Posted On 20 agosto, 2021 By In Portada, Propuesta With 826 Views

Propuesta de La Casa de Todas y todos en las Jornadas de Diálogo y Propuestas: compañero Frank

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Apodaca, Nuevo León; 7 de agosto de 2021.

Compañeras y compañeros asistentes

Luchadoras y luchadores sociales,

organizadoras y organizadores de la Resistencia,

Revolucionarias y revolucionarios,

Sean todas y todos bienvenidos a esta Casa, la de Todas y Todos ustedes, para iniciar este diálogo y encuentro propositivo de las luchas y resistencias que se suceden en nuestro país, México.  El día de ayer por la tarde-noche celebramos el 52 aniversario de la fundación de las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), donde hablamos de un grupo de jóvenes, las compañeras y compañeros fundadores, que decidieron iniciar la construcción de una organización revolucionaria que sirviera como instrumento de las clases trabajadoras para responder a la situación de pobreza y represión sistémica que desde hace cinco décadas se vive en nuestro país. A la vez, a ellas y ellos les quedaba muy claro que dicha organización tendría que representar las aspiraciones revolucionarias de nuestro pueblo, o sea, que se tenía que luchar por un cambio social, político, económico, cultural, y hasta espiritual donde en nuestro país cada mexicana y mexicano fuese libre e igual, en dignidad y derechos.

En estos 52 años, las FLN hicieron parte de su praxis la realización de Jornadas de trabajo político-organizativas, algunas veces de forma clandestina, otras de formas abiertas donde participaban militantes, maestros, enfermeras, médicos, mineros, indígenas, campesinos. Lo característico de estas jornadas es que no fueron solo de discusión, sino que también eran propositivas, de donde salían planes de trabajo político-organizativos que ayudasen a avanzar los objetivos de liberación de nuestro pueblo.

Nuestra Propuesta

En el diagnóstico de lucha que hacían las y los militantes de las FLN, no era suficiente que se generara, y denunciara la lista de los agravios cometidos por el sistema capitalista y con ello lanzar solo luchas de corto alcance, economicistas y pequeñas. Fue necesario que con todo eso se construyese una visión, un plan de transformación político-social encaminado a trastocar las bases del sistema capitalista y que se propusiera, que se imaginara, una sociedad nueva, sin explotación, sin miseria, sin intervenciones imperialistas.

Una sociedad mexicana en donde las mujeres dicten las bases y las premisas sobre la igualdad de género y sexo para desaparecer la discriminación y el abuso generado por una sociedad patriarcal.

Un país donde la tierra en toda su extensión geográfica llegue a ser realmente de quien la trabaja, y donde las familias campesinas vivan dignamente.

Un sistema de producción económico que reconozca no solo los derechos de las obreras y los obreros a obtener una proporción justa y mayoritaria de la riqueza que producen, sino donde ellas y ellos, sean el motor de la innovación tecnológica y sean también parte del desarrollo de las estrategias económicas en donde todas y todos son incluidos.

Donde la relación con los pueblos originarios sea de respeto, autonomía e inclusión, con lo que fundamentalmente se reconozca el derecho de las comunidades indígenas de definir sus formas de propiedad (suelo y subsuelo) y de su gobierno.

Un país independiente, soberano que ponga el bien común de los pueblos, comunidades, sectores marginados e históricamente explotados primero y sobre cualquier interés corporativo, económico, político o imperial.

Esto y más es parte de la plataforma política de las Fuerzas de Liberación Nacional. En sus estatutos, desde 1980, se marcaron los 19 puntos de lucha centrales para definir una sociedad nueva y mejor en México:

1.- Tierra

2.- Trabajo

3.- Techo

4.- Salud

5.- Educación

6.- Alimentación

7.- Igualdad

8.- Libertad de creencia

9.- Libertad de asociación

10.- Libertad de tránsito

11.- Patria

12.- Democracia

13.- Cultura

14.- Autonomía comunitaria e indígena

15.- Derechos de personas con discapacidad

16.- Derecho de las niñas y los niños

17.- Derecho de jubilación y retiro digno

18.- Descanso y recreación

19.- Justicia

Nuestro Llamado

Compañeras y compañeros, hoy nosotras y nosotros tenemos la responsabilidad, el deber histórico de continuar y llevar a cabo las aspiraciones de cambio y revolución que por décadas ha demandado el pueblo de México. Hace 52 años las FLN se levantaron en contra de las injusticias de este capitalismo salvaje, represor que persigue, asesina y desaparece sin mayor consecuencia. Muchas otras y otros mexicanos lo han hecho también, y lo siguen haciendo.

Hoy, aquí con ustedes, los presentes y quienes nos escuchan desde otros lugares, tenemos la oportunidad de elevar todas estas resistencias locales y sectoriales a una lucha nacional. Por ello, así lo creían y lo creen las y los militantes de las FLN, ha llegado el tiempo de:

  • Que las fuerzas revolucionarias, populares, progresistas, lleguemos a la conclusión y de que acordemos que el actual sistema político-económico mexicano está roto, descompuesto, desde ya hace tiempo, y cualquier signo de acuerdo social dentro de este sistema es una fantasía que solo satisface a quienes quieren perpetuar la explotación y miseria de la gran mayoría de las y los mexicanos.
  • Plantear un Nuevo Acuerdo Social Mexicano construido desde abajo, en donde los hoy presentes y muchos más que están ausentes dediquemos todos los esfuerzos no solo a compartir los dolores y problemas causados, sino a dibujar la silueta de ese nuevo México libre y luchar por ello, hasta las últimas consecuencias.
  • Unir las fuerzas en resistencia y que luchan por este Nuevo Acuerdo Social Mexicano a través de la construcción de un Movimiento de Liberación Nacional.
  • Hacer de los planes de organización, concientización y preparación política de los pueblos y sectores, agraviados por este brutal sistema capitalista e imperialista, la tarea diaria de cada organización que se diga revolucionaria y popular.
  • De que nuestros planes de organización popular y comunitaria nos lleven a las creación e integración de Comités de Resistencia y Liberación en cada barrio, colonia, pueblo, comunidad, fábrica, escuela, ciudad, en todo el país.
  • Usar y combinar todas y cada una de la forma de lucha, con excepción de la electoral o institucional, para avanzar el proceso de liberación.
  • Que, de aquí en adelante, al final de estas Jornadas y Diálogos, surja un espacio de Coordinación Nacional que nos ayude a planificar los acuerdos y siguientes pasos de este esfuerzo.

Esto, en nuestra opinión, es lo mínimo que esperarían los fundadores de las FLN y sus militantes como resultado de este proceso que empezamos aquí, este día, 52 años después. Eso es lo que aspiramos los miembros de la Casa de Todas y Todos

Compañero Comandante Insurgente Germán

¡Vivir por la Patria! o ¡Morir por la Libertad!

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