberal Mexicano (PLM) conducido por los hermanos Magón, los cuales se extenderán a 16 estados de la república y el sur de Estados Unidos.

En 1910, la insurrección campesina forjaba el eco de las montañas que llegaba a las ciudades, para transformarse en grandes movilizaciones de oprimidos que pronto formaron rebeliones contra la dictadura, también se constituyen ejércitos revolucionarios populares, conformados, principalmente, por campesinos e indígenas de diferentes etnias que buscaban una verdadera transformación social, con enlaces, bases y redes internacionalistas.

El Ejército Liberal (Ejército Libertario o del PLM) -con la consigna ¡Viva Tierra y Libertad!-, pese a su breve existencia, tuvo antecedentes en las rebeliones de Acayucan, Río Blanco, de los pueblos Yaquis y en febrero 1911, uno de sus epicentros fue el inicio de campaña en Baja California. Por otro lado, el Ejército Libertador del Sur (ELS, Ejército Zapatista) nació en el centro de México extendiéndose a varios estados de la república, alzó el Plan de Ayala, desarrolló 54 fábricas nacionales, recuperó tierras ancestrales, además de ocupar las principales ciudades durante más de un año, creando escuelas y hospitales; mientras, en el norte del país, Villa conformó la llamada División del Norte con más de 40 mil combatientes que abarcaban grandes extensiones territoriales, transformando el latifundio en algunos proyectos de revolución social.

Desde los pueblos originarios existe una doble forma de participación, dentro de los ejércitos revolucionarios y continuando su propio proceso de lucha y resistencia. Finalmente, desde una perspectiva de clase, del lado de los ricos y hacendados estará el clero, el ejército federal que apoya a Madero, Huerta y Carranza, Obregón y 90 años de dictadura de partido de Estado.

Después de la toma de la ciudad de México por el Ejército Libertador, y la entrada a la misma ciudad en común acuerdo de Zapatistas y Villistas, hay un momento coyuntural de confrontación de los proyectos de nación de todas las facciones políticas que confluyen en la Convención Revolucionaria de Aguascalientes en 1915 y se diluye en 1916 por las irreconciliables diferencias de políticas y de clase.

La invasión norteamericana de 1914, en coordinación con Carranza, no fue cualquier cosa, con una fuerza de casi 5 mil soldados enviados para perseguir a Villa. Los americanos por el norte y Carranza por el sur, quien fraguaba, como autor intelectual, el asesinato de Zapata en Chinameca, Morelos en 1919 -ambas acciones promovidas por el traidor Carranza-, y lograra exterminar opositores de 1916 y se abriera paso para proclamarse presidente constitucional en 1917. Esta acción política genocida en contra los pueblos en México, incendió, saqueó, desapareció comunidades enteras incluyendo jóvenes, mujeres y niños. Luego de los asesinatos de Emiliano Zapata, Ricardo Flores Magón y Francisco Villa, comienza una nueva etapa de cooptación de sus ejércitos populares, persecución atroz de quienes no claudicaron, olvido y desprecio para los pueblos en general. La visión de clase burguesa constitucionalista se impone en el país (1).

Sin embargo, tal y como se declaró en el Plan de Ayala: “así como nuestras armas las levantamos para elevarlo al Poder [a Madero] ahora las volveremos contra él por haber faltado a sus compromisos con el pueblo mexicano y haber traicionado la revolución; no somos personalistas, somos partidarios de los principios y no de los hombres”. Las demandas del Plan de Ayala han sido parte del programa de lucha de movimientos campesinos, obreros, médicos, maestros, de la clase trabajadora que se organiza para que tierras, montes, subsuelo y aguas usurpadas sean devueltas a sus herederos originales, para que las condiciones de vida sean transformadas y vivamos dignamente.

Las mujeres en la Revolución

Esta fotografía, una de las más famosas y conocidas, tiene en primer plano a Villa y Zapata, vemos niños, hombres y una mujer: De pie entre los dos generales, Dolores “Lola” Jiménez y Muro, apodada “La Antorcha de la Revolución”, conocida por sus convicciones y oposición que, a pesar de tener más de sesenta años de edad, fue detenida en la Cárcel de Belén donde continúo escribiendo (2).

Fue miembro activo del Partido Liberal Mexicano junto a Juana Belén Gutiérrez, Elisa Acuña y Sara Estela, sentando las bases tanto del Programa como de la Junta Organizadora del PLM; también colaboró en la redacción del Plan de Tacubaya y fue autora de la introducción del Plan de Ayala; protectora del reparto agrario, colaboró en las filas de Zapata desconociendo a Madero como jefe de la revolución por incumplimiento de los acuerdos del Plan de San Luis a través de la redacción del Plan de Ayala; posteriormente, combatió y escribió desde la clandestinidad de las montañas tras la irrupción de Victoriano Huerta en la presidencia. “Lola” dejó claro tanto en su actuar como en sus escritos anónimos (muchos de ellos extraviados) que el cambio que buscaba la revolución social era nueva estructura económica, social y cultural, no sólo un cambio de gobierno o presidente; una lucha que permea a nuestros días, siendo los políticos neoliberales promotores del imperialismo diferentes caras de la misma moneda que engorda al capital (3).

Así como hombres valientes empuñaron palos y armas, hubo muchas más mujeres que participaron durante la época de la Revolución, de algunas de ellas conocemos su participación en la historia como Juana Ramona R. Flores, Carmen Vélez, Margarita Neri, Rosa Bobadilla o Amelia Robles, que hemos mencionado en el texto “Mujeres revolucionarias, la memoria de nuestras tierras, de nuestras luchas” (4).

Herederas y herederos de la Revolución

Sin embargo, muchas mujeres continúan en el anonimato y muchas ocasiones invisibilizadas y hasta olvidadas; si bien actuaron clandestinas como espías, escritoras o en mandos militares y trincheras, un gran número más permitió el desarrollo de la guerra con su trabajo en silencio; sin la participación de las mujeres no se alcanza la revolución, pues tradicionalmente, las labores de cuidados, alimentación e higiene recaen en nosotras las mujeres, siendo trabajos por lo general no reconocidos y no remunerados. Por eso, valoramos y renombramos el trabajo de todas las mujeres que empuñaron armas y participaron en la vida militar,

Así, continúa la lista de muchas mujeres y hombres anónimos, que llevaron adelante la Revolución Mexicana, hombres y mujeres sin nombre ni rostro, sin protagonismo alguno, pues no lucharon por ser reconocidas, sino como un deber de ciudadanas, de mexicanas, sin importar del norte o del sur, que vivieron su época y fueron consecuentes con sus ideales de libertad y justicia. Mujeres y hombres que se sumaron a las tropas con diferentes responsabilidades, desde dirigir una brigada del ejército hasta abastecer de armas y provisiones, fue la fuerza colectiva lo que permitió los triunfos de la Revolución, como lo dijo Zapata en 1918 con palabras que siguen vigentes:

            “Hermanos de las ciudades, venid al encuentro de vuestros hermanos de los campos; hermanos del taller, venid a abrazar a vuestros hermanos del arado; hermanos de las minas, del ferrocarril, del pueblo, salvad a los ríos, las montañas, los mares y confundid vuestro anhelo de libertad con nuestro anhelo, vuestra ansia de justicia con nuestra ansia (…)

(…) Obreros de Puebla, de Orizaba, de Monterrey, de Guanajuato, de Cananea, de Parral, de Pachuca, del Ébano, de Necaxa, obreros y operarios de las fábricas y de las minas de la República, acudid a nuestro llamado fraternal, ayudadnos con el empuje valiente de vuestro esfuerzo; que ya cruje, que ya se bambolea esa armazón de la tiranía carrancista que, cimentada en el fango de la infidencia, forjada en la fragua de las ambiciones y amarrada con los reptiles inmundos de la impostura y de la perfidia, quiso un día erguirse a la faz del mundo, como el edificio grandioso de las conquistas de la revolución reivindicadora de nuestros derechos a la vida!

(…)

¡Salud, hermanos obreros, salud, vuestro amigo el campesino os espera! (5).

El derecho a la protesta que vivimos es efímero, pues continúa siendo reprimido por un gobierno aliado de los empresarios, donde el pueblo ve mermado su poder adquisitivo, con un salario mínimo, que, aunque haya aumentado, en los hechos rinde mucho menos por el incremento en los precios. (6); las condiciones laborales por las que se luchó en Cananea y Río Blanco no son respetadas cuando compañeros obreros, compañeros mineros, pierden su vida en el lugar de trabajo por falta de seguridad, somos millones de trabajadores que no tenemos prestaciones, aún con la jornada de 8 horas reconocida constitucionalmente; en los hechos, nuestros jornadas son de 10, 12, 15 horas y más, sin seguridad social;  mientras enfermedades curables no son tratadas por falta del servicio médico y acceso a medicinas… y así podríamos seguir enlistando muchísimas situaciones no resueltas por lo que no podemos dejar de luchar. Continuamos en la exigencia por encontrar a nuestros desaparecidos; NO a la militarización del país; rechazamos partidos políticos absurdos que no piensan ni en el pueblo ni en los trabajadores y rechazamos su sistema corrupto e imperialista. Defendemos la dignidad y los derechos para todas y todos.

A más de cien años de iniciada la Revolución, con logros alcanzados y por alcanzar, continua vigente la lucha de clases, pues la producción y reproducción del capital se da sobre la base de nuestro trabajo en el campo y en las ciudades y contra eso también luchamos, obreras, obreros y campesinos que somos: un pueblo trabajador.

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

Comisión de Mujeres del PFLN

  1. Pineda, Francisco. 2016. La Rebelión de los Pueblos y la Unidad. Significación histórica de la revolución campesina de México.
  2. JAIVEN, Ana Lau. Conferencia Magistral: La Historia de las Mujeres en México (2016): https://www.youtube.com/watch?v=EKlwAmjcX-w&t=412s
  3. LOPEZ y Hernández. La Soledad Y El Fuego De Dolores Jiménez Y Muro (2001) https://historiaygenero.files.wordpress.com/2008/04/lasoledadyelfuegodedoloresjimenezymuro-orestalopezyvariniahernandez.pdf
  4. https://lacasadetodasytodos.org/portada/3164/
  5. https://lacasadetodasytodos.org/memoria/carta-de-emiliano-zapata-a-los-obreros-de-la-republica/
  6. http://maquilasquematan.blogspot.com/search/label/Opini%C3%B3n