Maru, la CIA y Javier Corral
En estos días se difunde en las redes sociales e internet, un manifiesto del Frente Estatal en Defensa de la Soberanía Nacional, creado por el exgobernador panista de Chihuahua y actual senador morenista, Javier Corral Jurado, que invita a “crear un escudo ciudadano y juicio político contra la gobernadora María Eugenia Campos Galván”, acusada de traición a la patria por permitir la participación de agentes de la CIA en un operativo donde fue desmantelado un laboratorio de drogas sintéticas.

Ciudadanos inconformes contra la política proyanqui de Maru Campos suman su firma al manifiesto, movidos por el rechazo histórico del pueblo mexicano contra Estados Unidos ante los agravios, el despojo y los crímenes del vecino en territorio nacional. Sabiendo eso, ¿quién podría oponerse a un frente contra el intervencionismo norteamericano? Nadie, a menos que se declare de ultraderecha. Pero aquí la trampa no es el mensaje, sino el mensajero: Javier Corral y todo lo que representa.
La lucha por la “defensa de la soberanía nacional” es la bandera del Partido Morena y el gobierno de la Cuarta Transformación para capitalizar el sentimiento antinorteamericano del pueblo mexicano, pues el imperio nos arrebató más de la mitad del territorio y actualmente amenaza con una intervención más directa con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.
Frente a esta situación, el Estado guinda se coloca como la izquierda que representa las aspiraciones del pueblo, aunque en realidad sólo impulsa cambios de forma y no de fondo. Ante la cantidad de ejemplos del entreguismo de la 4T hacia Estados Unidos (que haría muy extenso este escrito), sugerimos la lectura de la editorial de mayo (Maru, la CIA y la 4T), publicada en ésta página.
Por lo pronto, el Comité Editorial de La Casa de Todas y Todos destaca algunos puntos del manifiesto:
- Se trata de una iniciativa del exgobernador Javier Corral Jurado (ex panista y hoy morenista), amparado en un fuero que le otorga el partido oficial para evadir el juicio por acusaciones de malversación de fondos por 98 millones de pesos y negligencia en la investigación del homicidio de la periodista Miroslava Breach, asesinada por sus denuncias contra la corrupción, el narcotráfico y los nexos de funcionarios con el crimen organizado en la Sierra Tarahumara. El mandatario que hoy publica este manifiesto (que califica de “valiente”), jamás castigó a los asesinos de Miroslava ni rindió cuentas de los recursos públicos utilizados.
- El llamado aparece a un año de celebrarse las elecciones para el cambio de gubernatura en Chihuahua y se enfoca en exigir un juicio político contra la “gringa” Maru Campos, como una bandera partidista para empoderar a los candidatos de Morena en su mezquina lucha por el poder.
- La versión del manifiesto difundido oculta que es una iniciativa del exgobernador, con claros intereses políticos en fortalecer a Morena mediante un discurso patriotero que invita a sumar firmas de ciudadanos de buena voluntad para exigir juicio contra la entreguista Maru Campos (que eso y más merece). Como senador camaleón, que cambió de azul a guinda, Corral aprovecha su habilidad de ilusionista estafador para manipular el discurso en “defensa de la soberanía nacional” (no antiimperialista) en beneficio propio.
- En medio de una polarización tramposa que favorece al Estado al enfrentar a pueblo contra pueblo (o eres progre o traidor), se trepan al escenario oportunistas de “izquierda” que esperan ganar algún cargo público (hueso) como pago a su apoyo a Morena en el camino a la gubernatura. Sostienen la vieja narrativa de que la alianza con el Estado es necesaria y se justifica para detener la intervención extranjera.
- Ante la falta de una izquierda clara, honesta y consecuente, cientos de inconformes incluyen su nombre y firma al manifiesto, que esconde los intereses del partido oficial bajo la consigna de “defensa de la soberanía”, que todos los días es pisoteada por el gobierno de la 4T mediante acuerdos para reducir las presiones del imperialismo.
Para nosotros, desenmascarar la maniobra de Morena en Chihuahua no significa apoyar a la ultraderecha rancia y retrógrada de María Eugenia Campos, su gabinete de gobierno y el Partido Acción Nacional, porque la narrativa simplona de reducir a “conservadores y liberales” toda la problemática nacional solo sirve para ocultar una realidad más compleja, dividir al pueblo y distraer la necesidad de organizar un movimiento social amplio e independiente al Estado.

La Cuarta Transformación sólo es el disfraz de un Estado más “popular” que los gobiernos anteriores del PRIAN. Su único sostén (además de las conferencias mañaneras), son los apoyos sociales que desmovilizan y alejan las luchas sociales de demandas más profundas. Los recursos destinados por el Estado para el pueblo son necesarios, pero no resuelven de fondo los problemas de marginación y pobreza que existe en el país. Funcionan como un colchón para generar la “estabilidad” ficticia que necesita el capital para aplicar sus megaproyectos depredadores.
Si existe alguna duda de lo que decimos, veamos el aumento criminal de la riqueza de los empresarios consentidos del régimen (Carlos Slim y banqueros) desde la llegada al poder de Andrés Manuel López Obrador y actualmente con la administración de Claudia Sheinbaum. Gracias a la política de “por el bien de todos, primero los pobres”, la élite económica amasa fortunas multimillonarias que (por citar un ejemplo), utilizan las intocables Afores, generadas con el sudor y esfuerzo de los trabajadores, verdaderos generadores de la riqueza que otros se apropian.
En resumen, el Frente Estatal es una estrategia creada desde el poder para sacar a la ultraderecha de Chihuahua y pintar de guinda al Estado, con el mismo objetivo que utiliza el gobierno de Maru Campos: favorecer la entrada de los grandes capitales. La “defensa de la soberanía nacional” es sólo un pretexto, pues todos los días es pisoteada por acuerdos aprobados por el Senado para autorizar la entrada de marines y ejército norteamericano al país para la capacitación de militares mexicanos.
La izquierda dominante trata de justificar la vieja idea de apoyar al Estado de la Cuarta Transformación para lograr cargos y promover cambios sociales desde el poder. Unos creen de verdad que eso es posible, pero otros oportunistas lo utilizan como bandera política, embriagados por los cantos de sirena del Estado, que les da reconocimiento, prestigio y privilegios. Y mientras más escalan, más se alejan del pueblo y más se parecen a la basura que dicen combatir.
Finalmente nos parece indignante, nefasto y corrupto que la campaña morenista esté utilizando la frase de “Vivir por la Patria o Morir por la Libertad”, del insurgente Vicente Guerrero, que entregó su vida en la lucha por la independencia de México de la corona española. Condenamos el uso de la consigna para fines tan mezquinos, porque simbolizó la resistencia de un pueblo contra la tiranía, y ese mismo grito rebelde fue defendido a sangre y fuego por militantes de una organización que hasta hace poco se creía desaparecida: las Fuerzas de Liberación Nacional.
Nosotros creemos que, ante el exhibicionismo oportunista, la única alternativa es desarrollar un proyecto social independiente ajeno al poder que corrompe y ensucia todo, incluso a quienes llegan con las mejores intenciones. No sólo se trata de luchar por construir entre todos, el país que queremos y necesitamos, sino de caminar con los principios y la claridad alimentada con la renuncia al protagonismo, individualismo, oportunismo y todos los vicios del capitalismo. La historia nos ha demostrado y repite hasta el cansancio que sin principios todo termina por corromperse.
¿Habremos aprendido algo?











